Mi frustración, no haber ganado la Presidencia: Fernando Araújo

Mi frustración, no haber ganado la Presidencia: Fernando Araújo

Octubre 30, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Redacción El País, Bogotá.
Mi frustración, no haber ganado la Presidencia: Fernando Araújo

Fernando Araújo, saliente presidente del Partido Conservador.

El saliente presidente del Partido Conservador dice que la Ley de Víctimas requiere de ajustes y que no contempla un ‘año sabático’.

Apenas despuntaba el 2007 cuando el ex ministro Fernando Araújo volvió a la libertad. Un descuido de sus captores de las Farc fue suficiente para que afloraran las escasas fuerzas y volara como un ave que deja su cautiverio, ese que duró seis años.Hoy, tres años y ocho meses después de la osadía, Araújo volverá a tomar otro rumbo: termina su presidencia en el Directorio Nacional Conservador (DNC).Esta vez no sale huyendo, se va con la satisfacción del deber cumplido, pero con algunos descontentos.El ex canciller del gobierno de Álvaro Uribe sale con un sabor dulce: El haber tenido excelentes resultados en las elecciones al Congreso, donde obtuvo la segunda bancada más fuerte del legislativo.Pero también se lleva un sabor amargo y es no haber podido consolidar un candidato fuerte para los comicios presidenciales, que, en su colectividad, estuvieron enmarcados por las peleas domésticas y los escándalos.Araújo, a quien todavía le rondan las sombras del secuestro, dice que la Ley de Víctimas que radicó el Gobierno requiere de ajustes y que su bancada ya tiene instrucciones para que se hagan las reformas que sean necesarias.Hoy, a un paso de salir de la dirección conservadora, Araújo tiene claro que por su mente no ha pasado la posibilidad de un ‘año sabático’.El partido hoy¿Cómo está el Partido Conservador?El Partido está fortalecido. Tiene 60 congresistas y una actividad legislativa comprometida con la que ha presentado el Gobierno, pero al mismo tiempo crítica frente a los temas que son sensibles, en donde queremos solamente introducir los correctivos para acertar y producir las leyes que necesita el país.Usted ya entrega la Presidencia del Directorio Nacional Conservador, ¿se va satisfecho?Bueno, en estas cosas uno no queda plenamente satisfecho, porque siempre quedan muchas tareas por realizar. A mi me correspondió la Presidencia en la época de las elecciones. Lo hicimos con un total compromiso con los principios conservadores, con nuestros candidatos. En las elecciones al Congreso tuvimos excelentes resultados, en las presidenciales no tuvimos los resultados que esperábamos, pero hicimos la tarea.Nuevamente presentamos un candidato conservador después de ocho años de estar ausentes, demostramos que estamos vigentes, que el partido es una opción de poder y que tenemos que seguir trabajando, precisamente, para que nuestros candidatos tengan una mejor aceptación ante la opinión pública.¿Le queda alguna frustración?La mayor frustración, digamos, fue no haber ganado las elecciones presidenciales, las dificultades que se presentaron en el proceso de selección de nuestro candidato en la consulta interna del partido. Este proceso fue alguna frustración, pero hicimos el mejor trabajo que pudimos.¿Cómo ve la transición entre Álvaro Uribe y Juan Manuel Santos?Me parece que hay continuidad en muchos proyectos. Aún cuando el presidente Santos ha introducido algunos elementos, especialmente en el manejo de las relaciones internacionales, en algunos temas como la visión que tiene el presidente Santos frente a la Ley de Víctimas, a la de Tierras, en las que se marca una diferencia frente a las posiciones que había anunciado el presidente Uribe. Pero esto es absolutamente natural, porque el presidente Santos tiene autonomía, tiene su propia manera de gobernar y creo que lo está haciendo muy bien, sin que las diferencias que existen entre los dos marcan su propio estilo, no marcan una diferencia personal, sino en elementos naturales entre dos presidentes.¿Cómo se prepara el Partido para dar la pelea en el proyecto de Ley de Víctimas?A través de los congresistas que hacen parte del grupo de ponentes. Ellos están defendiendo los elementos que consideramos deben modificarse del proyecto presentado por el Gobierno, especialmente en lo que tiene que ver con la definición de las víctimas, con la sostenibilidad fiscal de la ley, en lo que tiene que ver con cerrar las posibilidades de que familiares de guerrilleros y de paramilitares puedan presentarse como víctimas.También limitar la ley para que tenga efecto en materia de víctimas de la violencia narcotraficante y terrorista y que no se pretenda que la ley sirva para todas las personas que han sufrido algún tipo de delito o que se han sentido injustamente tratadas por el Estado, por el Gobierno o por la vida, es decir que esto no sea una puerta de entrada para presentar todo tipo de reclamaciones ante el Gobierno de personas que han sido víctimas de violencia sexual o intrafamiliar, o de robo, o de las pirámides, o del sistema financiero que les ha hecho perder sus casas, etc. Hay que introducir al proyecto una serie de elementos que lo habiliten para atender el sentido de compensación frente a las víctimas de la violencia que hemos tenido en Colombia durante los últimos años.Sistema electoralEl país cuenta con dos reformas políticas y está ad portas de unas elecciones, ¿qué piensa que exista un Código Electoral obsoleto?Los colombianos han visto muchos procesos de modificación en varios aspectos. En el Código Electoral se han pretendido hacer algunas reformas que no han sido fáciles. Ahora se está tramitando una nueva reforma política que básicamente lo que pretende es legislar sobre las modificaciones que se le hicieron a la Constitución y eso incluye algunas modificaciones a nuestro sistema electoral.Creo que es una tarea que toca hacer de manera permanente, que tendremos que seguir haciéndola durante muchos años, porque cuando se han hecho reformas electorales vemos que algunas han sido favorables y otras han sido desfavorables y no se ha logrado, a pesar de varios intentos, tener un sistema que le ofrezca garantías a todos los ciudadanos, que sea transparente y que sea económico, porque tenemos un sistema supremamente costoso, lleno de desconfianza por las posibilidades de que se realicen trampas.¿Qué viene ahora para usted?En el ámbito político no tengo ninguna aspiración personal. Seguiré atendiendo mis asuntos personales como lo he venido haciendo simultáneamente con la actividad política, pero pretendo concentrarme más en mis asuntos personales.¿Fue brusco el cambio que tuvo de salir de un largo secuestro y casi de inmediato llegar a un cargo público?Ya tenía antecedentes en lo público. Había sido Ministro de Desarrollo y otros cargos antes de ser secuestrado y afortunadamente el presidente Uribe me hizo el honor de designarme como Ministro de Relaciones Exteriores, yo me sentí muy a gusto en ese cargo y servirle al país.¿Viene un año sabático?No, para nada. Tengo que trabajar para ganarme la vida y me dedicaré a mis negocios.

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