Matemáticas e inglés, las más difíciles para estudiantes de pruebas Saber

Noviembre 10, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Elpaís.com.co | Colprensa
Matemáticas e inglés, las más difíciles para estudiantes de pruebas Saber

Saber 11° es la prueba para el ingreso a la educación superior y evalúa las áreas de lenguaje, matemáticas, biología, química, física, filosofía, ciencias sociales e inglés.

Estudios mostraron que los hombres y los alumnos más jóvenes, que tienen padres con un mayor nivel educativo, obtienen mejores resultados en las pruebas.

Este jueves se presentaron en Bogotá los resultados de una investigación realizada por un grupo de expertos de Medellín y Cali, que se encargaron de hallar las razones principales por las que los colombianos encuentran difíciles de asimilar materias como matemáticas e inglés. Investigadores de la Universidad Icesi de Cali se hicieron cargo del área de inglés, mientras que profesores de la Universidad Eafit de Medellín, de la de matemáticas. Estos estudios se desarrollaron dentro de la convocatoria anual de investigación que realiza el Instituto Colombiano para la Evaluación de la Educación, Icfes, que aportó los recursos. A la fecha se han presentado 248 proyectos de investigaciones y 35 de ellos han sido desarrollados. “Intentamos ver qué tanto aprenden los estudiantes de educación superior en términos de inglés, así como el papel específico que juegan las instituciones y su efecto en esta área”, explicó a Colprensa Beatriz Gallo, investigadora de la Universidad Icesi.Según los investigadores, “las únicas pruebas disponibles en Colombia, aplicadas ampliamente, y que miden el nivel de inglés de la población siguiendo los estándares del Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas (Mcerl) son las pruebas Saber 11° y Saber Pro, administradas por el Icfes”.Existe cierta preocupación en el tema de inglés en los colombianos, puesto que las cifras de personas bilingües son muy bajas. Esta investigación se basó en 28.426 estudiantes de 209 instituciones de todo el país, ya fueran provenientes de universidades públicas o privadas, así como de escuelas técnicas o tecnológicas que cumplían con las condiciones de estudio. De acuerdo con Gallo, se encontró que solo 79 de esas entidades educativas, mucho menos de la mitad, aportaban algo de enseñanza de este idioma a sus alumnos, siendo en su mayoría instituciones privadas. Sin embargo, solo el 8,9 % de estas tienen acreditación de alta calidad. En términos porcentuales, solo el 39 % de las escuelas oficiales generaron una ganancia relativa de enseñanza, lo que quiere decir que el nivel de inglés en las universidades públicas es muy bajo. “La mayoría de las instituciones que agregan valor están en Bogotá, Medellín y Barranquilla. La concentración es mucho más alta en la capital. No obstante, encontramos que las universidades, en especial las privadas, trabajan mucho más el idioma que las escuelas técnicas o tecnológicas”, señaló Gallo. Estos resultados pueden estar relacionados al tiempo que ocupa un estudiante en su aprendizaje, por lo que las profesiones de cinco años, aportarían mucho más en esos términos, que una carrera de 36 meses. “Esta investigación dejó ver algo bien curioso y es que las personas con mayores activos en la casa, los discapacitados o aquellos estudiantes que terminaron su bachillerato como normalista, ganan más en términos de inglés que el resto de la población”, agregó la investigadora del Valle del Cauca.Establecieron que factores como el tamaño de grupo, contar con docentes de alto nivel y tener actividades extracurriculares en inglés, ayudan a tener mejores logros en aprendizaje de este idioma en la educación superior. Según el trabajo desarrollado, algunas instituciones de educación superior aportan mayores elementos para incrementar los niveles de inglés en los alumnos, comparados con los resultados de estudiantes que salen del bachillerato. La investigación indica que en general, el desempeño de los estudiantes en la prueba de inglés es pobre al ingresar a la educación superior y lo sigue siendo a la salida de ella. Sin embargo, existen algunas características que inciden en los desempeños en inglés como las brechas, asociadas a ingresos, el estrato socioeconómico, la región y el género.Los investigadores recomiendan que “las políticas de bilingüismo (nacional y regional) deberían enfocar sus esfuerzos en las prácticas que ocurren al interior de las instituciones de educación superior”. Aseguran que esto es deseable “no solo porque las brechas en las ganancias generadas por las mismas pueden ser poco deseables, desde el punto de vista social, sino porque, además, las instituciones de educación superior tienen el potencial para permitir a los estudiantes ganar en su desempeño en inglés”.Matemáticas no es la excepción La segunda investigación realizada por expertos antioqueños a 1653 estudiantes de 44 instituciones educativas de Medellín, indagó sobre qué factores asociados al colegio incidieron en el desempeño académico de matemáticas en las pruebas Saber 11° de 2010. Los investigadores Sandra Milena Chica, Isabel Cristina Montes, Alberto Jaramillo y José David Garcés se enfocaron en el desempeño de los alumnos en estos exámenes estatales, luego de que los resultados en esa cuidad fueran bajos en los últimos años. Además, “es de vital importancia, porque al igual que el área de lenguaje, las matemáticas son un área transversal de conocimiento y constituyen otro idioma que los estudiantes deben conocer y saber utilizar para comunicarse en cualquier ciencia, arte u oficio, y finalmente, por la importancia que tiene en la permanencia y desempeño en la educación superior”, explico José David Garcés. Según el estudio, los hombres y los estudiantes más jóvenes, que tienen padres con un mayor nivel educativo, obtienen mejores resultados en las pruebas Saber, lo que quiere decir que el factor social, sigue incidiendo en el aprendizaje de los colombianos.Aquellas personas que cuentan con material escrito y libros de orientación aprenden más en el área, así como los que tienen profesores con mayor sentido de exigencia. Según explicó el investigador José David Garcés, “la exigencia no necesariamente excluye un aprendizaje amigable, puesto que bajo ese perfil los docentes pueden hacer uso de herramientas didácticas variadas para llegar de forma más efectiva al estudiante”. Asimismo, encontraron que las escuelas, ya sean públicas o privadas “no pueden suplir lo que un estudiante tiene por hogar, por ende tiene que lidiar con lo que este trae de su casa y aún así pensar en una educación efectiva, es decir, eficiente en lo económico, relevante desde lo filosófico, eficaz desde lo pedagógico, pertinente culturalmente y equitativa socialmente”, dijo Garcés. Las recomendaciones de todos los investigadores, tanto en inglés como en matemáticas, es fijar políticas nacionales que lleven a las instituciones, ya sean de educación primaria, secundaria o superior a enfocar sus esfuerzos en estas prácticas, teniendo en cuenta el tipo de población que atienden.Además, estos investigadores también recomendaron pensar en “cómo hacer cada vez más efectivas las instituciones oficiales, teniendo en cuenta el tipo de población que atienden, por lo general, con condiciones socioeconómicas desventajosas en comparación con sus pares de los no oficiales”.

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