Mincomunicaciones cocina un salto tecnológico en el país

Mincomunicaciones cocina un salto tecnológico en el país

Noviembre 07, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Margarita Vidal

Diego Molano asegura que la prioridad de su cartera a corto plazo es llevar la fibra óptica a centenares de municipios, al igual que la red a los estratos 1, 2 y 3 y lograr que el 50% de los hogares del país tenga Internet.

Diego Molano Vega es ingeniero electrónico de la Javeriana donde también obtuvo un Master en Economía. En 2001 recibió el MBA en Lausanne Suiza. Ha sido Subdirector General de Relaciones Corporativas del Grupo Telefónica en Madrid. Desde ese conglomerado, que opera en catorce países latinoamericanos, lideró actividades empresariales de apoyo a los tratados de libre comercio con Estados Unidos. Fue Presidente de la Comisión de Regulación de Telecomunicaciones de Colombia, que introdujo la competencia en los mercados fijo, móvil y de larga distancia, para atraer capital extranjero, aumentar la penetración de los servicios de telecomunicaciones y ejecutar proyectos de telecomunicaciones sociales. Su nombramiento como Ministro de la Tecnología de la Información y Comunicaciones, fue producto de un arduo proceso de selección en la red, con el que el presidente Santos buscaba el candidato idóneo para la última cartera que le faltaba por asignar.Él mismo se pagó sus estudios en el exterior y como es un fanático de la cocina, en donde quiera que ha vivido: Estados Unidos, Canadá, Suiza y España, ha montado un combo culinario. El ministro tiene 42 años, una gran preparación en su campo y unas ganas enormes de ayudar a la trasformación del país, por la vía tecnológica. Es tunjano por los cuatro costados. ¿Qué impronta le dejó su ciudad?En la Tunja que yo crecí no había diferencias sociales o eran minúsculas. Todos íbamos al mismo colegio público, a las mismas fiestas, teníamos los mismos amigos que aún conservamos. Mi hermana Mónica estudiaba en el mismo colegio con la hija de la muchacha que ayudaba en la casa. Eso de alguna manera le crea a uno un espíritu democrático muy importante. Para mí salir del colegio público en Boyacá a estudiar en la Javeriana fue un salto enorme. Todos mis compañeros habían estudiado en el Gimnasio Moderno, el San Carlos, El Nueva Granada, hablaban otros idiomas, y yo a duras penas, hablaba boyacense. Sabían más que yo casi de todo, pero en el largo plazo yo tenía una ventaja sobre ellos y es que conozco la realidad del país. Ellos crecieron en una burbuja de cristal y me parece que allí se empataron las cargas.¿Qué lo decidió a aceptar tan rápido el ofrecimiento del presidente Santos?Que no tengo ninguna duda de que éste es el mejor trabajo del mundo.Pero con un sueldo considerablemente menor de lo que ganaba en Telefónica.Sí, menos de la décima parte, tenía oficinas y carros espectaculares, a veces avión privado y un maravilloso equipo de gente en los catorce países de mi influencia, pero me siento feliz porque creo que hoy no hay ningún cargo comparable en el sector público colombiano. Yo trabajaría gratis. Risa.Vive Digital es su proyecto bandera. ¿Qué busca?El presidente Santos me preguntó si me le medía a transformar el país con la tecnología y me dio en la mitad del pecho, porque en eso he estado trabajando en los últimos diez años. Me la pasé haciendo estudios, analizando temas y haciendo proyectos piloto, así que tenía ideas que le di al presidente Santos, reunidas en Vive Digital, para transformar este país tecnológicamente.Suena fabuloso, sólo que… ¿tal vez un “poquito mucho”, ministro?No, es perfectamente factible dar un gran salto en materia de Internet para pasar de 2.2 millones de megas a 8.8 en banda ancha. En los cuatro años del primer gobierno del presidente Santos haremos cuatro veces lo que hemos hecho en los quince años de historia del Internet en Colombia.¿Cómo será la vinculación del sector privado?Al analizar el mapa de Internet en el país se ve que éste está mayoritariamente en los estratos 4, 5 y 6. En los 1, 2 y 3 es escaso, por lo que la oportunidad de crecimiento para las empresas está allí.¿No olvida el escasísimo poder adquisitivo de esos estratos?No, sucede que el 97% de las empresas del país son microempresas. Hay más de un millón, del cual sólo el 7% tiene Internet, y por lo tanto la oportunidad de crecimiento está en ese sector. Argumentan que es muy caro o que no le encuentran uso. ¿Las aplicaciones en Internet quién las hace? los gringos: Google, Yahoo, Facebook ,Twitter, pero aquí no tenemos aplicaciones que le hagan la vida más fácil al tendero, o al médico. Piense en los abogados accediendo a expedientes digitales compatibles con los juzgados, o en aplicación para abrir una cuenta bancaria por celular y así sucesivamente. Como ve, es necesario incentivar el desarrollo de un ecosistema digital en el país. ¿Cómo se estructura?Es un sistema digital que tiene cuatro elementos que interactúan entre sí. Primero, tenemos que contar con una infraestructura sólida de telecomunicaciones porque la actual es preocupante. De 1.100 municipios colombianos sólo cerca de 200 tienen fibra óptica y para dar el gran salto necesitamos verdaderas autopistas de la información que funcionen con ese sistema. Pasa también que los operadores no tienen espectro, la materia prima de esta industria, que no se entrega porque está bloqueado por el tema jurídico. Sin embargo, este tema lo tenemos ya casi resuelto. Sobre la infraestructura de telecomunicaciones se montan la telefonía celular, el Internet, o el cable de fibra óptica que lleva telefonía fija, Internet y televisión, tres servicios en uno. Esa es la magia de la tecnología, que hoy es convergente.¿Cuáles son los otros elementos?Las aplicaciones: Facebook, Google, Yahoo, Twitter, pero si queremos que haya más llegamos al cuello de botella del país. No hay aplicaciones suficientes. El cuarto elemento son los usuarios, que antes contestaban el celular y punto. Hoy ese usuario genera contenidos, monta videos, participa en los blogs, manda e-mails. Es decir, crea aplicaciones. Si hay más aplicaciones habrá más usuarios y si hay más usuarios van a demandar más servicios; al haber más servicios aumentará la demanda de infraestructura, se generarán economías de escala y resultará más barato. ¿Cuánto costará esa maravilla?Vamos a invertir 5.5 billones de pesos y esperamos que el sector privado ponga tres ó cuatro veces esa cifra. Por eso el primer principio que plantea el presidente Santos es: “el mercado, hasta donde sea posible, y el estado, hasta donde sea necesario”. Eso es lo que plantea en la su libro La Tercera Vía. Pero este gran salto no se puede dar si el sector privado trata de hacerlo solo y lo mismo sucede en el caso del sector público. Por otra parte, todos los ministerios tenemos una gran cantidad de iniciativas: reducir aranceles, disminuir IVA, hacer programas muy agresivos para los estratos 1, 2 y 3, con Tecnocentros para capacitar a la gente. Tenemos que meter a todo el mundo el tema de la tecnología; a los ganaderos, porque los mercados agropecuarios van a estar en línea, a los mineros, que van a mejorar su seguridad a través de la tecnología, los médicos con la telemedicina podrán llegar a los sitios más remotos del país y los usuarios podrán acceder a los análisis de los especialistas en las grandes ciudades, en fin. Usted me podría preguntar ¿y eso para qué le sirve a Relaciones Exteriores, por ejemplo? La Canciller lo tiene muy claro: hay entre dos y medio y tres millones de colombianos viviendo en el exterior y ella quiere acercarlos a Colombia a través de la tecnología, prestándoles, por ejemplo, servicios para destrabar los problemas de los consulados. Con Vive Digital vamos a hacer que las notarías sean electrónicas y que los jueces funcionen con los expedientes judiciales electrónicos, para que los juzgados no estén aplastados por el peso de miles y miles de mamotretos y expedientes. Es que la tecnología ya no es una opción sino una obligación. O nos subimos al bus de la tecnología o nos quedamos condenados a la exclusión y el retraso. Pasando al tema de la Comisión Nacional de Tv. , CNTV, que en ocho oportunidades han fracasado los intentos de sucesivos gobiernos por acabarla o reformarla. ¿Lo logrará usted?El Congreso tiene la responsabilidad con el país de ajustar el marco constitucional y legal para que las nuevas tecnologías vengan al país, porque en la actualidad hay una barrera en el marco regulatorio. En 1991 ni los Honorables Constituyentes, ni nadie en el mundo, podían suponer cómo se desarrollaría, y a qué velocidad, la tecnología. En ese momento la televisión iba por su carretera, la telefonía celular por la suya y los datos por una tercera. Hoy todos van por la misma autopista. Eso se llama una convergencia. ¿Qué pasa? La Constitución estableció que hay una Comisión Nacional de Televisión que regula el espectro electro magnético para televisión, pero resulta que por esa misma autopista también van los celulares, la telefonía fija y el Internet. El resultado es que hay dos reguladores para lo mismo, todos están chocando contra todos y eso paraliza la inversión privada. Es nefasto. Necesitamos que haya un solo regulador para esta autopista, que establezca de qué dimensión son los carriles, cómo se pagan los peajes y una regla única. Otra cosa es quién regula la carga que llevan los camiones: el contenido. Ahí el gobierno comparte el espíritu de la Constitución del 91, de que los contenidos no pueden ser manipulados por el gobierno de turno, sino regulados por un ente independiente. Un ente independiente que no regula ni contenidos, ni nada, ministro.Tiene razón. En teoría la Cntv regula los contenidos que ven los niños en Tv. y ya usted me dirá si el contenido de la televisión colombiana está protegiendo a los niños o a los adolescentes. Necesitamos actualizar ese marco regulatorio para que venga más inversión, pero también para que pensemos qué vamos a hacer con la televisión pública. Todos los gobiernos dicen lo mismo, pero la Tv. pública es un desastre. Aquí nadie regula nada y los canales privados hacen lo que les da la gana.Sí, la televisión pública está en crisis, aunque ellos no parece que se dieran cuenta. Una vez que el acto legislativo haya sido aprobado por el Congreso, haremos una propuesta de ley para ese nuevo modelo de televisión. Hasta los países más avanzados han ajustado su marco regulatorio y ninguno lo ha amarrado a la Constitución Política. Queremos que el Congreso tenga flexibilidad para ajustar ese marco legal en la medida en que las tecnologías van avanzando. Hace dos años nadie se imaginaba el éxito del Ipad y, de aquí en adelante, nadie tiene ni idea de lo que va a pasar con el desarrollo tecnológico.¿No peca de exceso de optimismo?No, yo confío totalmente en que este Congreso va a hacer que tengamos ese marco único y en que la Comisión actual le demuestre al país para qué sirve y que el Congreso, dentro de un año y medio cuando esté debatiendo el tema de qué hacer con la CNTV, decida si transformarla o acabarla. Pero de aquí en adelante el reto que ella tiene es demostrar que le genera valor al país. Es clarísimo que no debe estar en la Constitución, que debe acabarse y que debemos generar un nuevo modelo. Cambiando de tema, se cayó la licitación del satélite, ¿qué haremos ? Vamos a trabajar con otras instituciones del país, para ver cuál debe ser la visión de Colombia hacia el espacio y si vale la pena aglutinar esfuerzos por una solución satelital. Por el momento utilizaremos el Satélite Andino, cuya órbita es la de la Comunidad Andina de Naciones. Lo usaremos para programas de conectividad, como Compartel, a sitios remotos. La prioridad a corto plazo es llevar la fibra óptica a los centenares de municipios que no la tienen, a llevar la red a los estratos 1, 2 y 3 y a lograr que el 50% de los hogares colombianos tenga Internet.En el gobierno Betancur perdimos nuestro derecho en la órbita geoestacionaria por “temor” a la corrupción. ¿Qué precio ha pagado el país por ello?A Colombia le ha costado algo en recursos importantes pero hoy día tiene una muy buena conectividad satelital. Es una pelea que lleva 30 años y que hay que seguir dando hasta que la ganemos.

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