Pepe Sánchez y Andy Rivera, hombres a los que la paternidad les llegó por 'sorpresa'

Junio 22, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Pepe Sánchez y Andy Rivera, hombres a los que la paternidad les llegó por 'sorpresa'

Pepe Sánchez posó en el 2004 junto a su hijo Pablo, de su último matrimonio.

A algunos la paternidad les llegó muy temprano, a otros muy tarde. Pero en ambos casos saben sacarle partido a su juventud... o a sus canas.

Algunas veces la paternidad es planeada, buscada por años con diligencia, serenidad y paciencia. Pero otras veces entra por la ventana poniendo la vida de cabeza -siempre para bien-, retando los planes trazados y sacudiendo nuestra noción de ‘tiempo perfecto’. Hoy rendimos homenaje a todos los padres en su día, pero en especial a aquellos que han visto su vida dar un vuelco por la llegada inesperada de un hijo que les cambia la vida por ser padres demasiado jóvenes o porque la noticia llegó con las canas de la vejez.Para los psicólogos, hay pros y contras en cada caso. Ser un padre joven trae apretones financieros, pues la estabilidad laboral aún se está construyendo. Ser un padre tardío, es también impactante, pues se tienen establecidas rutinas muy fijas que tendrán que variar de forma abrupta.Aquí, las emotivas historias que ejemplifican los dos casos.Padre a los 18 añosAndy Rivera, exponente del género urbano e hijo del cantante de música popular Jhonny Rivera, tenía tan solo 18 años y cara de niño cuando cargó en sus brazos a su recién nacida hija Hellen. La pequeña fue fruto de un romance de colegio con una joven de Pereira, su ciudad natal.El artista, reconocido por su tema ‘Te pintaron pajaritos en el aire’, asumió su paternidad a través de la red social de Twitter. “Les quiero compartir la gran alegría de que en junio llega a mi vida un nuevo angelito. Prepárense para decirle abuelo a @JhonnyRivera jajaja. Gracias Dios, por esta bonita decisión”, aseguró en ese entonces el padre precoz. “La sorpresa fue grande. Uno a veces no se siente con la madurez suficiente para enfrentar tremenda situación. Pero una vez llega a la vida de uno esa bendición que es una hija, se le despiertan esas ganas de trabajar, de levantarse más temprano. Se le mete a uno el chip en la cabeza de que hay que madurar y crecer rápido y que hay alguien que está esperando porque uno haga algo por ella. Me levanto todos los días por mi hija, madrugo por ella y no muevo un dedo si no es por ella, porque se volvió el centro de todo”, dice. Y el que haya llegado a sus 18 años lo ve como muy positivo. “Ella va a gozar de mi juventud, va a tener toda mi energía y mi disposición para que disfrutemos el cien por ciento del tiempo”.Fue el padre de Andy, Jhonny Rivera, quien confirmó la noticia con mucho humor en junio del año pasado: “No sabía cómo decirles, pero ¡es verdad! Voy a ser abuelo”, dijo el intérprete de ‘Solterito’. Y agregó: “Aunque no tengo cara de abuelito, pero así es, se llama Hellen y nacerá en dos meses”.Pese a su juventud y a que el adolescente apenas comenzaba su carrera como cantante en el género urbano, Andy asegura que su hija fue desde un comienzo “una motivación más para componer y seguir trabajando duro”.“Al principio me dio muy duro la noticia. Pensé que hasta ahí llegaba su carrera, pero aún así le dije que debía asumir esa responsabilidad y hoy en día me siento orgullloso de ver como a su edad asumió un papel de padre con mucha seriedad”, dice Jhonny, hoy abuelo orgulloso de Hellen. “A mi papá, de cara a mi carrera la noticia de la nieta sí le asustó un poquito, porque era dar un ejemplo a los jóvenes no tan bueno, lo más correcto no es tener un bebé a la edad en la que yo lo tuve, pero les mostramos a nuestros seguidores que lo más importante es sacar al hijo adelante, nunca pensar en el aborto como opción. Él como buen padre me apoyó, ahora es el abuelito más feliz y me da consejos en la crianza de la niña”, cuenta el artista. Actualmente, Andy no vive con la mamá de su hija, Daniela, quien reside en Medellín. Él sostiene una relación con la actriz Lina Tejeiro. Pero sigue pendiente de Hellen. “Muevo cielo y tierra para verla. Su mamá me deja ir por la niña y comparte conmigo, con sus abuelos, primos y tíos”, agrega.La relación entre Jhonny y su hijo Andy es estrecha. Aunque la llegada de Andy le tomó por sorpresa al cantante popular cuando contaba con 20 años y afugias económicas, él lo defendía de los castigos de Luz Mery, madre de su hijo. Aunque Andy vivió en España con su mamá, hoy en día es inseparable de Jhonny “jugamos fútbol, compartimos el gusto musical, es mi polo a tierra”.Un padre tardíoEl actor y director Pepe Sánchez, quien ya ronda por los 80 años, es padre de siete hijos: Catalina, Federico, Verónica, María Isabel, Magdalena, Pablo y Gabriela, producto de tres uniones. Y es abuelo de dos niñas que residen en Quito, Ecuador. El primero de sus retoños llegó cuando “Yo estaba cerca a los 40 años”. Asegura que los siete son sus amores y de ellos, tres ya tienen sus propias vidas fuera de Colombia: Catalina, en México; Verónica, en Costa Rica y María Isabel, en Ecuador.En Bogotá aún están Magdalena, Federico, Pablo y Gabriela. Estos dos últimos son los menores, tienen 13 y 11 años. “Con todos tengo buena relación y comunicación y trato de cumplir con todos como papá”, cuenta el actor y director. Dice que con sus primeros “las abuelas los acaparaban y eso ayudó para educarlos muy bien”. Pero reconoce que con los más pequeños, Pablo y Gabriela, ha tenido más tiempo de compartir pues él se hace cargo de ellos mientras la mamá adelanta sus estudios de música en la Universidad de Berkeley, en Boston. El próximo mes, los pequeños viajarán a EE.UU. para pasar más tiempo con la mamá. Cuenta Pepe que sus dos últimos hijos fueron más que deseados. “Queríamos tener una parejita y con ellos viví una experiencia que jamás se me borrará porque mi esposa me pidió estar en el parto de cada uno. Eso lo tomé con cierta prevención pero me acostumbré a la idea, al final fue sumamente emocionante”.Asegura que con sus hijos mantiene una permanente comunicación tanto por teléfono como por internet, con los que se encuentran fuera del país. Y que en un día como hoy, el mejor plan es congregarse en casa con los cuatro hijos que viven en Bogotá, almorzar y compartir todo el día. Dice que el mejor regalo es un libro y “ojalá me siguieran dando muchos más”. Pepe Sánchez es abuelo de dos niñas, hijas de María Isabel, la única que le ha dado ese placer. Se derrite por las pequeñas y no duda en viajar a Quito para verlas. “Son dos nenas preciosas que adoro. Para los eventos de bautizos y esas cosas siempre viajo a Ecuador”.

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