Límite entre Colombia y Nicaragua se definirá en una semana

Noviembre 12, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Colprensa | Elpais.com.co
Límite entre Colombia y Nicaragua se definirá en una semana

La situación entre Colombia y Nicaragua se mantiene tensa ante la espera del fallo. Hace un mes un barco nicaragüense se estacionó en aguas colombianas, cerca al cayo Quitasueño. La Armada de Colombia presionó su retiro, pero sólo lo logró 28 horas después.

En caso de que el fallo de la Corte Internacional de la Haya se resuelva a favor de Colombia, dicen expertos, que el país le pondría fin a un conflicto “eterno” por el litigio limítrofe de la isla.

Con cadenas de oración y otros actos de fe, los sanandresanos esperan que la Corte Internacional de La Haya falle a favor de Colombia el litigio limítrofe marítimo con Nicaragua. La sentencia se conocerá en una semana. Para Colombia, se trata de un territorio que ha controlado históricamente y para Nicaragua significaría un aumento sustancial de territorio que contiene, además de los cayos, “un lecho marino y posibilidades de exploración y explotación de recursos naturales”, como lo advierte el director de Derecho Internacional de Eafit, Rafael Tamayo.Dos cosas son claras en este proceso: Colombia no pudo haber evitado el litigio y, una vez fallado, los dos Estados cumplirán la decisión. Raúl Molina, profesor de Derecho Internación de la UPB, indica que en caso contrario los países podrían ser objeto de “medidas de retorsión, que no es el uso de la fuerza física, pero sí bloqueos o embargos”.Colombia no pudo evitar la controversia ante la CIJ, pues a pesar de haber tenido la posibilidad de negar su jurisdicción en la definición de fronteras, esa situación hubiera traído nefastas consecuencias políticas, dice el excanciller Fernando Araújo.El primero de los dos escenarios posibles es que la Corte Internacional beneficie a Nicaragua con su fallo. Ya sea, concediéndole todo lo que pide, o dándole solo algunas pretensiones. En ambos casos, el país centroamericano termina con territorio marítimo e incluso terrestre que hoy no tiene.Colombia, que se ha reconocido como defensor del Derecho Internacional, optará por acatar el fallo, y la flota que hoy patrulla la frontera tendría que ser movida hasta donde el fallo lo establezca. Se trata del “panorama más oscuro”, dice Tamayo.En el mapa quedarían enclavados los territorios que ya se determinaron como colombianos, es decir, San Andrés, Providencia y Santa Catalina. Eso significa que las islas como tal son de Colombia, pero las aguas que las rodean serían de Nicaragua, así como los cayos adyacentes de Serrana, Serranilla, Roncador y Quitasueño, entre otros. Con esa decisión, se desconocería la delimitación histórica que ha tenido Colombia sobre la base del meridiano 82.Una de las consecuencias del aumento de territorio para Nicaragua se ve representada en el potencial de explotación y exploración de recursos naturales que ahora tendría a su disposición, para sacar provecho económico o por el contrario destinarlo a conservación.Sin embargo, la historia ha demostrado que los fallos de la corte, no conceden todas las peticiones a solo una de las partes.Lo que cuenta la historiaEl único panorama en que Colombia sería la gran ganadora en el litigio con Nicaragua por la frontera marítima, sería, si la corte, en un hecho sin precedentes, le otorga la razón completa al país y deja los límites en el mar Caribe como están en la actualidad.El profesor Molina asegura que “no hay antecedentes en el que los magistrados de la Corte le den la razón completa a alguna de las dos partes sino que, por regla general, dan fallos salomónicos. Y eso significa que se les reconozca parte de la soberanía de esas aguas a Nicaragua y parte a Colombia”.La pretensión de Colombia desde que se inició el litigio es que se mantengan los límites como hoy están porque mover al menos un centímetro la frontera hacia la derecha es perder territorio. Dos consecuencias se derivarían de la decisión de la Corte y que resultan beneficiosas para el país en materia diplomática: “Nos vamos a quitar el problema de encima, de que cada vez que llegue un Gobierno nuevo a Nicaragua haya que discutir si los tratados son o no válidos”, sostiene Tamayo.Lo otro, es que al definirse los límites en el mar Caribe con Nicaragua, Colombia deberá revisar sus fronteras con Honduras y Costa Rica porque el meridiano 82 ha sido un referente histórico.

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