Ministro de Interior, Juan Fernando Cristo, habló de agenda legislativa y paz

Agosto 10, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co | Colprensa
Ministro de Interior, Juan Fernando Cristo, habló de agenda legislativa y paz

Juan Fernando Cristo, ministro de Interior y ministro ad hoc de Agricultura.

Arrancó el segundo periodo de gobierno de Juan Manuel Santos y su ministro del Interior deja claras las prioridades que les ha entregado el Mandatario Nacional.

Aunque está próximo a juramentarse como el nuevo Ministro del Interior, Juan Fernando Cristo Bustos ya está comprometido en esa labor a la que le invitó el presidente Juan Manuel Santos para que le acompañará en su segundo gobierno. Las orientaciones básicas ya están y es por eso que Cristo habla a profundidad de cómo debe ser la discusión de la agenda legislativa que se llevará en los próximos días al Congreso. Como ya es tradicional en él, el tema de las víctimas lo habla con sentido de compromiso, no sólo porque lo ha sido, sino porque es un convencido de que estamos cerca de restablecerles sus derechos, darles justicia y que conozcan la verdad de lo que pasó. El ministro entrante, además, dice que en el proceso de paz ya se está llegando a la recta final, pero esa situación es la que más deberá llevar a las Farc a mostrar que debe tener gestos de paz para con los ciudadanos, a los que siguen metiendo en medio del conflicto. ¿Está en las prioridades o urgencias legislativas del Gobierno sacar por delante las reformas política o justicia y no leyes sociales? Esta semana cuando se conforme el nuevo gabinete tendremos que definir la nueva agenda legislativa y también acordarla con los partidos de la unidad nacional. Va a tener un componente de reformas económicas, otras sociales y sin duda el presidente anunció el 20 de julio, en la instalación del Congreso, lo que se ha denominado la reforma del equilibrio de poderes, que tendrá unos elementos políticos y otros de funcionamiento de la justicia colombiana. Lo cierto es que esperamos tener una agenda integral e enriquecida también con proyectos de iniciativa de los partidos. ¿Pero sí valdría la pena que el Gobierno arranque quemando su capital político con esa reforma al Estado? El capital político es para gastárselo y siempre se lo gastan los gobiernos en el primer periodo legislativo, porque es muy importante para impulsar los ejes fundamentales de la propuesta del gobierno. La reforma política propondrá que se vuelva al Senado más local y no ha gustado en todos los sectores, ¿qué futuro le ve? El eje fundamental de la reforma del equilibrio de los poderes es la eliminación de la reelección presidencial, que desequilibró aún más los poderes en Colombia dándole demasiada concentración al poder ejecutivo. Alrededor de esa idea de eliminar la reelección y ampliar el periodo presidencial se tendrá que construir toda la reforma que tiene que ver con la forma de elección del Senado, allí no podemos seguir en una democracia, pensando además en la paz, en donde tengamos excluido de la representación del Senado a 13 departamentos, muchos de ellos en donde está el conflicto armado agudizado y por eso hay que pensar en una forma en que garanticemos la representación de todos las regiones, pero también preservemos los elementos de liderazgos nacionales que se conforman alrededor de la circunscripción nacional. Vamos a concertar todos estos temas con los partidos, incluso los de la oposición. ¿Qué le responde al Centro Democrático sobre una reforma política para cerrarle el paso a ellos? Nadie está pensando en el Centro Democrático con esa reforma, sino en mejorar el sistema político colombiano y eliminar una figura como la reelección. Sin duda alguna hay casi un consenso total en esa materia que le causó daño a la democracia colombiana. ¿Tiene el gobierno las mayorías suficientes en el Congreso, no son muy débiles? Veo unas mayorías amplias, convencidas de la propuesta del presidente Santos. Unos partidos muy sólidos y unificados alrededor de lo que significó la propuesta del Presidente el pasado 15 de junio, comprometidos con la paz, la equidad y la educación en el país. Nuestra tarea en el Ministerio del Interior es consolidar esas mayorías, enriquecer el debate interno y tener una mayor disciplina y coherencia de esas bancadas de la Unidad Nacional, lo cierto es que hay un ánimo constructivo. Son unas mayorías cómodas que obviamente tenemos que consolidar y trabajar todos los días en el Congreso. ¿Pero usted ve a todo el Partido Conservador en esas mayorías de la Unidad Nacional? Yo veo a todo el Partido Conservador ya, hubo una carta de la casi totalidad de los senadores, hay una parte de los representantes que está en el ambiente de respaldar al Gobierno, creo que se puede trabajar conjuntamente con todo el partido. El Presidente ha sido amigo siempre de la institucionalidad de los partidos no del menudeo parlamentario y es muy importante trabajar así como se ha hecho con la instucionalidad liberal, de la U y de Cambio Radical. ¿No preocupa que la Alianza Verde está sólo en unos temas con el gobierno? Lo que me sorprende es la aptitud tan positiva y constructiva de los verdes. Al contrario, ellos nunca dijeron durante la campaña que entrarían a la coalición de unidad nacional, mantienen su independencia crítica que valoramos enormemente en el Gobierno y espero que podamos construir una agenda con los verdes que incluso vaya mucho más allá del proceso de paz, por ejemplo en el tema de educación que fue un eje fundamental en el discurso del presidente Santos en su posesión y hay un interés de concertar esa política educativa, en donde hay unos ideas muy importantes de los verdes con el Gobierno Nacional. Estamos convencidos que los verdes y el Polo Democrático terminarán apoyando muchas iniciativas progresistas y reformistas del gobierno y no sólo se quedarán en los temas de paz. Reconocemos su aptitud independiente frente al gobierno. ¿Pero sí cree que el Polo Democrático apoyará otros temas distinto al de la paz? Yo estoy seguro que sí, al ver ya las propuestas concretas del gobierno y hacia dónde quiere llegar este gobierno en materia de paz, equidad y educación, vamos a contar en muchos de esos temas con el apoyo del Polo Democrático sino en su totalidad si en su gran mayoría. ¿Durante 12 años usted fue el líder de la oposición en el Congreso, cómo va a llegarle al uribismo que es la principal oposición hoy? Precisamente por haber sido líder de la oposición entiendo y comprendo la tarea del Centro Democrático en el ejercicio de la oposición. Hay que valorarla y es sana para la democracia colombiana, se debe respetar y darle todas las garantías para que haga la oposición tanto dentro como fuera del Congreso de la República y esperamos más adelante, sobre la base de las propuestas concretas que presente el gobierno, establecer un diálogo para buscar puntos de encuentro y de alguna manera sobre las diferencias que tenemos construir un clima de armonía y de entendimiento. ¿Esa cercanía de la que habla sólo sería en lo legislativo y no para buscar acercar al presidente Santos con el senador Álvaro Uribe? Esa pregunta es para ellos, por el momento lo importante es respeto para la oposición, pero también pidiendo respeto al gobierno y a la institucionalidad. Hace un mes usted decía que al Centro Democrático no habría que correrle tanto en el nuevo Congreso, ¿cambió de opinión? Una afirmación no se contradice con la otra. Lo que creo es que la novedad de tener a un expresidente de la República ha generado mucha atención mediática y algunos sobrevaloran ese hecho. Yo no parto de la base, al contrario de muchos, que el Centro Democrático se va a oponer a todo lo del gobierno porque sí, habrá algunos temas en donde un gobierno que está en el centro con una oposición de izquierda y de derecha a veces tendrá coincidencias con la derecha y a veces con la izquierda, allí es donde estaremos dispuestos al diálogo. Por eso decía que tampoco se le puede correr tanto en el sentido de que no se puede partir de la base de que vamos a tener un asalto de boxeo permanente en el Senado como algunos añoran. ¿Le preocupa que el tema de la selección de las víctimas parece estar complicándose? Al contrario de toda la tempestad de los últimos días sobre el tema de víctimas celebró que se haya presentado todo este debate, es fundamental para darle legitimidad, ética y política al proceso en La Habana. Nunca antes las víctimas ni en Colombia ni en el mundo entero en un proceso de paz habían participado en la etapa de conversaciones del proceso, como se va a hacer ahora es un gran avance de la sociedad colombiana, porque las víctimas existen, son ciudadanos con derechos y que se reconoce que sólo con la participación de ellas podemos tener una paz sostenible, luego no me sorprenden esas tensiones que se han presentado en los foros y no se puede reducir a quién va ir o no, lo importante es qué van a decir en La Habana y cuál va a ser la aptitud de las Farc frente a esas víctimas y yo veo con mucho entusiasmo esa participación. En la medida en que avancemos y se les oiga, se garantice la verdad, la justicia y la reparación, ese hecho de quiénes va o no terminará en un segundo plano. ¿Por qué es importante para la paz lo que viene en las dos próximas semanas en la mesa? No es sólo la comisión de esclarecimiento de la verdad, sino el anuncio que paso un poco inadvertido de la creación ya de la subcomisión ya para abordar el fin del conflicto, la reinserción, los mecanismos de justicia transicional que se instalará el próximo 22 de agosto en La Habana. Es importante porque quiere decir que aún a pesar de las dificultades, de los tropiezos, de un aptitud a veces incomprensible para la sociedad colombiana por parte de las Farc de recrudecer la violencia contra la población civil que debemos rechazar todos, es la señal de que el proceso va en serio y está entrando en una recta final que seguramente eso lo que explica también la tensión y la polarización de los últimos días. Vienen momentos difíciles para el proceso porque son definitivos para acabar con una guerra de 50 años de las Farc contra el Estado Colombiano. ¿Cómo decirle a la gente que siga creyendo en el proceso si las Farc mantienen sus actos terroristas? Es muy difícil, las Farc deben entender que tienen que sacar a la población civil de este conflicto, que está bien que estamos negociando en medio del conflicto, eso significa que la guerra continúa entre los combatientes, pero que se debe empezar a desescalonar ese conflicto, aplicar la reglas del derecho internacional humanitario, porque esos actos minan la credibilidad del proceso y además no podemos olvidar que esa firma del proceso de paz en La Habana debe ser refrendada popularmente. ¿Cuál será su tarea en el postconflicto? Tenemos que definirla al interior del gobierno, con la oficina del Alto Comisionado y las distintas instituciones. Muchas de ellas ya están haciendo tareas para el postconflicto como la Unidad de Restitución de Tierras. ¿Cuál será la importancia que le dará a las regiones en su gestión? Este ministerio tiene que comprometerse a fondo con la descentralización territorial, utilizar todos los instrumentos legales que en los últimos años ha aprobado el Congreso, como la ley de Ordenamiento Territorial, la ley de Distritos, la Ley de Áreas Metropolitanas, para que podamos entender que el tema del postconflicto se construye en esos territorios y que tenemos que ser imaginativos en nuevas formas de organización y de municipios en Colombia, para ser capaces que la llegada de la paz le signifique un cambio positivo a los ciudadanos de esos territorios, que han vivido la guerra durante 50 años. ¿Le apostarán nuevamente al régimen departamental? Está en la agenda legislativa, vamos a insistir en una iniciativa que están esperando los departamentos desde hace muchos años. Esperamos comenzar a dialogar con la Federación de Departamentos alrededor de ese propósito.

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