Montañas de carros en la vía a Letras, Caldas

Noviembre 23, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Juan David Castaño - La Patria
Montañas de carros en la vía a Letras, Caldas

La Policía de Carreteras tiene con paso restringido el paso en los kilómetros 6 y 17 de la vía a Letras, Caldas, pues en estos lugares hace algunos meses cayeron deslizamientos en los que actualmente personal del Invías adelanta trabajos.

La vía a Letras y Mariquita es la opción para los transportadores. Camioneros dicen se incrementa el tiempo de viaje y los gastos. Congestión.

Édgar Arevalo, conductor de una tractomula que transporta azúcar, salió el martes en la madrugada de Cali con destino a Bucaramanga. Ante el cierre por La Línea optó por tomar la ruta por Manizales. El camino iba bien y comenzaba el ascenso por Maltería hasta que una larga fila de vehículos le hizo parar su ruta.Su vehículo, que lleva cerca de 10 toneladas, lo estacionó a las 10:00 de la mañana.Después preguntó a qué hora podría haber paso, a lo que un policía de Carreteras le respondió que esto era incierto y que dependía del clima y de cuántos carros estaban represados en el Alto de Letras.La Policía de Carreteras tiene con paso restringido el paso en los kilómetros 6 y 17 de esta vía, pues en estos lugares hace algunos meses cayeron deslizamientos en los que actualmente personal del Invías adelanta trabajos, por lo que tienen un carril de movilidad para el paso de vehículos y de no regularse se podría generar una congestión más grande a la que se presentó el martes."La empresa no nos subió los fletes. Todos estos trancones son más gastos para uno porque la espera se hace muy larga y aumenta el frío y el hambre. Ojalá se arregle rápido lo de La Línea", cuenta Édgar mientras camina para dialogar con otros compañeros que están en la misma situación.Música para pasar el tiempoEn otro punto de la fila, un grupo de conductores se reunía para escuchar a alto volumen música de Darío Gómez y Ana Gabriel. Allí, en el pequeño circulo, especulaban la fecha de lo que tardarían los trabajos en La Línea y también contaban el miedo de transitar por la vía Manizales-Mariquita."Es muy estrecha, entonces da miedo cuando uno se encuentra en una curva con una camabaja porque ahí hay alto riesgo de choque. Muchas veces hay conductores que no tienen experiencia y se ve mucha imprudencia entre los conductores. Tenemos que tener paciencia", comentó Édgar quien desde hace 20 años maneja tractomulas por el país y solo hace el paso por Manizales "cuando toca"."Es increíble que en semejante trancón no haya gente vendiendo comida. Muchas veces sucede que no tenemos plata y ahí sí venden de todo y ahora tenemos plata, pero no hay donde comprar", comentaba un conductor entre risas.En la zona los conductores solo conseguían gelatinas blancas y pandeyucas que vendía un poblador. "Si esto va a durar tanto que por lo menos nos vendan comida buena acá para pasar más rápido el rato. Hace falta el café para el frío", dijo uno de los hombres.Otra de las historias de la fila es la de Brayan Lazzo, ciclista caldense que correrá este miércoles en la Vuelta del Porvenir. Él estaba el martes junto con su familia y se disponía a viajar de Manizales a Chiquinquirá (Boyacá) en donde correrá la primera etapa."Salimos de Manizales y cuando dimos la curva de Potro Rojo vimos la fila de carros tan berraca. Esperamos salir de esta congestión y poder seguir la ruta. A la hora que llegue descanso un rato y mañana corro, ojalá se pueda y no nos encontremos con trancones más adelante", dijo Brayan.A las 12:20 de la tarde comenzaron a bajar los primeros carros que estaban represados en Letras, primero se asomaron las motos y después carros particulares. 15 minutos después aparecieron por el sector los carros grandes que descendían a muy poca velocidad.A la 1:30 de la tarde la vía al Magdalena se encontraba congestionada, la fila de vehículos llegaba hasta la entrada a La Florida en la Panamericana. El caos se apoderó del sector San Marcel en donde vehículos de carga, servicio público, motocicletas y particulares pretendían pasar a la zona industrial.Santiago García, quien trabaja en el Comité de Cafeteros, ubicado en el Reciento del Pensamiento, comentó que a las 2:00 de la tarde se generó un gran trancón porque en un lado de la vía estaban los camiones y por el otro los vehículos y busetas intentaban pasar en contravía. La misma escena se repitió al terminar la jornada laboral, pues los empleados de las empresas de la zona industrial tuvieron que evacuar por una inminente crecida de la quebrada Manizales.Al cierre de esta edición el trancón continuaba en la zona pues la vía fue cerrada para remover tierras de un deslizamiento en el kilómetro 11. También fue cerrado el paso en el sector de Tarapacá, para no permitir el ingreso de las tractomulas provenientes de Medellín y que no se genere más caos en la ciudad.Ventaja para los motociclistasLos motociclistas fueron los primeros en tomar lugar en la gran fila que se registraba ayer en el sector de Sabinas. Ellos pasando por un lado de las tractomulas evadieron el trancón, solo que al final también les tocó hacer cola, pero en la mejor ubicación.La ventaja también se vio cuando comenzaron a bajar los carros desde el Alto de Letras, los primeros en asomarse por la montaña fueron los motociclistas quienes a baja velocidad tomaban las curvas en las que hay mucha cantidad de agua, pues en la zona no para de llover.Camina hasta El EspinalJosé Albeiro Gallego Díaz, de 65 años, camina junto con todas sus pertenencias hasta El Espinal (Tolima), en donde lo recibirán en un ancianato. José Albeiro salió el martes en la madrugada de la casa de sus hermanas, en el barrio San Antonio, en una estación de servicio le regalaron desayuno del cual guardó un buñuelo y siguió con la caminata.Cuando eran cerca de las 11:00 de la mañana pasó por el lado del trancón y los camioneros. El hombre aspira llegar en 12 o 15 días a su destino, su equipaje pesa cerca de 25 kilos, y para comer lleva siete pandeyucas de las cuales dice solo se comerá una al día.

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