Por lío en Túnel de la Línea habrá más obras perjudicadas

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La caducidad del contrato al consorcio liderado por Carlos Collins, implicará que este ceda la ejecución de otras obras claves.

Por lío en Túnel de la Línea habrá más obras perjudicadas

Febrero 02, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Colprensa
Por lío en Túnel de la Línea habrá más obras perjudicadas

Solo el 74% de las obras que obedecían a la segunda etapa del túnel han sido ejecutadas a pesar de que la construcción empezó en diciembre de 2009.

La caducidad del contrato al consorcio liderado por Carlos Collins, implicará que este ceda la ejecución de otras obras claves.

La caducidad aplicada por el Instituto Nacional de Vías, Invías, al consorcio que construía el túnel de La Línea tendrá implicaciones para otros proyectos que adelantaba esa empresa en varios lugares del país. Entre las obras que estarían en riesgo figuran la carrera Bogotá-Girardot, Zipaquirá-Bucaramanga, al igual que la Transversal de Boyacá y los tramos entre Puerto López yPuerto Gaitán, lo mismo que el trayecto Honda-Villeta y el Proyecto Vial Corredor del Paletará. Todos correspondían al Consorcio Unión Temporal Segundo Centenario, el cual tendrá que ceder esos contratos. Según Francisco Suárez, consultor en temas de infraestructura, “en caso de quedar en firme la caducidad del contrato e inhabilidad de los contratistas, estos estarían obligados a ceder los contratos en los cuales están ejecutando obra”. Cabe recordar, que el Invías no solo multó al consorcio con $60.000 millones, sino que la caducidad implica que no podrá continuar licitando obras durante varios años. El consorcio incumplió la ejecución del túnel, cuya entrega se había previsto para noviembre del 2014. El contratista Unión Temporal II Centenario está conformado por las empresas: Condux, Álvarez y Collins, Constructora Carlos Collins, Promotora Montecarlo Vías, Túneles de Colombia, Construirte, Constructora Herreña Fronpeca, Ingenieros Constructores Gayco, Feluca y H&H arquitectura. Las firmas, también, quedarían inhabilitadas por cinco años para contratar con entidades públicas. Álvarez y Collins es una sociedad de Gilberto Álvarez Mulford y Carlos Collins, Promotora Montecarlo Vías pertenece a Álvarez, mientras que, Constructora Carlos Collins a Carlos Collins. Entre ellos tienen la Transversal de Boyacá y Bogotá-Girardot. Por su parte, Ingenieros Constructores Gayco tiene proyectos como Honda- Villeta y Puerto López- Puerto Gaitán. La información fue obtenida de las páginas oficiales de las empresas, pues cuando se le preguntó a Carlos Collins sobre sus socios no quiso hablar del tema, mientras que el Instituto Nacional de Vías (Invías), aludió que estaba consolidando la información.

En el contrato inicial de túnel de la Línea se estipuló que el revestimiento (la capa que protege el túnel) se podía hacer de concreto lanzado o concreto convencional. Para los ingenieros, la diferencia entre uno y otro es que si se hace con el convencional se ve mejor estéticamente. No obstante, se necesitaría más material por lo que el presupuesto se incrementa. Actualmente, un metro de túnel revestido de concreto lanzado podría costar $1,3 millones a diferencia de un metro con concreto convencional que vale cerca de $7,4 millones. Si el contratista cubría el túnel con concreto convencional el valor del contrato era por el cual estaba pactado $612.131 millones. Sin embargo, si el túnel se revestía de concreto convencional la obra costaría $951.021 millones. Cuando Leonidas Narvaez, llegó a dirigir el Invías, el interventor de la obra sugirió que el túnel se finalizara con concreto convencional, es decir, las obras quedarían mejor a la vista pero cada metro de construcción costaría $6,1 millones más y la obra $338.891 millones más. “El lanzado es un material que se lanza a presión con mangueras y se usa para cubrir paredes para que no se desprendan. El convencional es arena, cemento y piedra. (...) Lógicamente el convencional incluye en mayores gastos”, asegura Juan Jerez, ingeniero de la Universidad Industrial de Santander (UIS). El “florero de Llorente” terminó siendo el concreto que se utilizaría. Puesto que en la modificación número siete del contrato, el Invías le instruyó al contratista hacer las obras en concreto convencional, el más costoso. El Invías no se ha pronunciado al respecto.

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