Reforma política, la gran prioridad del Congreso colombiano

Reforma política, la gran prioridad del Congreso colombiano

Julio 24, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Reforma política, la gran prioridad del Congreso colombiano

Los senadores José David Name Cardozo, Jaime Durán Barrera y Teresita García así como Gregorio Eljach, asumieron en la noche de este domingo como la nueva mesa directiva del Senado de la República.

Aunque han surgido varias propuestas de los diversos sectores políticos con asiento en el Congreso de la República, algunos analistas y exmagistrados consideran que hay temas de la reforma política que serán muy complicados de aprobar.

Tal vez en lo único que coinciden los diferentes sectores políticos que concurren en el Congreso de la República, en el inicio de esta nueva legislatura, es en la urgencia de tramitar algunas reformas como la del sistema político.A esa preocupación no escapa el propio presidente Juan Manuel Santos, quien el 20 de julio, durante la instalación del nuevo Congreso, reconoció que el sistema institucional en Colombia requiere una profunda revisión.“La reforma que proponemos busca restablecer en nuestra democracia el principio de “pesos y contrapesos” que se debilitó por cuenta de la figura de la reelección presidencial y por la falta de claridad en algunas de las competencias de nuestros organismos constitucionales”, dijo el Mandatario. Además de eliminar la reelección presidencial, Santos propone ampliar el mandato del Jefe de Estado al igual que el de alcaldes y gobernadores a seis años, eliminar el voto preferente y revisar la circunscripción de Senado para que todas las regiones del país tengan representación en la cámara alta.El Centro Democrático, que lidera el senador Álvaro Uribe Vélez, coincide en la necesidad de hacer un ajuste institucional y está preparando su propia reforma, aunque los tópicos a los que apunta son diferentes. Ellos proponen, entre otras iniciativas, el voto obligatorio, la financiación estatal de las campañas y que las elecciones se realicen un día en semana.¿Qué tan complejos pueden resultar estos cambios en la Constitución? ¿Existe ambiente en el Congreso para dar esta discusión? Aterrizar a la realidadDe acuerdo con analistas consultados por El País, la reforma política es una decisión que debe tomar el país de manera urgente, pero hay ciertas medidas que se han planteado más con el deseo y el deber ser, que con la realidad y la capacidad que tiene el Estado colombiano.El exmagistrado y expresidente de la Corte Constitucional Alfredo Beltrán Sierra considera que la reforma constitucional hay que hacerla, pero fundamentalmente para recomponer la matriz original del Estado en cuanto a las ramas del poder, que se vio descompensada con la aprobación de la reelección presidencial.“La figura de la reelección presidencial provocó un rompimiento en la armonía que traía la Constitución y habrá que restablecer ese equilibrio, no simplemente con la derogación de la reelección inmediata de presidentes, sino que habrá que mirar si es necesario revisar también los periodos en otras instituciones; eso es lo que en realidad me parece fundamental”, dijo el exmagistrado Beltrán.Justamente, fue esta la situación que advirtieron los analistas en el 2006, cuando la Corte Constitucional declaró exequible la reelección presidencial inmediata, por el desajuste que la figura iría a generar en el sistema de pesos y contrapesos en las ramas del poder público.Clara Inés Vargas, exmagistrada de la Corte Constitucional, aseguró que todas las reformas son difíciles y que esta se anticipa que lo será mucho más por la fuerte oposición que tiene este Gobierno en el Congreso desde la derecha y desde la izquierda. “Veo complicadas ciertas reformas, como la política porque si bien el Gobierno tiene las mayorías, hay reformas que demandan una mayoría calificada, que son las tres cuartas partes del Congreso para su aprobación”.Caso contrario ocurre con la propuesta del presidente Santos, y que de alguna manera aplicó el expresidente y senador Álvaro Uribe en las pasadas elecciones del Congreso, que busca la eliminación del voto preferente y que los partidos presenten listas cerradas para acceder a los diferentes cargos de elección popular.“Yo creería que nadie en el país se opone a que se acabe el voto preferente; incluso, no va a ser tan complicado eliminar la figura de la reelección como seguramente lo será la ampliación de periodo porque si la reelección significó un desequilibrio de poderes, con la ampliación de periodo se debería reajustar la de todos los funcionarios de primer nivel como congresistas, procurador, contralor, fiscal y defensor del Pueblo porque el orden institucional se organizó en función de periodos de cuatro años”, dijo la exmagistrada Vargas.Sobre los otros cambiosPero si sobre algunos temas se prevé un consenso relativamente fácil, el camino para otras propuestas, como la financiación de campañas por parte del Estado o la aplicación del voto obligatorio, desde ya se anuncia tortuoso.El analista y politólogo Diego Luis Sánchez considera que para hablar de financiación de campañas “se debe analizar primero la situación fiscal del país y si existen las partidas para este propósito; aunque sería lo ideal porque eso reduce la posibilidad de que ingresen dineros dudosos a la política”.El tema del voto obligatorio también es muy complejo porque darle esa condición implica establecer una sanción para quien no participe y la Constitución del 91 le dio al voto la categoría de derecho.Así las cosas, por más interés que exista en sacar una reforma integral al sistema político en Colombia, creen los analistas que al final se dará será una reforma menos ambiciosa, pero viable.

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