Le explicamos por qué no se acaban las demoras en los aeropuertos de Colombia

Le explicamos por qué no se acaban las demoras en los aeropuertos de Colombia

Marzo 04, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Le explicamos por qué no se acaban las demoras en los aeropuertos de Colombia

Esta escena en el Aeropuerto Eldorado, de Bogotá, todavía es constante, sobre todo en las horas pico, a pesar de haberse superado hace días el conflicto con los controladores.

La congestión aérea y las demoras en las operaciones no permiten un buen servicio al usuario. Funcionarios y aerolíneas también se ven afectados. Nubarrones en cielos colombianos.

Cuando todo estaba listo para que los pasajeros de un vuelo de Avianca salieran de Bogotá rumbo a Cartagena sucedió algo insólito: no había piloto. Eran las 8:30 p.m. del 23 de febrero. El comandante nunca llegó y el vuelo fue aplazado para el día siguiente.Indignados por ese hecho que viola la normatividad, 33 pasajeros decidieron pasar la noche allí, dentro de la nave.El domingo pasado, 26 de febrero, los pasajeros de otro vuelo que aterrizó en Cali procedente de Bogotá, debieron permanecer dentro de la nave más de una hora porque no había escalerilla para descender a la plataforma.Un hecho similar ocurrió el 23, tres días atrás, en Bogotá. Los pasajeros debieron esperar más de media hora en la aeronave para pisar tierra firme porque la escalera estaba ocupada.Antes de estos percances, los usuarios del sistema aéreo fueron testigos de los problemas que la Aerocivil sostuvo por varias semanas por el conflicto laboral con los controladores.La Asociación del Transporte Aéreo de Colombia, Atac, estimó en 80.000 los viajeros afectados por la operación reglamento de los controladores. Unos 150 vuelos debieron ser cancelados, y los atrasos fueron centenares. Paseos frustrados, empresarios que perdieron negocios al no cumplir una cita por un retraso aéreo, becarios que llegaron con días de retraso a su destino internacional por una conexión perdida, mujeres embarazadas, ancianos, niños agotados en los terminales, son el rostro de las dificultades que enfrenta el transporte aéreo nacional, a pesar de los esfuerzos del Gobierno, los empleados y las aerolíneas por solucionarlo.Los nubarronesFuncionarios aeroportuarios atribuyen la situación a una cantidad de problemas de fondo que abarcan desde la infraestructura, pasando por las carencias de personal hasta los problemas de contratación y de falta de planificación que enfrenta la Aerocivil.“En el último año el flujo aéreo creció un 400%, algo que se tenía que haber previsto, y es lo que acarrea ahora las demoras constantes para las aerolíneas y para los pasajeros, con los sobrecostos en los combustibles. La solución no está a corto plazo, el TLC se nos vino encima con un crecimiento desbordado en aviación y Colombia no estuvo preparada para este reto”, sostiene Daniel Rangel, presidente de la Asociación de Controladores Aéreos de Colombia.La Aerocivil reconoce que ya se superó el tope de los 20 millones de pasajeros movilizados en el año 2011, fenómeno que se atribuye a tarifas más cómodas, especialmente para vuelos internacionales por cuenta del descenso en el dólar. Pero la infraestructura se quedó pequeña, y por eso se está ampliando a pasos acelerados. Los aeropuertos de Barranquilla, Medellín y Cali con la infraestructura que tienen cumplen a los usuarios. Pero los salva que aún no cuentan con una demanda que los ponga en una posición tan difícil como la que tiene El Dorado.Gustavo Hernández, gerente (e) de la Aeronáutica Civil, Regional Valle, (que maneja 11 aeropuertos de 5 departamentos), admite que gran parte de la congestión aérea se da “porque el centro de acopio de la operación comercial del país es Bogotá y cuando ese aeródromo se cierra, un 80% del país queda parado por las conexiones”.Prueba de ello es que Cali sólo tiene tres destinos directos: San Andrés, Medellín y Bogotá. Todos los viajeros que van a otros puntos del país deben hacer conexión con Bogotá, y si El Dorado está cerrado, esta se afecta.Todos coinciden en que El Dorado le quedó pequeño al país. “Las operaciones comerciales y el flujo de pasajeros se quintuplicó en los últimos 15 años, eso ha hecho que las operaciones se incrementen. El flujo allí es permanente y como hay que cumplir unos protocolos de seguridad, el espacio aéreo se congestiona”, admite Hernández.La propia Atac pone de relieve que El Dorado concentra el 42% de la operación nacional y el 76% de la internacional. “Si este aeropuerto tiene alguna afectación en el día, con seguridad se impacta la operación a nivel nacional”, señala por su parte, Manuel Leal, presidente de esa entidad.Centralismo y dominioEn El Dorado hay dos pistas, pero con una en mantenimiento se congestiona. En Cali hay una sola, pero suficiente para sus itinerarios. El problema está cuando no pueden despegar los aviones que salen de aquí o no llegan los que deben llegar, por la congestión en Bogotá. Lo que hace que los aviones tengan que hacer sobrevuelos, causando demoras y sobrecostos.Tal situación causa escozor entre las aerolíneas. El presidente de EasyFly, Alfonso Ávila, sostiene que ese centralismo en las operaciones aéreas se debe acabar, y recalca que es necesario desestimular la creación de más empresas del sector en la capital para no congestionar más ese terminal.Además de ese centralismo excesivo que lleva todos los vuelos a Bogotá, se habla de Avianca-Taca como una aerolínea dominante. En la crisis de los controladores, el 70% de los vuelos afectados fueron de esa empresa. Y después de dos semanas de superado el conflicto, aún muchos vuelos diarios se siguen retrasando.El País buscó una explicación frente a los últimos episodios ocurridos con Avianca-Taca, la empresa líder del mercado, pero su presidente, Fabio Villegas no estuvo disponible.Funcionarios como Hernández opinan que “Avianca ha sido tradicional en Colombia, que ha hecho presencia en toda la nación, ya que tiene el 60% de las operaciones en el país”. La pregunta es para las otras aerolíneas: ¿Por qué ninguna le hace una competencia más fuerte?Entre Copa Colombia y LAN Colombia (antes Aires), se reparten el 34% restante del mercado doméstico, y con un fuerte repunte en clientes. Con la eliminación de la sobretasa por combustibles en los tiquetes se espera una mayor competencia entre las empresas. Y de pronto una reducción en los precios de los tiquetes. Pero eso está por verse. Polémicas concesionesOtro de los puntos polémicos es el de las concesiones. Ese fue el caso del aeropuerto Ernesto Cortissoz, de Barranquilla, que venció el pasado 28 de febrero y que levantó mucha polvareda por una posible prórroga. Y hasta hubo amenazas de demandas por $40.000 millones por parte de la Aeronáutica Civil Española, Aena. Finalmente, el terminal pasó a manos de la Aerocivil.“El caso de Barranquilla es claro de cómo se hace un contrato totalmente en contra del Estado. La Contralora (Sandra Morelli) dijo que los ingresos del concesionario de Barranquilla son como de 7 a 1 en contra del Estado, un contrato leonino”, afirma Javier Tovar, secretario general del Sindicato Aeronáutico Civil.Y agrega que las concesiones de Barranquilla, Cartagena y de las de las dos pistas de El Dorado, entre otros, tienen ese elemento común que es la Aeronáutica Civil Española, Aena. Hernández acepta que “los primeros contratos no quedaron bien formulados. Los últimos han mejorado y se han previsto muchas cosas que en los otros no hubo, a la vez que las condiciones en materia de ingresos para el Estado han mejorado”.Como están las cosas, volar sigue, sin embargo, siendo seguro en Colombia, a pesar de los problemas en infraestructura, retrasos y tarifas. Las soluciones apenas están tomando vuelo.

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