Las doce sombras que rondan a Santiago Uribe Vélez

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El hermano del expresidente Álvaro Uribe es investigado por su presunta relación con el grupo armado ilegal 'Los Doce Apóstoles'. Acusaciones rondan desde mediados de los años 90.

Las doce sombras que rondan a Santiago Uribe Vélez

Febrero 29, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co | Colprensa.
Las doce sombras que rondan a Santiago Uribe Vélez

Santiago Uribe Vélez, hermano del expresidente Álvaro Uribe.

El hermano del expresidente Álvaro Uribe es investigado por su presunta relación con el grupo armado ilegal 'Los Doce Apóstoles'. Acusaciones rondan desde mediados de los años 90.

Dos veces formalmente ante autoridades judiciales y muchas en medios de comunicación, Santiago Uribe Vélez ha dado su versión acerca de una presunta relación con ‘Los Doce Apóstoles’, grupo armado ilegal que es señalado de incurrir en delitos de secuestro, homicidio y extorsión, en hechos que se habrían cometido en la década de los años 90 del siglo pasado en el norte de Antioquia.

En el par de ocasiones que se presentó ante jueces, las investigaciones fueron archivadas por falta de pruebas, pero este lunes el caso dio un nuevo giro, al punto de llevar tras las rejas, por petición de la Fiscalía, al hermano menor del expresidente de la República y hoy senador, Álvaro Uribe Vélez.

La existencia del referido grupo paramilitar es reconocida y las voces que vinculan a Uribe con ese grupo delictivo rondan desde mediados de esos 90, luego de que en 1992 se hiciera referencia a un grupo de hombres fuertemente armados cuya misión era adelantar campañas de limpieza en el norte de Antioquia, en especial en el municipio de Yarumal, distante 130 kilómetros de Medellín. Allí se ubica la finca La Carolina, propiedad de la familia del exmandatario de los colombianos.

De 1992 se recuerda un panfleto en el que se anunciaba la creación de las 'Autodefensas del Norte Lechero', cuyo fin era resguardarse del acoso de la guerrilla y acabar con los auxiliadores de los grupos de izquierda.

Según la personería local, desde mediados de 1993 hubo crímenes contra personas con antecedentes delictivos. Para entonces se habló de, al menos, cinco asesinatos. Esta era la confirmación de la llamada operación de limpieza social que habría iniciado el grupo ilegal, que no era reconocido con el referido remoquete. El ‘bautizo’ fue obra de la prensa local, por un reportaje que afirmó que entre las filas de los ‘paras’ estaría un sacerdote. Se trataría de Gonzalo Palacios, a quien se sumarían tenderos y dueños de restaurantes reconocidos.

Otro documento que se ha tenido presente en este caso es una circular del procurador general de ese entonces, Carlos Gustavo Arrieta, en la que se señala que en el norte antioqueño se estaban realizando operativos por parte de la Policía "en vehículos sin placas" y "usando capuchas para cubrir sus rostros", además de adelantar allanamientos sin orden judicial.

Tras esas versiones iniciales, en los siguientes 20 años, exparamilitares, personas oriundas del norte de Antioquia y exmiembros de las Fuerzas Armadas han señalado al ganadero y caballista Santiago Uribe como el creador de la organización ilegal.

En 1996 se conocieron las primeras versiones en ese sentido. En todos los casos, los denunciantes pidieron que se mantuviera en reserva su identidad. Solo hace unos seis años, empezaron a conocerse los nombres de quienes hacían esos señalamientos.

Las voces acusadoras

Uno de los testimonios fue el que en 2010, desde Argentina, rindió el mayor (r) de la policía Juan Carlos Meneses Quintero, quien señaló a Santiago Uribe como la cabeza del grupo de ‘Los Doce Apóstoles’. No fue poco el escándalo que causó este hombre, cuya versión fue dada a conocer un fin de semana por el informativo de televisión Noticias Uno.  

Meneses habló ante el Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, director del Servicio Paz y Justicia y otras personalidades de talla mundial, como Beinusz Smuckler, presidente consultivo de la Asociación Americana de Juristas, y Ernesto Moreau, representante de la Asociación Americana de Juristas.

A ellos el exoficial de la Policía Nacional les narró cómo desde su llegada a Yarumal en 1993, para relevar en la comandancia de la institución al oficial Pedro Manuel Benavides, le dieron instrucciones para acercarse y trabajar con ‘Los Doce Apóstoles’ cuyo accionar era financiado por ganaderos de la región.

"Él me relaciona con Santiago Uribe Vélez”, dijo en su momento Meneses refiriéndose a Benavides. Explicó que le habrían dicho que se trataba de quien movía los hilos de poder en la región.

“'Mucho gusto teniente, bienvenido a Yarumal”, habría sido la respuesta de Santiago Uribe, quien, en versión de Meneses, le expuso la manera como se sumaban las fuerzas del Estado y las de los paramilitares para afrontar el delito, minimizar el accionar de los guerrilleros y, de paso, resguardar las actividades económicas de los ganaderos.

“Tengo este grupo que va a colaborar muchísimo con usted, además de que necesito que usted colabore con ellos, ellos le van a dar mucha información…'", habría sido el diálogo entre Meneses y el menor de los Uribe Vélez. Según esa declaración, en esa reunión estuvo presente el oficial Benavides.

“Tenemos el apoyo de los comandantes de la Policía a nivel departamental y de amigos a nivel nacional, vamos a seguir actuando”, habría sido otro segmento del diálogo al que hizo referencia Meneses, quien además dejó entrever cómo muchas de las autoridades de la zona eran cooptadas por dinero de ‘Los Doce Apóstoles’.

Otras versiones

Otra manifestación, siempre fuertemente cuestionada por el uribismo y su círculo más próximo, ha sido la que entregó el extraditado jefe paramilitar Salvatore Mancuso, quien ante fiscales de la Unidad de Justicia y Paz ha hecho referencia a un grupo de "limpieza social", aunque los detalles puntuales no han estado presentes en sus versiones.

Otros exparamilitares que han estado en las listas de los fiscales del caso han sido Diego Fernando Murillo, alias Don Berna; Ramiro Vanoy Murillo, alias Cuco Vanoy, y Carlos Mario Jiménez, alias Macaco. Estas, como la dicha por ‘El Mono’ Mancuso, no fueron esclarecedoras, razón esgrimida por los dirigentes uribistas para decir que se trata de una estrategia de venganza por la extradición decidida contra ellos por el presidente Álvaro Uribe.

Quizá el más específico fue el máximo jefe de la llamada ‘Oficina de Envigado’, alias ‘Don Berna’, quien hizo referencia a ganaderos del norte de Antioquia como relacionados con las AUC y de quienes dijo, también se relacionaban con Santiago Uribe.

¿Testigo loco?

Si bien en los casos anteriores la precisión no ha sido la constante, sí lo fue en la versión entregada por un hombre considerado pieza clave en este caso: Eunisio Pineda Luján, quien ante funcionarios judiciales en el consulado de Colombia en Chile dijo haber laborado en La Carolina, entre 1993 y 1994, época en la que la violencia sembrada por ‘Los Doce Apóstoles' se hizo más cruel, posándose en quienes eran considerados delincuentes y colaboradores de la guerrilla, al punto de sumar, al menos, medio centenar de muertes. Pineda sí señaló como responsable directo a Uribe Vélez.

Pero la versión ha sido desmentida por el abogado penalista Jaime Granados (defensor del señalado) quien ha mencionado que lo dicho solo se trata de versiones de oídas y que por ello no tienen sustento legal. Además ha reclamado para Pineda Luján un examen de siquiátrico, por considerar que sus manifestaciones rayan en la locura.

Ahora, en la sede de la Fiscalía en Medellín, de nuevo Santiago Uribe deberá responder las preguntas de los investigadores. Allí avanzará el proceso que sería por los delitos de homicidio agravado y concierto para delinquir.

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