Marcela Carvajal, una loca de atar

Mayo 10, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Alberto Posso, Especial para El País
Marcela Carvajal, una loca de atar

Marcela Carvajal, actriz colombiana protagonista de la película 'Locos', del director colombiano Harold Trompetero.

Después del éxito en taquilla de ‘El Paseo’, el director colombiano Harold Trompetero apuesta por ‘Locos’, donde Marcela Carvajal se enamora locamente de un pintor... pero de brocha gorda.

Carolina viste de monja y nunca suelta su celular. Lleva un dedo constantemente en la boca, a la manera de un bebé. Se mira fijamente en el espejo y se da besos. Se cepilla los dientes hasta sangrar. Su mundo es cuadriculado y difuso… y nunca pasa nada.Es rubia, glamorosa y sus ojos son de un verde indescifrable. La clase se le nota en cualquier movimiento. Pero ahora se ha convertido en demente y asesina… una loca de atar.Hasta que al sanatorio mental donde está recluida, llega Eduardo, un pintor de brocha gorda que jamás podría aspirar ni a la belleza ni a la aristocracia de Carolina. Sin embargo, el destino, el encierro, las circunstancias, la locura, hacen que ambos se enamoren… locamente.Es el particular argumento de ‘Locos’, la película nacional que se estrena el próximo viernes 20 de mayo. Su director, Harold Trompetero, ostenta el récord de taquilla más alto de la historia fílmica de nuestro país, con su reciente película ‘El paseo’.Pero ahora, como suele hacerlo, cambia de registro para engolosinarnos con esta historia de amor ‘sui géneris’, toda una delicia cinematográfica.Su bella protagonista, Marcela Carvajal, estará en Cali el viernes 13 para el lanzamiento a medios de ‘Locos’. En medio del ajetreo de los ensayos de su próxima obra teatral, ‘Amores que matan’, la actriz bogotana habló con El País.¿Cómo describe a ‘Locos’?Es una película extraña y distinta, es una película para pensar sobre el amor.¿Cómo llegó a su carrera este papel?Recuerdo con claridad dónde estaba cuando Harold me llamó a proponerme el papel. Estaba amamantando a Luciana, mi segunda hija, y el trabajo era lo que menos quería en ese momento de crianza. Pero cuando él dijo que iba a encarnar una paciente mental, una psicótica paranoide, dije sí. Por mi profesión de psicóloga, trabajé por tres años con psicóticos y para mí como actriz era fascinante poder representar a una. Trabajar con Harold, para mí siempre ha sido fácil y en esta película ratifiqué por qué.Se dice que el director la deja a usted construir su personaje sin muchas instrucciones…Confía en mí, y gracias a eso pude volar. Eso fue lo que me paso en varias escenas de esta película, pude volar. Así le digo yo cuando no me acuerdo cómo lo hice, sino que simplemente “pasa”. Es una experiencia deliciosa como actriz cuando por momentos el tiempo y el espacio no existen y estás en otra dimensión. Aún no he visto la película, pero estoy segura que hay magia. César y yo entregamos el corazón. Ojalá el público lo sienta.La escena en que le hacen un electroshock es realmente impactante…Mi preparación se limitó a ver una película clásica con Jack Nicholson, ‘Atrapado sin salida’ (‘One flew over the cuckoo’s nest’). Y otras películas que Harold me proporcionó.Y en el previo ataque de nervios, se le crispa a uno todo…Yo he tenido experiencias profesionales previas en granjas con pacientes psiquiátricos y psicóticos. Pero quise que mi actuación en toda la película fuera espontánea, no prepararme con mucho tiempo de anticipación ni hacer algún tipo de catarsis. Recuerdo que al momento de rodarla, al principio ni me salía la voz de la rabia (que siente el personaje), y quedé con morados en los brazos porque los actores que hacen de enfermeros tuvieron que agarrarme muy duro. Luego, con los gritos, no me cuidé la voz, se me rasgó y quedé sin voz. La primera toma que se hizo fue la que quedó, las siguientes que rodamos no quedaron tan espontáneas.¿Cómo fue la experiencia de rodar en un sanatorio mental, encerrados allí durante tantos días?No fue algo nuevo, por mi trabajo anterior en hospitales psiquiátricos. Como persona y psicóloga era algo muy normal. Además, toda la gente se portó muy bien, las monjitas nos dieron una muestra del amor inmenso que ponen en lo que hacen, el sitio lo mantienen muy bonito. Yo estaba amamantando en esa época y ellas me ofrecieron un espacio especial para hacerlo. Todo fue muy lindo. No te niego que al principio teníamos mucho miedo, pero todo finalmente salió muy bien.Pasa de una obra teatral a otra, en cuestión de una semana…Sí, fue maravillosa la experiencia de ‘Hombre con hombre’, la obra que terminamos el anterior fin de semana. Fernando (Solórzano) y yo nunca imaginamos el gran éxito que llegó a tener.

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