Malos hábitos alimenticios aumentan casos de pie diabético en Colombia

Malos hábitos alimenticios aumentan casos de pie diabético en Colombia

Mayo 19, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Ángela María Collazos | Reportera de El País

Los malos hábitos alimenticios y la obesidad han aumentado los casos de diabetes. Saber que se padece la enfermedad y no cambiar el estilo de vida provoca males tan graves como el pie diabético.

Las complicaciones que pueden surgir a raíz de la diabetes van desde lesiones oculares que desembocan en cegueras, insuficiencia renal, impotencia sexual, enfermedades cardiovasculares, accidentes cerebrovasculares hasta la ulceración de los pies, más conocida como el pie diabético, que en el 59 % de los casos termina con la amputación de la extremidad afectada.Médicos de la Clínica de Occidente de Cali han observado con preocupación el recrudecimiento del pie diabético en los pacientes que llegan por urgencias a sus instalaciones, tanto que decidieron desde el 2009 poner en marcha un estudio estadístico que les ha permitido desarrollar un protocolo especial tanto para el tratamiento de quienes padecen diabetes como para los que llegan con esta complicación.Los resultados del estudio liderado por el médico auditor Carlos Tamayo arrojó que en solo cinco años fueron atendidas 144 personas entre los 30 y 88 años con esta dolencia, en su mayoría mujeres. Entre los factores de riesgo asociados se encontró hipertensión arterial, insuficiencia renal, enfermedad arterial oclusiva y venosa. Se detectó que muchos de ellos no tomaban ninguna medicación ni seguían recomendaciones en cuanto a cuidados en casa. A medida que aumentaba la edad se debía amputar a mayor número de pacientes por encima de la rodilla.Se ha comprobado que con un buen control metabólico ayudado con una estricta dieta y tratamiento médico los diabéticos pueden retrasar el inicio y la evolución de todas sus complicaciones.Y es que precisamente la falta de este control, como se comprobó en el estudio, es una de las causas del incremento de las infecciones que los diabéticos presentan en sus extremidades inferiores.El ortopedista y magistrado del Tribunal de Ética Médica, Rodrigo Triana Ricci, dice que “los pacientes con pie diabético llegan a la clínica en estado crítico, con el azúcar descontrolada y con lo dedos negros infectados que requieren tratamientos definitivos: a veces se les hace limpieza quitándoles el tejido dañado, pero otras veces no queda otra opción que amputar”.Los altos niveles de azúcar afectan el flujo sanguíneo que llega a los nervios, lo que se conoce como neuropatía; el paciente siente que sus pies se entumen, pierden sensibilidad, es decir, que si llega a tener algún corte o rasguño no podrá percatarse y la herida fácilmente se infectará. La piel comienza a pelarse y la coloración de los dedos deja de ser igual al del resto de la pierna. Si estas señales no se tratan a tiempo, pueden obligar a efectuar la amputación.El especialista hace énfasis en que esto sucede por tres factores: la falta de conocimiento del enfermo sobre las complicaciones que puede tener si no cumple con unos buenos hábitos de vida y porque no involucra a la familia dentro de este proceso. No obstante, los médicos también tienen responsabilidad puesto que al diabético suele tratarse de manera general sin el análisis multidisciplinario que requiere.Triana afirma que los diabéticos no solo deben ser tratados por médicos generales, endrocrinólogos o diabetólogos. También deben tener un control de médicos vasculares que evalúen la circulación sanguínea del paciente y de un ortopedista que observe si hay cambios en los tejidos de los pies. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, la atención básica de la diabetes permitiría prevenir hasta el 80 % de las amputaciones de pies diabéticos.Autoexamen de los pies: fundamentalCada mañana se deben examinar los pies, dedo por dedo, uña por uña y la planta. Revisar si tiene morados, cortadas, hongos, ampollas o cayos. En caso de alguna lesión debe acudir rápidamente al médico. La higiene tiene que ser especial: lavarse cuidadosamente con un jabón suave de glicerina, avena o aceite de ducha para que queden humectados. Secarse bien en medio de los dedos. Limpiar bien las uñas y limarlas cada 3 o 4 días, ya que no deben cortarse con cortauñas.En caso de un pedicure, debe ser muy cuidadoso y hay que usar los implementos propios. Hidratarse con crema humectante una o dos veces al día y realizarse un masaje diario de 7 a 10 minutos de abajo hacia arriba, desde la punta de los dedos hasta las rodillas. Utilizar calzado cómodo, cerrado, amplio, de puntera cuadrada, sin talles ni costuras, usar plantillas recomendadas. Las medias, con resorte flojo, que no hagan presión. Informar al médico si nota pérdida de sensibilidad en los pies.

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