Pobreza y desnutrición, raíz de otros males de la crisis familiar

Marzo 04, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Pobreza y desnutrición, raíz de otros males de la crisis familiar

Estudiantes que comen con sus familias tienen una mayor tendencia a obtener buenos resultados en capacidad lectora en 16 de 21 países dicen los estudios.

Hijos que viven con uno solo de sus padres tienen más falencias cognitivas.

La investigación Mapa Mundial de la Familia señala que los niños que disfrutan de mayores niveles de atención y afecto tienen una mayor tendencia a gozar de buena salud.Lea también: Expertos le explican por qué la familia colombiana esta en crisis. Los resultados, donde Colombia y Perú presentan valores de desnutrición de 11 % y un 12 %, respectivamente, sugieren que la inestabilidad familiar puede comprometer la capacidad de los padres para proporcionar el cuidado constante y atento que requiere una buena salud infantil. “Existe una relación cíclica entre no tener para comer y ser pobre. Los niños que crecen en estas familias son más propensos a sufrir ceguera, retraso del crecimiento y carencia de hierro”, dice el informe. Lo confirma Carolina Castro, médico del Hospitalito Niño Dios del Distrito de Aguablanca. “Uno les explica a las madres lo de la pirámide nutricional, ellas miran con desconsuelo y siempre concluyen: yo le doy lo que pueda, así sea agua de panela con pan”. Por el contrario, los niños que reciben una alimentación y el afecto y la atención adecuados, además de una disciplina constante, tienen menor probabilidad de sufrir enfermedades asociadas al estrés.La pobreza de uno solo de los padres puede llevarlos a proporcionar una menor educación y una disciplina menos consistente a sus hijos, provocando sentimientos de soledad y depresión y problemas de comportamiento en los adolescentes, entre otros problemas.Escolaridad y desarrollo cognitivoUna cifra alarmante es que solo el 30 % de las parejas en Colombia son bachilleres, cuando en EE. UU. esta cifra es del 85 % y del 87 % en Alemania. “Hay una frase del premio Nobel de economía 1992, Gary Becker, que dice que el aprendizaje genera aprendizaje’”, destaca el investigador Pablo A. Salazar. “Estamos en una sociedad del conocimiento”, argumenta. “Con unos padres con mejor educación, el niño va a estar en capacidad de aprender más, más rápido y más en profundidad. Y a menor escolaridad de los padres, menos posibilidades tienen los niños de desarrollar su educación”, complementa. De hecho, los niños pobres obtienen puntuaciones más bajas en las pruebas cognitivas, y tienen menor probabilidad de estar bien preparados que sus homólogos más acomodados. Por ello, tienen un menor rendimiento y coeficientes intelectuales más bajos.Hay datos tan relevantes, como que estudiantes que comparten las comidas con sus familias tienen una mayor tendencia a obtener buenos resultados en capacidad lectora, en 16 de 21 países, dicen los estudios.La psicóloga Victoria Cabrera sostiene que la crianza con los papás contribuyen al desarrollo en cuanto a que retan a los hijos a que solucionen sus problemas de manera independiente. “No contar con el contraste al interior de la familia, influye en el nivel educativo y el desarrollo cognitivo en cuanto a la resolución de problemas, toma de decisiones y considerar la posición del otro”.

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