Los pros y los contras de ser el hijo de una famosa en Colombia

Los pros y los contras de ser el hijo de una famosa en Colombia

Mayo 13, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Merit Montiel Lugo y Claudia Liliana Bedoya | El País
Los pros y los contras de ser el hijo de una famosa en Colombia

La sexóloga Flavia Dos Santos, con sus hijos Guillermo y Leticia Gomes.

¿Cómo es ser hijo de Katherine Porto, Florence Thomas, Dilian Francisca Toro y Flavia Dos Santos? Entérese.

Ser hijo de... Katherine Porto“Me da igual que mi mamá sea famosa o no, porque ella es única por su personalidad, por su sentido del humor, por la manera en que maneja las cosas y por su sonrisa. Pero lo que menos me gusta de que ella sea famosa es que me entrevisten a mí”, así de claro y directo es Alejandro Araújo Porto, tiene 13 años y es el hijo de la actriz Katherine Porto.Con su acento costeño, ‘Ale’, como lo llama Katherine, dice que cuando ve a su madre en la pantalla se siente “feliz”, pero “no me gustaría para nada ser famoso”, prefiere pasar de incógnito y opta por quedarse en casa y no acompañarla a sus compromisos. Dice que Katherine como mamá “es muy bacana conmigo, no es de esas que regaña todo el tiempo, toma las cosas muy relajada. Siempre me aconseja que trate a la gente como me gustaría que me trataran a mí”. Alejandro, que esta semana cumple 14 años, dice que con su mamá no habla de sexo. “Casi nada, porque a mí no me gusta hablar del tema. Y cuando ella lo aborda, trato de salirme del asunto. Lo único que me ha dicho sobre las mujeres es ‘solo una a la vez’”. La propia Katherine reconoce que hasta ahora su hijo no le ha llegado con la primera inquietud que la ponga en ‘jaque’. “No me ha preguntado, ni creo que me lo pregunte”. Cuenta que ella le busca tema pero su hijo la saca de taquito. “Le pregunto por las novias y siempre me dice: ‘No hablo de esos temas’. Igual le mando la información, le pido que se cuide, que si está con alguien sea por amor, no para gastar su energía. Que si se va a enamorar, sea de una buena persona y que nunca la engañe. Soy mujer y sueño que mi hijo sea ese hombre ideal que todas soñamos, o como yo quiero que sea, así lo estoy armando para la que le toque”.Y para formar a ese hombre ideal empieza por cosas tan sencillas como la postura: “Siempre me dice que me siente bien, porque me siento desordenado, a veces puedo estar encorvado o medio acostado en la silla”. Como Katherine desea tener un príncipe, cuenta que le insiste en el tema de los buenos modales y costumbres. “Si hay algo que le molesta es que yo le diga ‘Alejandro por favor, tienes que ser caballero, ábreme la puerta’ o ‘por favor, la silla’, y él me mira como diciendo ‘¡ok!’, pero yo le digo ‘Ya verás que me lo vas a agradecer’”, dice ella. Aunque hoy Alejandro vive en Cartagena junto a su padre, está en permanente contacto con su mamá. “Siempre hablamos por WhatsApp. Estamos conectados todo el día”. Dice que su mamá se hace sentir cuando le va mal en matemáticas, pero “no es una mujer regañona”. A su turno, Katherine comenta que a veces le toca dar cátedra. “Cuando digo ‘no’ él sabe cuál es mi ‘no’, con una cara que lo dice todo, porque la cara de ternura se me transforma en dos segundos. Por algo él me dice: ‘Mami, no me gusta cuando me pones esa cara’”. Aunque Alejandro le pone límites a su mamá y a veces le pide que no sea tan cursi contando aspectos de su relación, reconoce que “todas las mamás tienen su cuento de verlo a uno más chiquito. Y ella es de las que siempre me acaricia, me abraza, vemos películas juntos y hasta jugamos en el computador o en el iPad”.Ser hijo de... Flavia Dos SantosGuillermo Gomes Dos Santos describe a su mamá, la psicóloga y sexóloga brasilera Flavia Dos Santos como una mujer "muy buena gente, cariñosa conmigo, bonita, muuuuyy sobreprotectora y que regaña mucho. Pero no importa, sé que le importo mucho y yo la amo mucho".Reitera este adolescente de 15 años que su mamá es "jodona, muy querida, pero sobreprotectora, que me castiga por todo, no me deja ir a fiestas. Siempre quiere hablar con los papás del compañero que organiza la rumba y empieza a molestar. Me deja salir sólo hasta la 1:00 a.m.".Flavia admite que "soy mujer y mamá, luego soy regañona con todo y al tiempo me encanta arruncharme con ellos, abrazar, apretar". No obstante, sobre el calificativo que le endilga su hijo de ser sobreprotectora cree que es por el hecho de que ella siempre está "muy preocupada en saber a dónde va, con quién va, a qué horas regresa y eso para un adolescente es exagerado".A pesar de sus ‘desencuentros’, Flavia tiene una cercana relación con sus dos hijos: Guillermo y Leticia, esta última de 13 años.Guillermo cuenta que la presencia de su mamá en el hogar es como la de cualquier madre normal que trabaja. Que por fortuna, cuando llegan del colegio ella está generalmente y les ayuda con las tareas, les presta mucha atención, aunque viaje mucho para dictar conferencias, "pero casi siempre estamos juntos".Además de las ventajas que tiene ser hijo de una mujer famosa "para conocer otros famosos, y conseguir muchas entradas y cosas gratis, porque a ella le regalan muchas cosas", Guillermo considera que tener a una mamá psicóloga y sexóloga le representa también muchos puntos a favor."Yo la consulto, le comento cuando me gusta una niña, que cómo hago; le hablo de las cosas del colegio; le pregunto qué puedo hacer para calmarme cuando estoy ansioso o qué hago cuando peleo con un amigo".Además, ella le habla a él y a su hermana de sexualidad de forma abierta, sincera, claro, de acuerdo con cada edad, asegura Guillermo. "Lo que yo le pregunte ella me responde. Pero yo poco tengo dudas. Cuando tengo inquietudes le pregunto a ella, pero por ahora no me inquieta nada".Ellos, corrobora Flavia Dos Santos, están acudiendo a tratar sobre temas sexuales, "poco a poco, lo que me deja fascinada y por supuesto que llamo a todo por su nombre".A pesar de todos los beneficios que tiene para la relación madre-hijos el hecho de que Flavia sea psicóloga y sexóloga, esta integrante del equipo de Día a Día del Canal Caracol, reconoce que enfrentar la adolescencia de sus herederos es de todas maneras difícil, "como decimos en Brasil, santo de la casa no hace milagros y así es en mi casa: como toda madre, tengo errores, dudas, aciertos y problemas", dice la carioca.Guillermo, quien se muestra orgulloso de que sus compañeritos le digan que su mamá es "muy sexy y muy bonita" manifiesta que Flavia también lo ‘chocholea’. "Me consiente con esa vocecita de chiquita y me dice ‘hermocho, hermocho’, me acuesto con ella en el sofá y me abraza. A veces, cuando estoy cansado no le digo nada, pero otras veces le tengo que decir 'no más, por favor'".Además, revela Guillermo, él se ríe mucho al escuchar o leer las críticas que le hacen a su mamá por hablar con desparpajo sobre sexo en televisión. A veces, comenta el menor que le manifiesta a su mamá, "que sí, que esas críticas son ciertas y le digo que se calme, que se controle, a lo bien", comenta entre risas.Vea la segunda parte de este tema: ¿Cómo es ser hijo de Florence Thomas y Dilian Francisca Toro?

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