Patrullero que atendía caso de violencia doméstica se debate entre la vida y la muerte

Marzo 09, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co | Colprensa

El Policía, Cristian Alejandro García, fue lanzado al vacío por un joven que protagonizó un caso de violencia intrafamiliar.

Los residentes del barrio Santa Catalina, de Kennedy (Bogotá), se encuentran aterrados luego de que un patrullero de la Policía Metropolitana, identificado como Cristian Alejandro García, fuera empujado hacia el vacío por un joven que protagonizó un caso de violencia doméstica. El patrullero llegó hasta la terraza de una vivienda en esa localidad, donde minutos antes se había reportado un caso de violencia doméstica y fue lanzado desde una altura cercana a los 25 metros por el techo de una bodega y ahora tiene muerte cerebral. El agresor, Jeison Páez Rincón y quien ya contaba con varias anotaciones judiciales, fue capturado por unidades de la Policía y ahora espera en la URI de Paloquemao una sentencia por los trágicos hechos. Cómo sucedieron los hechos Sobre las 10:20 de la mañana del domingo, una patrulla de Policía fue alertada de un caso de violencia doméstica que se estaba presentado en el barrio Santa Catalina, de Kennedy. Al llegar al lugar, el patrullero García ingresó a la vivienda a solicitud de la familia Páez, pues en su interior Jeison (el agresor), un joven, de 20 años, que hasta hacía poco se encontraba bajo un tratamiento de desintoxicación de drogas, había buscado agredir a su progenitor en medio de un ataque de ira y ahora destrozaba todo lo que encontraba a mano en la casa. Valientemente, el agente de Policía se dirigió a la terraza de la vivienda de cuatro pisos donde Jeison se encontraba. Como pudo, se abrió paso entre los vidrios rotos y las mesas volcadas para terminar encontrándoselo de frente. En aquel momento, el joven atacante buscó escapar de la vivienda pasándose al techo de una bodega de al lado, pero el agente no se dio por vencido y lo siguió. Allí intentó dialogar con el joven. Este no accedió y en vez de eso lo empujó prácticamente a su muerte, pues el peso del patrullero, sumado a la fuerza del agresor, consiguieron que el techo de la bodega cediera. El uniformado cayó 25 metros al vacío. Aunque Cristian Alejandro fue trasladado tan solo minutos más tarde a la Clínica de Occidente, fuentes médicas cercanas aseguraron que su pronóstico no es muy alentador: tiene delicadas lesiones craneoencefálicas, lo que infortunadamente le produjo muerte cerebral. Por su parte, el individuo responsable del hecho (Jeison) fue puesto a disposición de las autoridades ante las que tendrá que responder no solamente por sus delitos, tanto el que se acaba de reseñar, como por las múltiples anotaciones judiciales que, desde hace siete años, según comentaron allegados, le han sido registradas. “El muchacho es un peligro para la sociedad, ya había perpetrado varios atentados contra miembros de la familia, robaba y se ponía violento a causa de todas esas drogas que consume”, aseguró una preocupada residente del sector que espera que esta vez Jeison sí sea condenado y mandado a la cárcel.

VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad