Momentos claves de la independencia

Julio 20, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Redacción Gaceta

Después del 20 de julio de 1810, nuestro país comenzó a vivir uno de los episodios más agitados de su vida política: rompió con la Corona Española, gestó un movimiento independentista y luchó por consolidar un proyecto de una república autónoma y libre.

Historia En imágenes Protagonistas Viaje al pasado Test Para niños El aporte de CaliUna nación, más que un territorio geográfico, es un conjunto de personas que la habitan y que tienen necesidades comunes, que tienen una identidad, una raza y una nacionalidad. Pero para que una nación sea más que un país se necesita que sus pobladores tengan sentido de pertenencia. Eso se logra cuando la gente se interesa por conocer sus costumbres, sus leyes, y por supuesto, la historia del territorio donde nació.La celebración del bicentenario, que se cumple hoy en todo el territorio nacional, es una oportunidad para que los colombianos reafirmemos ese sentido de pertenencia y el orgullo patrio que nos caracteriza.Para empezar, lo primordial es saber qué fue lo que pasó en aquel 20 de julio, cuando se dio el grito independentista.El 20 de julio de 1810Después de esta fecha nuestro país comenzó a vivir uno de los episodios más agitados de su vida política: rompió con la Corona Española, gestó un movimiento independentista y luchó por consolidar un proyecto de una república autónoma y libre.1. Los antecedentesLa independencia de las colonias inglesas de Norteamérica, consolidada en 1783, abrió el camino de esperanza para muchos reformadores. Casi simultáneamente surgieron movimientos revolucionarios liderados por la burguesía en Suiza, Holanda, Bélgica y Polonia. Luego, en 1789, la gran revolución de Francia, con su monarca decapitado y sus enunciados de libertad e igualdad terminó de conmover al mundo. (Vea aquí la línea del tiempo del Ministerio de Cultura para conocer todos los sucesos que llevaron a la independencia).Para algunas monarquías más perspicaces lo sucedido en Francia y la consecuente ebullición de ideas democráticas fueron un aviso de la necesidad de aplicar cambios y correctivos mediante reformas liberales. No lo entendió así la corona española que lo asumió como un llamado a redoblar la vigilancia y endurecer posiciones autoritarias. Así se percibió en el virreinato de la Nueva Granada y en otras colonias, donde las relaciones con las autoridades españolas se volvieron cada vez más tirantes y los criollos, hijos de españoles nacidos en América (entre ellos Simón Bolívar), se sintieron alejados del poder y frenados en sus aspiraciones de compartir el mando. Sin embargo, España no contó con la ocupación de la península Ibérica por parte de los ejércitos de Napoleón Bonaparte y la imposición de su hermano José como rey de España y sus dominios en todo el planeta. Dicha coyuntura permitió que esos aires de cambio que ya se cocinaban por toda América adquirieran la intensidad necesaria para iniciar una lucha que tomaría varias décadas y acabaría por transformar en repúblicas democráticas las provincias españolas asentadas en este lado del mundo.2. La gesta libertaria en las regionesEl inicio del proceso independentista no se dio exclusivamente en Santa Fe, sino que, casi de manera simultánea o escalonada, se fue dando en otras regiones del país. Los caleños, por ejemplo, reivindican ser los pioneros del movimiento independentista pues el 3 de julio de 1810, es decir 17 días antes de los hechos capitalinos, se realizó en esta ciudad una proclama y se firmó un edicto para reclamar su autonomía de la realista provincia de Popayán, aunque reconociendo la autoridad del rey Fernando VII. Esa manifestación libertaria, dio paso también en febrero de 1811 a la creación de las Ciudades Confederadas, lideradas por personalidades como Joaquín Caycedo y Cuero, y que integró a las poblaciones de Cali, Cartago, Toro, Buga, Anserma y Caloto. Cabe recordar que una lista de 57 vallecaucanos conforma el grupo de mártires de la independencia colombiana. Entre ellos está el eclesiástico franciscano Fray José Joaquín Escobar; Juan Cancio, el primer afroamericano caído en batalla; el caleño Manuel Santiago Vallecilla, quien fue el primer gobernador patriota de la provincia de Popayán y murió fusilado; José María Cabal, Dorotea Lenis y Carlota Rengifo, ambas del municipio de Toro; María Josefa Costa y Dorotea Castro, de Palmira y Bárbara Montes, fueron heroínas de la región. Levantamientos y movilizaciones civiles de este tipo también se dieron en Cartagena en 1811, como también en Tunja, Cundinamarca, Antioquia y Neiva, entre otras localidades. Muchos de estos hechos no están totalmente documentados, especialmente por que los primeros registros históricos se hicieron desde Santa Fe.3El 20 de Julio de 1810En el museo del 20 de Julio, en Bogotá, se exhibe la parte inferior de una pieza de porcelana que, según la tradición, fue parte del florero cuyo préstamo negó el español José González Llorente a Francisco Morales y a sus hijos, hecho que dio lugar a la reyerta que condujo a la proclamación de la Junta Suprema de Gobierno en Santa Fe y al Grito de Independencia de 1810. Todo se inició cuando González respondió con insultos a Morales después de la solicitud del florero que sería utilizado para el agazajo en honor de Antonio Villavicencio, comisionado regio de Venezuela. Sin embargo, esto fue apenas la punta del iceberg de un sentimiento que se cocinaba con anterioridad: entre mayo y julio de ese año, ciudades como Cartagena, Cali, Pamplona y Socorro tenían los ánimos exaltados. El incidente del florero fue apenas una excusa. Ese día gente de todas las clases sociales se volcaron a la plaza, gritando vivas al cabildo y abajos a los oidores y reclamando una junta de gobierno. Sólo en la noche, un cabildo extraordinario constituyó la Junta Suprema del Nuevo Reino, cuyos nombres fueron proclamados a gritos por la muchedumbre, conducida por José Acevedo y Gómez, quien se encargó de mantener vivo el ánimo de la turba y de dirigir desde un balcón la conformación de la Junta.4Bolívar y SantanderSimón Bolívar y Francisco de Paula Santander fueron los más importantes próceres de nuestra Independencia. Después de iniciar su carrera militar, Bolívar se formó intelectualmente en Europa donde se contagió de las ideas de la Ilustración —que cuestionaban los sistemas de gobierno monárquicos— y desde donde empezó a alimentar la idea de independizar a América de España y crear una gran nación integrada por los países que a la postre libertó: Colombia, Perú, Bolivia, Venezuela y Ecuador.Santander, por su parte, fue un estadista, revolucionario y político que con el tiempo sería llamado el ‘hombre de las leyes’. Se le conoció por su celo con el cumplimiento del ordenamiento constitucional con el que se pretendía regir los destinos de la naciente república. Fue una tesis con la que Bolívar no pudo comulgar en el campo de batalla, muchas veces, en medio de las urgencias de la guerra que lo obligaron a tomar medidas extremas y prácticas poco ceñidas a los formalismos legales para sofocar la turbulencia interna propia de los acontecimientos de la Independencia. Esto alimentó la rivalidad histórica entre los dos que terminó con un intento de asesinato del Libertador (aparentemente bajo órdenes de Santander) y con el destierro en París de este último.5La reconquistaEn 1813 el Rey Fernando VII de España, recuperó el poder en su país y emprendió una campaña para reconquistar sus dominios en América. Fue así como en 1815 envió sus fuerzas militares, bajo el mando del Coronel Pablo Morillo, para dar inicio al periodo que en América se denominó ‘Reconquista’ y en España, ‘Restauración’. La expedición dirigida por Morillo, un militar experimentado en la guerra contra Francia, estaba integrada por 10.000 hombres y 60 barcos.En agosto de ese año Morillo inició el sitio de Cartagena de Indias, punto estratégico militar de la Nueva Granada. Los cartageneros resistieron heroicamente durante 106 días, pero el hambre y el acoso militar hicieron que sucumbieran ante las fuerzas españolas. La historia registra que el hecho dejó cerca de 6.000 víctimas, en menos de cuatro meses. En febrero de 1816, con el fusilamiento de nueve líderes de la insurrección en Cartagena, Morillo dio inicio a lo que se denominó ´Régimen del Terror’, por la manera brutal con la que los realistas intentaron acabar con el proceso independentista. Entre los fusilados estuvieron Policarpa Salavarrieta, Antonia Santos, Antonio Villavicencio, José María Carbonell, Camilo Torres y Francisco José de Caldas. No obstante, esa misma agresividad realista provocó que los neogranadinos limaran diferencias y lograran consolidar el proceso de independencia a partir de 1916.6Mujeres heroínasSuele contarse la historia de la Independencia bajo el reflector que sólo ilumina a los próceres en los campos de batalla. Sin embargo, las mujeres también tuvieron una activa participación en este episodio. A través de crónicas de la época se sabe que muchas tuvieron gran incidencia en los hechos de la plaza pública. En la de Santa Fe, centenares de ellas, pertenecientes a las clases populares, se alternaron para vigilar las entradas de la ciudad, enfrentar la artillería y defenderla incluso a pedradas. Las más ‘encopetadas’ aprovecharon su cercanía con la virreina de entonces para que intercediera ante su esposo frente a la posibilidad de autorizar el cabildo abierto. Se sabe además que muchas de las mujeres en ese momento acompañaban y reclutaban gente para los ejércitos, cocinaban, espiaban, curaban a los heridos, preparaban las armas y organizaban las municiones. No todas, sin embargo, fueron ‘heroínas’ anónimas. Bien se ha documentado el valioso papel, por ejemplo, de Policarpa Salavarrieta (La Pola) quien, desde su muerte en 1817, pasó a simbolizar el valor supremo en la defensa de la patria y animó la lucha de guerrillas de entonces. Manuelita Sáenz, a su turno, no sólo fue el gran amor del Libertador, sino la persona que lo salvó de morir aquella noche de conspiración de 1828 cuando se conoció un plan para asesinarlo.7Las batallasFueron numerosos los enfrentamientos armados que se dieron en el proceso de Independencia. Entre los más recordados por su valor estratégico figuran la Batalla del Pantano de Vargas, ocurrida cerca de Paipa, Boyacá, el 25 de julio de 1819, y que enfrentó a las tropas patriotas con las tropas realistas. El primer contingente, al mando de Simón Bolívar, tenía como propósito cerrar el paso a las fuerzas de apoyo de José María Barreiro que se dirigían a la ciudad de Santa Fe. La acción de los patriotas tuvo visos heroicos pues venían agotados tras cruzar el páramo de Pisba. La batalla culminó con la victoria criolla y se convirtió en un estímulo para las fuerzas granadinas y en un factor que desmoronó al ejército realista. Dicha contienda abonó el terreno para la Batalla de Boyacá, ocurrida el sábado 7 de agosto de 1819. Ésta buscaba interrumpir el flujo del ejército realista por el puente del río Teatinos. El enfrentamiento culminó con el triunfo de la tropa patriota integrada por 2.851 combatientes, encabezados por los generales Simón Bolívar, Francisco de Paula Santander y José Antonio Anzoátegui, entre otros. Otras contiendas militares recordadas son la Batalla de Bárbula, el 30 de septiembre de 1813, cerca a Carabobo, en la que participaron Rafael Urdaneta y Atanasio Girardot. Está además la Batalla de Bomboná, 7 de abril de 1822, entre tropas colombianas y españolas durante la marcha del ejército de Simón Bolívar hacia Quito y con la que se liberó el hoy territorio ecuatoriano de las fuerzas realistas.8La conmemoraciónEn 1811, un año después de los eventos del 20 de julio, los santafereños decidieron conmemorar los eventos del año anterior y desde entonces se despertó una especie de conciencia colectiva sobre los hechos ocurridos ese día. Se entendió que significaba el comienzo de una república autónoma. La fecha se siguió conmemorando en los años posteriores mientras en otras ciudades se libraban más batallas. Algunos años más tarde, en 1813, la conciencia de estar en una época distinta se consolidó en torno a la siembra del árbol de la libertad en la plaza mayor, como entonces se conocía en Santa Fe a la Plaza de Bolívar. La reconquista española interrumpió estas conmemoraciones, por supuesto, pues la monarquía española juzgó como alta traición la organización republicana que había empezado a tomar forma desde 1810. Luego del triunfo de la Batalla de Boyacá, tras nueve años de la revolución, el 7 de agosto de 1819, volvió a tener sentido la conmemoración del nacimiento de la República. El 20 de julio de 1821 se volvió a conmemorar esa fecha y desde entonces lo seguimos haciendo.

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