"No me voy a quedar callada": congresista María Fernanda Cabal

Agosto 22, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Judith Gómez Colley | Editora de Poder

María Fernanda Cabal, representante a la Cámara por el partido Centro Democrático.

La congresista María Fernanda Cabal dijo que no tiene nada contra Ángela Giraldo. “Si soy impertinente o no, es subjetivo”.

Pese a haber estado en el centro de la polémica por un tuit donde cuestionaba a una de las víctimas (Ángela Giraldo) que viajó a La Habana, la representante a la Cámara, María Fernanda Cabal, asegura que no se va a callar y seguirá diciendo lo que piensa. Incluso va más allá y lanza interrogantes sobre la forma cómo el Gobierno escoge a las víctimas que van a Cuba. Ya tuvo la oportunidad de hablar con Ángela Giraldo, la víctima que se afectó con su tuit, ¿qué le dijo?Sí, al aire hoy (ayer). En una emisora me hicieron replicarle lo que ella estaba diciendo. Después tuve la oportunidad de aclararle cuál era mi punto de vista y que entendiera que la foto no era en su contra. La foto que se publica con mi trino no hacía alusión a su nombre, porque no la conozco, hice referencia a la sonrisa de esa víctima, que representaba a las miles de víctimas que no han podido ser escuchadas. Mi crítica y la de muchas de víctimas de las Farc, fue a la actitud de ella en ese momento. Yo me entero que era Ángela por el show mediático del vicefiscal Perdomo.Más allá del careo radial, ¿usted le ofreció alguna disculpa a Ángela Giraldo, quien decidió retirar la denuncia en su contra?Le hice claridad que el ataque no es personal. Hay que entender el contexto, yo estoy criticando el método con el que se están seleccionando las víctimas y la forma como se lleva el proceso de paz. Ella me dice que no saluda a un guerrillero sino que es Jaime Avendaño, la verdad, todavía no lo tengo claro, yo le creo, pero hay gente que dice que es París, no lo sé, pero si ella lo dice hay que creerle. Entonces le pido disculpas, pero eso no puede hacer que yo retire nada de lo que he dicho, por qué yo le hice una pregunta a una víctima. Las víctimas sufren el Síndrome de Estocolmo y no se dan cuenta. A mí no me parece adecuado que una persona con semejante tragedia terminara sonriendo y saludando a quien todos pensamos que era uno de los negociadores de las Farc. Esa fue la conversación con ella. A mí que quedan dudas sobre si la selección de ella fue por ser funcionaria o contratista del Gobierno y se lo pregunté. Ella dice que no conoce al presidente Santos, pero tuvo una relación con Lucho Garzón , y no es por meterme en su vida personal, pero si soy amiga de Garzón, soy amiga de esas relaciones que están dentro del poder. ¿O sea que usted cree que hubo influencias para escogerla y llevarla como víctima a Cuba?Eso se lo pregunté. Ella no deja de ser víctima por ser funcionaria o contratista, pero me deja un cuestionamiento sobre si fue transparente la selección. ¿Por qué ella y por qué no otras personas? A ella no la reconocen los familiares de los diputados asesinados como representante. Ella dice que nos los representa. Uno aquí no sabe si representa o no. No es claro si el Gobierno está utilizando víctimas selectivas de las que no van contradecir el método del Gobierno.¿El hecho de no estar de acuerdo con el proceso de paz da derecho a insultar a las víctimas?Aquí no podemos restringir la libertad de expresión con la excusa de que la otra persona es víctima. Yo expresó mi punto de vista porque lo que estoy atacando es una actitud que me refleja lo que está sucediendo con la forma como el Gobierno está llevando este proceso. No me voy a quedar callada por ser representante a la Cámara. Sé que uno tiene que morigerar el lenguaje, ser más prudente, pero no voy a dejar de decir lo que pienso. No me gustó la expresión, el entorno, como si fuera un feria, ¿qué hago? Si eso significa revictimizarla, es un error, porque yo estoy perdiendo mi derecho a expresarme, y ellos están negociando la libertad mía y la de toda Colombia. ¿Me tengo que quedar callada?, no. Aquí hay que mirar el derecho fundamental a la libertad de expresión.¿No cree que por ser líder política debe dar ejemplo y no hacer comentarios insultantes, como dicen algunos, en redes sociales?Respeto ese punto de vista. Mi papel no es quedarme callada, porque de ser así, no hubiera entrado a la vida pública.Entonces, ¿no fue irresponsable ni atrevido el trino contra Ángela, más aún cuando no verificó esa foto?No, porque la fotografía estaba en redes sociales, la había subido un medio, había sido retuitiada. Yo lo que hago es recogerla de otro Twitter y hacer un comentario. Si fue impertinente o no, eso es subjetivo. Si ella consideró que yo le falté al respeto sin saber que era Ángela Giraldo, yo considero que la actitud de ella también es irrespetuosa con las demás víctimas de las Farc.Pero, ¿no pensó en las consecuencias y que exponía a una persona? ¿Se arrepiente?No, no creo en la victimización, es una exageración. Estamos cogiendo las mañas de todos los de la izquierda del país, que dicen que los van a matar. Si uno se expone en una foto, tiene que aceptar que hay gente que está de acuerdo o en desacuerdo, pero eso no la revictimiza.Usted también ha sido víctima del matoneo en las redes por sus actitudes. ¿Cómo la afecta que la insulten, que le digan bruta, caballa?Risas... Para mí es más importante la libertad de expresión que los efectos de eso. Siempre vamos a estar expuestos, seamos personas públicas o no, a que digan cosas impertinente, a eso no le doy trascendencia.Tras la denuncia en la Fiscalía por el trino, usted dijo que en el país es un delito opinar, ¿no fue una forma de victimizarse?Si alguna característica tengo es que jamás he pretendido ser víctima. Es una condición que no cuadra con mi personalidad. Eso ya se lo están inventando. Deberían preocuparse más de la decisión de la Fiscalía, porque no es contra mí es contra todos.El país la conoció por el trino donde mandó al infierno a García Márquez cuando murió, lo que se consideró una ofensa ¿por qué lo hizo?García Márquez así como escribía de extraordinario y tenía una pluma con capacidad de hacer volar la mente, su comportamiento y su conducta callando frente a las atrocidades del régimen de Fidel Castro, que asesinó y encarceló a miles de periodistas como él, a historiadores, escritores, artistas, es inadmisible. Ese es el debate ético que deben hacer los intelectuales que viven admirando las dictaduras.Ese tuit sobre García Márquez la puso a que hablaran de usted. ¿Hoy tuitea como estrategia para llamar la atención y generar controversia?No, si revisan mis trinos antes de ser candidata, son más radicales y duros.¿O usted es muy osada o no piensa cuando escribe los trinos?No sé cuál sea el mejor adjetivo. Hay gente que dice que parezco políticamente incorrecta. Lo único que sé es que no puedo quedarme callada, que se sea pertinente o impertinente, cada uno lo juzga subjetivamente.¿Y se considera incorrecta?Mucha gente piensa que soy así. Lo que pasa es que no me gusta usar máscaras.Pero, ¿se siente así?De pronto sí, pero no le veo como un defecto, cuando uno es sincero, es una virtud. No puedo estar en la vida agradándole a todo el mundo y quedándome callada, uno tiene que defender sus convicciones.¿Llegó la hora de moderar los trinos?¿Qué es moderar los trinos?, no decir lo que pienso. La gente tiene la libertad de seguirme o no. A mí me exigen un montón de trabas, que deben ser organizadas por el Gobierno, para que cada vez que diga algo buscar la fórmula de más. Esta demanda, estoy segura, que fue promovida desde el Gobierno, ella (Ángela) no tiene ni idea de lo que dice la demanda, la usan de instrumento para atacarme. Qué tal la velocidad de la Fiscalía no ha resuelto el crimen de Álvaro Gómez en 25 años y a esta demanda le dan trámite en dos días.Y a propósito de Fiscalía, ¿que piensa del papel que jugó?El papel de la Fiscalía es deplorable. Debería ocuparse de perseguir el crimen y no estar pendiente de mis trinos. Estamos ganando espacios en las redes sociales, ¿por qué van a empezar a coartar libertades? Independiente de que hayan reacciones a favor o en contra, son espacios que hay que cultivar y proteger. ¿Habiendo tantos problemas en el país, una representante a la Cámara por qué se ocupa más del Twitter?Esa es una opinión pobre de decir que no me dedico a otras cosas. Mis trinos son esporádicos, algunos informativos. Es adecuado mantener una línea de divulgación de lo que el Gobierno y los medios no transmiten. Lo hago porque recibo información de las regiones y eso no impide que haga mi labor legislativa como debe ser. ¿Qué puede esperar el país de la congresista María Fernanda Cabal, más allá de sus trinos?Mi hoja de vida muestra mi trayectoria. He trabajando por la gente, con los más pobres, he tenido una actitud solidaria en mi vida. Tengo unos programas que logré construir en la zonas rurales del país. He servido desde los escenarios en que he podido. Soy empresaria, creo empleo. Creo en un Estado libre, no me gusta el Estado obligado, soy una persona defensora de la libertad. Por sus respuestas la han llamado cínica, ¿qué piensa de eso?Cínicas son las Farc. Voy a seguir alzando la voz, ejerciendo mi libertad de expresión. El día que gobiernen las Farc no vamos a tener derecho a esos espacios.

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