“No se trata de reabrir la frontera para seguir en lo mismo”: Canciller

Septiembre 22, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Alfonso Ospina y Lorena Beltrán l Colprensa
“No se trata de reabrir la frontera para seguir en lo mismo”: Canciller

La canciller colombiana María Ángela Holguín rechazó las críticas por resultados de reunión entre los presidentes Juan Manuel Santos y Nicolás Maduro. Este miércoles será el primer encuentro de ministros en Caracas.

La canciller María Ángela Holguín sigue en la maratón diplomática en que la metió el cierre de la frontera con Venezuela, decidido hace más de un mes por el presidente Nicolás Maduro. 

Volvió de Quito en la madrugada de este martes para estar en la mañana del mismo día presente en la Comisión Segunda de la Cámara, siempre respondiendo las inquietudes por esa crisis humanitaria. Este miércoles estará en Caracas, en la primera de las reuniones de trabajo programadas para la “normalización progresiva de la frontera”. 

Holguín rechazó las críticas según las cuales el encuentro de presidentes en Quito no trajo soluciones concretas. Explica que ese no era el escenario adecuado para ello y asegura que las salidas empezarán a ser construidas este miércoles por los equipos de ministros, con el objetivo de que “cuando se haga la reapertura tengamos una frontera mucho más cordial y con menos problemas de los que tenemos hoy en día”. 

Sobre esos temas, la canciller habló con Colprensa: 

Este miércoles en Caracas, será el primer encuentro establecido en el cronograma. ¿Qué ministros viajan y qué buscarán establecer? 

Vamos los ministros de Hacienda, Minas y Defensa, el director de la Dian, el presidente de Ecopetrol y yo. Ayer (lunes), en Quito, lo que se inició fue una primera conversación de unos temas puntuales. Acordamos realizar una reunión de ministros para empezar a buscar soluciones, no solo para los temas coyunturales que han surgido del cierre de la frontera, sino también para esos problemas estructurales que ya varias veces han sido planteados, como son los temas de combustible, contrabando, narcotráfico y las organizaciones criminales que delinquen en la zona. Vamos con toda la mejor voluntad esperando que la reunión de mañana arroje resultados. 

¿Hay un cronograma definido para cumplir esa normalización de la frontera? 

Es importante tener en cuenta que la reunión que se realizó en Quito fue una invitación a un diálogo, no fue una reunión bilateral en la que tomaran decisiones de cada uno de los temas. Después de la reunión de los presidentes nos reunimos a nivel de ministros para una primera aproximación, pero la idea es que ya los equipos se sienten desde mañana a mirar cómo se realizará esa normalización de la frontera. Es prioritario que los habitantes de esas zonas puedan tener un espacio de integración y no de delincuencia, por eso inicialmente se acordó tomar medidas que ayuden a que la frontera no sea un paso en el que operen mafias de narcotráfico y contrabando. 

Algunos sectores consideraron demasiado amplio el marco que dejaron de una “normalización progresiva de la frontera”. ¿Qué alcances tiene esa frase? 

En la reunión del lunes no pedimos la reapertura inmediata de la frontera; sabemos que es un tema prioritario, pero estamos convencidos de que hay que trabajar para abrirla, y no abrirla para después trabajar. Hemos visto que hay que tomar muchos correctivos y esperamos que se vayan tomando. De esa manera, cuando se haga la reapertura tendremos una frontera mucho más cordial y con menos problemas de los que tenemos hoy en día. Creo que eso va a ser pronto, pero las decisiones que se tomen deben ser de largo plazo, no se trata de abrirla para seguir en lo mismo. 

Uno de los puntos del acuerdo menciona una investigación que incluiría el contrabando y el narcotráfico, como pidió Venezuela, pero ¿por qué no hubo una mención explícita de la situación humanitaria de los miles de deportados? 

Gran parte de la reunión fue justamente para tratar la situación humanitaria, esa en la que se vieron vulnerados los derechos de los colombianos, cuando se realizaron deportaciones masivas, contrarias al derecho internacional. El presidente Juan Manuel Santos fue muy enfático en su rechazo a las violaciones de los derechos humanos, a la forma como trataron a los colombianos y a la manera en que fueron sacados de Venezuela. Por eso en el punto dos de la declaración quedó plasmado “realizar una investigación de la situación de la frontera” y nos referimos a investigar todo lo que pasó en el último mes, y estarán Ecuador y Uruguay ayudando en esto. Debemos trabajar en soluciones y en mecanismos para que nunca más vuelva a pasar una cosa de estas. 

¿Cómo garantizar que esta vez el Gobierno de Venezuela cumpla el cronograma de reuniones, lo que no ha hecho en el pasado? 

Sabemos que a veces no es fácil cumplir los retos que se plantean, pero hay una voluntad política y eso es muy importante. Como lo dijeron los presidentes Santos y Maduro: o trabajamos conjuntamente o no hay posibilidad alguna de que logremos erradicar los males que hay en la frontera. Además recuerde que manifestamos que vamos a estar acompañados por Uruguay y Ecuador en las próximas reuniones. 

Usted habló en el Congreso de que esta es la oportunidad de dejar de depender de Venezuela. Luego del encuentro de ayer ¿sigue siendo esta la posición? 

Creo que en este momento el país tiene una gran oportunidad para avanzar en lo que esas comunidades han solicitado del Estado colombiano y para buscar salidas a situaciones que han generado que en algunos aspectos se dependa de Venezuela. Es muy importante que los nacionales vivamos en Colombia, integrados a lo que el país puede y debe ofrecer. 

El Gobierno venezolano trabajará por tener una frontera con mayor desarrollo de su lado, y Colombia intensificará las medidas que viene aplicando para acabar con el contrabando, que es tan dañino para Colombia, y trabajará también buscando mejores oportunidades mirando hacia el interior del país. 

Los alcances del encuentro de ministros en Caracas 

Para el analista político Andrés Mejía Vergnaud, encuentros como el que tendrán hoy los ministros colombianos y venezolanos gestarán el ambiente para avanzar en un proceso gradual que deberá conducir a la reapertura de la frontera binacional. 

“El alcance de esa reunión de los ministros debería ser empezar a darle desarrollo concreto a los acuerdos a los que se llegaron ayer, pues da la impresión de que esos puntos son muy vagos, sin compromisos específicos”, dijo Mejía. 

No obstante, aclaró que en Quito hubo un alcance razonable para una reunión con tensiones  conocidas, por lo que los funcionarios deberán  ponerle desarrollo y  plazos a lo acordado.  “La mayor dificultad es ser consciente de las diferencias en los modelos económicos, de Estado y de Gobierno. Nadie puede hacerse ilusiones de que las relaciones van a ser armónicas, pero hay que aceptar ese marco”, dijo. 

El excanciller Camilo Reyes cree que con los siete puntos alcanzados debe establecerse una nueva institucionalidad fronteriza, capaz de atender problemas normales en una de las zonas  más extensas y complejas.  

“Hay que recuperar una institucionalidad que existía, en la lógica de dos países que comparten una frontera de 2219 kilómetros y donde hay un amplio flujo de personas, comercio de bienes y un intercambio particular en tantos temas”, señaló Reyes. 

Para él, el optimismo debe ser moderado, pues la historia ha demostrado que pese a tener un papel firmado, pocas son las veces en las que Venezuela tiene voluntad política para cumplir los acuerdos.

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