“No desearás a la mujer del prójimo”

“No desearás a la mujer del prójimo”

Abril 10, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
“No desearás a la mujer del prójimo”

Se acerca Semana Santa y es tiempo de reflexionar sobre uno de los mandamientos más mancillados de los tiempos modernos: el noveno. Expertos en relaciones discuten si sigue siendo tan vigente como en tiempos de Moisés.

“Desear a la mujer de tu prójimo no es pecado, es tener buen gusto”. Esta frase de uno de los exponentes del romanticismo actual, Alejandro Sanz, podría ser el eslogan con el que algunos mortales desafían actualmente a Yahvé y a su noveno mandamiento: “No desearás a la mujer del prójimo”.Lo que el Nobel colombiano Gabriel García Márquez le respondería al cantante español sería digno de un vallenato: “Tonto y mil veces tonto el hombre que come mal en la calle, teniendo un exquisito manjar en casa”. Y para las mujeres que como Eva caen en la tentación, también tendría respuesta: “Una mujer exquisita no es aquella que más hombres tiene a sus pies, sino aquella que tiene a uno solo que la hace realmente feliz”.La negrita ‘Nieves’, creada por la caricaturista Consuelo Lago, tampoco le perdonaría al Hétor un desliz con ‘la prójima’. Y se pone del lado de ‘Gabo’ en este cara a cara: “Está de moda hablar únicamente del deseo a la mujer del prójimo y solamente de eso. Afortunadamente, la libertad sexual no es obligatoria. Del amor y del arte no se habla, se hace”.Y no sólo la leal Nieves cree que ser fiel paga. En tiempos de acercamiento al prójimo a través de Facebook, Twitter y Messenger, todavía se ven defensores de la fidelidad. Bajo la cuenta ‘Ser fiel es bueno’, 67 seguidores del noveno mandamiento abanderan la lucha por el cumplimiento de este precepto. Ely, una de las usuarias, responde al tema con un argumento que aplauden los psicólogos y sexólogos consultados por El País, que coinciden en que no hay mejor antídoto contra el rompimiento del noveno mandamiento que ser fiel a nuestra pareja. “Claro que es bueno ser fiel, es reconfortante saber que si eres fiel es porque realmente amas a alguien, porque cuando amas, ser fiel es lo más fácil que puede haber”, explica Ely.Por ahí andan sueltos muchos que han confesado su debilidad carnal, como el ex candidato presidencial Antanas Mockus, que en plena campaña hizo una confesión pública de su pecado contra ese precepto bíblico, no sin antes excusarse: “Algunos me van comprender y me van a perdonar, otros me van a decir: ‘¡no! Ese Antanas’. Hay un mandamiento que dice no desearás la mujer de tu prójimo y confieso que a veces deseo la mujer del prójimo”. ¿Será que sus seguidores guardan el noveno mandamiento? A la hora de infringir esta ley divina hay muchas excusas, una la expone el psicólogo y sexólogo Fernando Julián Calero de la Pava, quien asegura que “la religión tiene cada vez menos incidencia en la gente y es menos ejemplarizante”.Pero también argumenta que muchos no son fieles ‘per se’, y no acceden al prójimo por temor a contraer enfermedades. Algunos y algunas hasta se valen de la tecnología para convertir a la mujer o al hombre del prójimo en un ‘próximo’. Del pensamiento, fácilmente pasan a la palabra, a la obra y a la omisión. Se dan el lujo de elegir entre muchos perfiles de Facebook al prójimo (a) que les gusta, haciendo caso omiso al item de estado sentimental que dice: ‘En una relación’.Voceros de la Clínica del Amor dicen que quienes caen en tentación son “hombres o mujeres que tienen conflictos en la relación con el padre del mismo sexo. Es decir, los hombres que rivalizaron con su padre e idealizan a su madre y las mujeres que rivalizaron con sus madres e idealizan a su padre”. ¿De qué lado está usted? ¿Ha pecado de palabra, obra u omisión?Póngase a prueba aquí.¿Por qué caemos en tentación? El sexólogo Fernando Calero de la Pava atribuye en algunos casos el rompimiento del noveno mandamiento a la abundancia de testosterona en los hombres y de estrógenos en las mujeres. En hombres y mujeres muy ricos hormonalmente, se vuelve una urgencia el juego de seducción, para reafirmar su atractivo sexual. En ese caso, el deporte es un buen antídoto.Hay casos en los quese recomienda la terapia psicológica para sanar la relación con el padre del mismo sexo y para hacer deslinde del padre del sexo opuesto, a quien generalmente se tiene idealizado cuando se desean hombres o mujeres ajenos.También hay mujeres que desean los esposos o parejas de las prójimas. Detrás hay un sentimiento de envidia enmascarado. “La lucha contra eso es muy fuerte, aún así prevalecen los deseos de sentir o experimentar una relación por fuera del matrimonio con la adrenalina que lo prohibido genera”, explica Marta Elena Osorio. También existe la terapia de choque, como preguntarse: ¿Qué pensaría usted si su esposa (o) fuera quien lo estuviera engañando con su prójimo? como dice la psicóloga clínica Frauky Jiménez, especialista en terapia de pareja. Hay que averiguar qué lo induce a buscar lo prohibido, qué carencias tiene, cuáles son sus fantasías sin cumplir, cómo está su autoestima y su escala de valores. Una persona que se queda en casa, que no lee, no escribe, no se divierte ni sale a caminar, no va ha tener satisfacción en su vida y puede caer más fácilmente en relaciones prohibidas.Si Moisés viviera...Seguro rompería de nuevo las tablas de piedra con los diez mandamientos, al ver que muchos se hacen los de la vista gorda con el texto de la Biblia, el Éxodo 20:17 que dice: “No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo”. Y que se repite casi textualmente en Deuteronomio 5:21.De seguro señalaría con su báculo a los analistas ‘non sanctos’ que argumentan que este mandamiento es obsoleto en nuestro tiempos, pues la mujer -así sea la del prójimo- no debe ser tratada como un objeto de propiedad de nadie, sino como un ser libre con capacidad para elegir.Hispanas se embarazan más Según un estudio del Centro de Control de Enfermedades (CDC) 400.000 jóvenes quedan embarazadas cada año. Y las hispanas y afroamericanas tienen entre dos y tres veces de posibilidades más de quedarse embarazadas que las jóvenes blancas, en los estados del sur del país (Arizona, Nuevo México, Texas, Alabama, Misisipi, Oklahoma, Arkansas). (Efe)Cuando acaba el placerPara algunos sostener una relación sexual se vuelve un suplicio por diversos factores: ginecológicos, físicos e incluso psicológicos.Cuando las molestias son ginecológicas, en el caso de la mujer, las infecciones por herpes en la vulva pueden producir un dolor quemante durante el coito y ante el más mínimo roce. La ginecóloga Pilar de la Cueva explica: “La infección de orina puede producir un dolor similar, micción frecuente y escozor al orinar. Si el dolor se acompaña de otro síntoma, hay que acudir al médico”. (Colprensa)Test: ¿Es fácil de tentar?Usted y su pareja tienen parejas de amigos en común y suelen salir juntos: a. Nunca, prefieren no dar papaya. b. Siempre, todo lo hacen juntos. c. De vez en cuando, para compartir un poco. Cuando un amigo le presenta a su pareja y le parece atractiva, usted: a. Se lo dice, excusándose ante su amigo. b. Omite el comentario, no quiere que su amigo se disguste, pero esa noche sueña con ella. c. Trata de encontrar un momento a solas para decirle lo que piensa de ella y organiza una salida en parejas, a ver qué resulta. Cuando le gusta alguien pero averigua que está comprometido o casado, usted:a. Le pregunta cómo está con su pareja, para ver si hay una esperanza de aproximársele.b. Sale con esa persona, pero sin compromiso.c. Se aleja del todo. En su tiempo libre en casa, usted prefiere dedicarse a:a. Dormir, para no tener que hablar con su pareja, que mínimo ya tiene una lista de quejas domésticas para atormentarlo (a).b. Ni hablar de sexo con su pareja, usted está muy cansado. Otra vez será. Claro que si los nuevos y atractivos vecinos los invitan a salir, usted no opone resistencia. c. A salir en pareja y procurar espacios para divertirse juntos. Cada uno también tiene su espacio para hacer deporte, caminar, leer, ir a cine. Respuestas: Mayoría a: es adicto a lo prohibido. Peca de palabra, obra y omisión. Mayoría b: es solapado, pero no por eso menos culpable. Mayoría c: respeta el noveno mandamiento. Se ganó el cielo.

VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad