Los expresidentes están generando odio con sus palabras: Angelino Garzón

Diciembre 14, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Arcadio González | Colprensa
Los expresidentes están generando odio con sus palabras: Angelino Garzón

Vicepresidenre Angelino Garzón.

El vicepresidente Angelino Garzón dice que la paz debe firmarse lo antes posible. Cuando estuvo enfermo pensó en renunciar. En marzo dirá si buscará la Alcaldía de Bogotá o Cali. También habló del salario mínimo.

El vicepresidente de la República, Angelino Garzón, es de hablar pausado, pero de ideas claras. Así le habló a Colprensa del aumento al salario mínimo, del proceso de paz, de las lecciones que le dejó el accidente cerebro vascular que sufrió el año pasado y, obviamente, de su futuro político. ¿Ve viable que este año se logre concertar el aumento del salario mínimo? Para lograr esa concertación es muy importante que Gobierno y empresarios sean más generosos con los trabajadores. La misma generosidad que tuvo el Gobierno en el incremento a los parlamentarios debe tenerla con millones de trabajadores que ganan el salario mínimo. Los empresarios también deben tener esa generosidad, porque la economía del país va bien. ¿Esa generosidad debe traducirse en cuánto de aumento? No, no soy representante ni del Gobierno ni de los trabajadores ni de los empresarios, por lo tanto no me atrevo a sugerir un porcentaje. Pero sí creo que debe haber generosidad de los empresarios y del Gobierno, porque las bases del desarrollo económico de cualquier país del mundo deben ser un empleo decente y un salario justo. ¿A qué se deben tantas movilizaciones sociales a lo largo de esta administración? La protesta social hace parte de la democracia y del desarrollo de los derechos humanos. Lo que hay que reivindicar es que el gobierno del presidente Juan Manuel Santos ha tenido siempre la política del diálogo social y de construir acuerdos. Creo que los acuerdos que ha firmado el Gobierno Nacional deben cumplirse. Pero pareciera que no se han cumplido del todo, esta semana hubo otra marcha de protesta… Creo que en las agendas de los ministros del Interior y de Agricultura, debería estar la revisión de esos acuerdos y mirar si se han cumplido o no. ¿Tanta movilización social se debe a la acumulación de problemas no resueltos por gobiernos anteriores? Pues la gente en Colombia se cansó de vivir tan miserablemente, se cansó de vivir en la pobreza, se cansó de ser excluida y no escuchada. La clave es que el Estado respete la protesta social y los dirigentes se comprometan a que estas no terminen en bloqueos ni en actos vandálicos. ¿Cómo ve la evolución del proceso de paz? El presente y el futuro de Colombia es la paz. Lo más importante para el país no es el pasado, el pasado en Colombia es de odios, de violencia, de muertes, de inequidad social. Por lo tanto es importante todo lo que se pueda hacer en Cuba para firmar este mismo año un proceso de paz entre Gobierno y Farc. ¿Por qué es tan optimista de que ese acuerdo se firmará este año? Quedan 17 días… Porque el Presidente de la República ha manifestado total disposición de firmar ese acuerdo este mismo año y las Farc tienen un compromiso de firmar ese acuerdo. Obviamente, si ese acuerdo de paz no alcanza a firmarse este mismo año, debe firmarse lo antes posible. ¿Son infundadas las críticas del ex presidente Uribe al proceso de paz? La gente en Colombia tiene derecho a opinar del proceso de paz, bien sea a favor o en contra. La democracia es el arte de respetar el derecho a la libertad de expresión, pero esa libertad de expresión a nadie le da derecho de calumniar, por eso todos los ex presidentes de Colombia tienen que contribuir a desarmar la palabra. Eso no está ocurriendo… Los expresidentes de Colombia con sus palabras generan odios, violencia. A veces uno tiene la impresión de que los expresidentes lo quieren volver a uno prisionero del pasado, un pasado de odios, de miseria, de violencia y de rencores. Es inaudito que estemos buscando la paz en La Habana y acá los ex presidentes estén estimulando diferencias verbales y odios verbales. ¿Colombia está preparada para un posconflicto que se vislumbra largo y tortuoso? La paz no es fácil, pero la guerra es lo más negativo para el país. Llevamos 49 años en un conflicto armado interno que no ha servido para nada, ha dejado más de 300 mil muertes violentas, millones de víctimas y desplazados y se siguen violando los derechos humanos y el derecho internacional humanitario. Usted ha dicho que no será fórmula vicepresidencial. ¿Si este Gobierno firma la paz, por qué no acompañar al presidente Santos a concretar ese acuerdo? Así como el Presidente tiene derechos y deberes constitucionales, yo también los tengo. Y así como el Presidente tiene el derecho de aspirar a la reelección sin renunciar a la Presidencia, tengo el derecho de decir públicamente que no voy a ser fórmula vicepresidencial de ningún candidato o candidata. ¿Cuál será su futuro político? Si el Dios de los cielos y el Señor de los Milagros de Buga me dan vida y me dan salud, el 9 de marzo de 2015 diré públicamente si seré candidato a la Alcaldía de Bogotá o a la de Cali o si me dedicaré a descansar con mi familia. ¿Qué perfil debe tener quien haga fórmula con el presidente Santos? Sería un atrevido como persona y como Vicepresidente si me pusiera a sugerirle al presidente Santos o a cualquier otro candidato quién debe ser su fórmula vicepresidencial. Ese es un derecho que ellos tienen y que debo respetar. Pero no le pregunto por nombres sino por el perfil... A estas alturas de mi vida me quedaría muy feo ser sapo o ser entrometido de ponerme a sugerirles a los candidatos presidenciales cuál debe ser el perfil o las características de su fórmula vicepresidencial. La figura del vicepresidente genera polémica. Se habla de eliminarla y volver al designado. ¿Qué opina? Ese no es un atentado contra Angelino Garzón sino contra la democracia. En la Asamblea Nacional Constituyente acordamos crear esa figura elegida por voto popular, previendo que si el Vicepresidente tiene que reemplazar al Presidente en faltas temporales o absolutas, sea una persona elegida por voto popular. No me imagino, y creo que el pueblo colombiano no aceptaría, que hubiera un presidente escogido a dedo y no elegido popularmente. Es decir, quiere que esa figura siga como está hoy… Sí, claro. Como Vicepresidente de Colombia y como demócrata tengo que defender integralmente la Constitución de 1991, porque soy coautor de ella. ¿Cuándo estuvo enfermo, pensó en renunciar? Claro, en octubre de 2012 pensé en renunciar, porque para mí son más importantes mi salud y mi vida que la figura vicepresidencial. No nací como vicepresidente, nací como Angelino Garzón. Fui padre de mis hijos siendo Angelino Garzón, no siendo vicepresidente de Colombia. En octubre de 2012 me dije: “Si tengo que renunciar a la Vicepresidencia para dedicarme a mi salud y mi vida, lo hago”. Afortunadamente no tuve que hacerlo, gracias a Dios hoy digo que quiero terminar como vicepresidente el 7 de agosto de 2014. ¿Qué lección de vida le dejó ese trance? El accidente cerebro vascular que tuve me dejó una enseñanza muy importante: que en Colombia, aunque la ley prohíbe la discriminación, somos un país discriminador. Discriminamos a la gente porque es negra, porque es indígena, porque es pobre. No me había muerto y ya había gente pidiendo que se acabara la figura del vicepresidente.El nuevo Código Penitenciario excarcelará a unas cinco mil personas y en adelante no penalizará delitos menores. ¿Cómo ve esa reforma? En Colombia el hacinamiento carcelario es un problema muy grave, al que hay que buscarle solución. Los altos niveles de hacinamiento violentan los derechos humanos, las personas privadas de la libertad también son seres humanos que tienen el derecho a los derechos. ¿A qué atribuye que en todas las encuestas el vicepresidente tenga mejor imagen que el Presidente? Todas esas cosas hay que tomarlas con calma, las encuestas son un referente que no se puede ni sobreestimar ni subestimar.

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