Mezclas peligrosas para conciliar el sueño pueden causar la muerte

Mezclas peligrosas para conciliar el sueño pueden causar la muerte

Febrero 23, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Redacción El País
Mezclas peligrosas para conciliar el sueño pueden causar la muerte

La mezcla de antidepresivos y ansiolíticos con alcohol, que le habría causado la muerte a Whitney Houston, es más común de lo que parece. Especialistas entregan recomendaciones para el buen uso de los medicamentos.

Sin conocerse aún los resultados de la autopsia de Whitney Houston, las pruebas encontradas en el baño donde fue hallado su cuerpo sin vida apuntan a que la causa de muerte de la cantante podría haber sido una letal mezcla de ansiolíticos (medicamento para disminuir síntomas de ansiedad), antidepresivos y varias copas de licor.Whitney era una consumidora habitual de Xanax, medicamento conocido también como Alprazolam, y que actúa sobre los estados de ansiedad. La función del Xanax es disminuir la excitación anormal del cerebro.Aunque la intérprete de ‘I will always love you’ no es la primera ni la única artista que recurre a los antidepresivos y ansiolíticos, también lo hacía Michael Jackson, con su muerte pone de nuevo en evidencia el abuso que se hacen de estos medicamentos. Mitos y verdades Lo primero que hay que saber es que los fármacos utilizados actualmente como antidepresivos carecen, en su mayoría, de potencial para generar o inducir adicciones a sí mismos. “La gente puede sentir que necesita de ellos, pero eso es un aspecto psicológico, mas no fisiológico”, dice Delia Hernández, psiquiatra con maestría en conductas adictivas y directora de Fundar Colombia.Estos medicamentos no tienen las mismas características adictivas de otras sustancias, como la nicotina, la cafeína, y otros estimulantes. Sin embargo, de acuerdo con el siquiatra de Imbanaco Jaime Bernal, algunos pueden originar síndrome de abstinencia, que se evitan disminuyendo lentamente la dosis en un periodo de varias semanas. Al igual que los ansiolíticos, los cuales no se pueden suspender abruptamente, porque produce más ansiedad e insomnio. Frente al mito de que el consumo por mucho tiempo de antidepresivos produce un aumento de pensamientos y conductas suicidas, un estudio realizado en el Hospital General de Massachussets y la Escuela de Medicina de Harvard en Boston, concluyó que esto podría presentarse de acuerdo con las variaciones genéticas de la persona. Según este estudio, los pensamientos suicidas son eventos que pueden presentarse en el curso de la depresión. Por lo tanto, si se da uno durante el tratamiento, es muy difícil establecer una relación causal entre el tratamiento y el intento de suicidio, ya que puede ser parte de la evolución de la enfermedad.Hay que dejar claro también que hay diferentes tipos de depresiones, por lo que un medicamento no puede ser efectivo para dos pacientes por igual. Los grados de depresión varían y reciben diferentes nombres clínicos por parte de los psiquiatras dependiendo de la duración y del motivo que ha llevado a la persona a padecer este mal. “No es lo mismo el tipo de antidepresivo que consume una persona que además de depresión tenga una angustia severa o aquellas que sufren de depresión y por ende, tengan trastorno del sueño, como tampoco es lo mismo una depresión inhibida a una ansiosa”, dice la doctora Hernández.Por lo tanto, el tiempo de consumo de antidepresivos también depende de ese cuadro clínico del paciente. “Hay depresiones reactivas, por ejemplo, una persona que vive un evento difícil o doloroso, como la muerte de un familiar, en un caso extremo de que llegara a necesitar antidepresivos, los puede tomar en un período no mayor a un año”, recomienda Hernández.Contrario a un cuadro de depresión recurrente y repetitiva, donde el tratamiento con medicamentos puede extenderse a dos años y hasta más. “Eso se mide con las recaídas que el paciente pueda tener, y el riesgo suicida también nos ayuda a determinar la necesidad y duración de un tratamiento antidepresivo crónico”, afirma el siquiatra Bernal. Sueño convertido en pesadillasEn cuanto al consumo de hipnóticos, medicamentos que inducen somnolencia y sueño, y que la mayoría se adquieren sin fórmula médica, la siquiatra Hernández afirma que sí generan dependencia en algunos casos. “Pero se necesitan varios elementos para que eso se produzca, tales como antecedentes genéticos en la familia de dependencia, si la persona tiene tendencia a abusar del alcohol, y si presenta un cuadro de angustia, pues empieza a usar los hipnóticos en dosis mayores y de manera más frecuente”, sostiene la especialista.

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