“Los delincuentes no pueden marcar el ritmo de la realidad"

Marzo 18, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

El embajador de Colombia ante El Vaticano, César Mauricio Velásquez, se confesó con Elpais.com.co sobre su visión del momento político que vivimos.

¿Cuál es la imagen de país que tiene ahora, trabajando como embajador de Colombia en Roma?Por encima de las vicisitudes politiqueras del momento y de estar aplicando el retrovisor con el gobierno anterior, en el que yo estuve, uno ve un país pujante; un país que se levanta después de años de estar arrodillado y nos ven con más respeto, e incluso con admiración. Europa ve a Colombia como un país modelo en América Latina. Por fortuna no trascienden mucho a Europa tanto rifirrafe que se presentan en Colombia y por eso los llamo ‘politiqueros del momento’, porque la imagen del país es mucho más grande y lo tengo que decir, que la imagen del ex presidente Álvaro Uribe y la imagen del presidente Juan Manuel Santos son la de grandes líderes mundiales y grandes líderes de América Latina. ¿No le preocupan los escándalos que han surgido después de la salida del ex presidente Uribe, y con los que se ha tratado de deslegitimar su obra?Me preocupa que los bandidos sean los que estén calificando la honradez o la honorabilidad de otras personas; que sean los delincuentes, los que a veces no confiesan sus crímenes, punto de referencia para definir quién es bueno y quién es malo. Esos delincuentes que han asesinado, secuestrado y desde esos totalitarismos violentos le han hecho tanto daño a Colombia, no pueden convertirse hoy en puntos de referencia para juzgar un gobierno o a personas que permanentemente han entregado su vida por Colombia.¿Qué tanto ha debilitado todo esto la imagen del ex presidente Uribe?Al presidente Uribe lo están invitando constantemente de las grandes universidades del mundo, en Estados Unidos, Francia, España, Italia Alemania y muchos otros países a dictar conferencias y a hablar de lo que ya llaman el ‘milagro colombiano’. Aquí a veces somos ingratos y no vemos eso como un milagro. Un milagro con mucho trabajo y sacrificio, pero pasará el tiempo para que se vea con exactitud y con mayor veracidad la obra de un presidente como Álvaro Uribe y la continuación que lleva el presidente Juan Manuel Santos, fiel a esos principios.¿Estos escándalos que se están conociendo van a distanciar a Uribe del presidente Santos?Espero que no porque todavía no se ha generado ese ambiente. La unidad de la democracia, la unidad frente a un país y una Nación debe estar por encima de los chismes, las calumnias y las aseveraciones, a veces injustas, mentirosas y groseras de algunos señores.¿Cómo evitar que todas esas investigaciones no terminen generando una ruptura entre Santos y Uribe?Con la verdad. Que se sepa toda la verdad, como lo dicho el ex presidente Uribe. Es que aquí no se trata de esconder la verdad. Pero que el ritmo de la realidad no esté marcado por la declaración de un señor que ha cometido asesinatos o de otro que ha cometido cantidad de atropellos contra la vida humana y de un momento a otro se convierte en pontífice para decir quién es bueno o malo. Que se cumplan los debidos procesos y que todas las personas del gobierno anterior y el de hoy respondan y respondamos como lo hemos hecho siempre, dando la cara.¿Cómo están las relaciones de Colombia y la Santa Sede?Muy bien. La relaciones están regidas bajo un concordato que ha estado vigente y que establece las esferas del Estado y las esferas de la Iglesia y que donde se cruzan haya un mutuo respeto y una construcción de Nación. Cuando la Iglesia y el Papa hablan de la verdad, la justicia y la racionalidad, son principios que también están implícitos en la Constitución colombiana. Una Constitución dentro de una democracia que respeta las libertades. Cristo y la Iglesia son los primeros en pregonar y exigir el respeto por la vida y la libertad, y la Constitución nuestra protege la vida humana. ¿Cómo ven desde Roma el estudio de proyectos en Colombia como el matrimonio o la adopción de niños por parte de parejas homosexuales?La invitación es a estudiar el tema con objetividad y con rigor, pero también con sentido común. El Papa siempre ha insistido en esos principios que Juan Pablo II también recordaba en Colombia: ‘La familia es hombre, mujer e hijos’ y que eso es sabio de la misma naturaleza; y lo segundo, es que la vida humana comienza con la concepción y termina con la muerte natural. Que siempre que el hombre interviene en estos temas de la vida y de la muerte o interviene en estos temas estructurales de la familia, siempre nos quedamos vacíos de lo que es la verdadera constitución familia y la verdadera integridad de la vida humana. ¿A qué se debe su visita a Cali?Vine por tres motivos: el principal, revivir la huella de Juan Pablo II en su visita de hace 25 años. Es ir 25 años después a los lugares en los que estuvo Juan Pablo II con distintos objetivos: reunirme con autoridades civiles, eclesiásticas y universitarias para recordar la figura de un Papa muy grande que será beatificado el 1 de mayo; promover el concurso de la jornada mundial de la juventud (ver microformato) y conocer las ayudas que Europa, y en concreto la Santa Sede e Italia han dado para los damnificados en algunas regiones del país y ver cómo se han utilizado.¿Por qué es importante recordar que hace 25 años estuvo Juan Pablo II?Es muy importante porque este año será beatificado y es muy bueno cuando un beato como Juan Pablo II ha estado en nuestro país, ha tenido una profunda huella en la humanidad reciente, es un Papa que le tocó ver la televisión, un papa moderno, que estuvo en Colombia, que estuvo en Cali y que siempre llamó a la reconciliación, al respeto por la vida y la libertad, esos valores tan importantes en una sociedad. Desafortunadamente a veces en Colombia sí recordamos que hace tanto tiempo mataron a determinado delincuente y si esas fechas trágicas se recuerdan, porqué no difundir la vida de gente buena, que en Colombia abunda, y entre ellos uno que quiso ser colombiano como Juan Pablo II.

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