Las diferencias entre Santos y Uribe van más allá de lo formal

Las diferencias entre Santos y Uribe van más allá de lo formal

Agosto 07, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País y Colprensa
Las diferencias entre Santos y Uribe van más allá de lo formal

Durante los tres años y medio en los que el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, se desempeñó como ministro de Defensa en el gobierno del ex mandatario Álvaro Uribe Vélez, se llegó a convertir en una de las personas de mayor confianza del entonces jefe de Estado.

Analistas aseguran que desde el momento mismo de la elección del ex ministro como nuevo Presidente de Colombia, Santos empezó a marcar distancia y a impregnar de su propio estilo al nuevo gobierno.

Si bien es cierto que el nuevo Presidente de Colombia fue elegido para el cargo y llega al mismo como el heredero de las políticas de Álvaro Uribe, desde las primeras horas como Mandatario electo marcó distancia con su antecesor y durante estas semanas ha demostrado que aquello de que “Uribe es Uribe y Santos es Santos” es mucho más que una frase de campaña.Juan Manuel Santos ha mostrado que el estilo de su administración atenderá a criterios propios. Su proyecto político promete continuidad a mucho de lo desarrollado por Álvaro Uribe en materia de seguridad y política económica, pero las últimas semanas ha dado múltiples mensajes de que su Gobierno tendrá su propio sello e introducirá cambios y políticas propias.El nombramiento de ministros públicamente reconocidos como distantes a Uribe -Juan Camilo Restrepo, Juan Carlos Echeverry y María Ángela Holguín-, demuestran un impulso propio en el que sobresalen los criterios relacionados con la Unidad Nacional, antes que las lealtades personalistas.Es claro que la administración Santos tendrá una estructura menos caudillista y más horizontal que la de su predecesor. Como explica el ex alcalde de Bogotá y reconocido constitucionalista Jaime Castro, “ el país vuelve a tener ministros con experiencia y peso político, porque los últimos ocho años lo que hubo fue sólo viceministros opacados por la personalidad absorbente del ex presidente Álvaro Uribe Vélez, que se encargaba de todo”.El sello propioPero las diferencias del gobierno Santos con el que presidió Álvaro Uribe no sólo son de forma. También hay variaciones de fondo. El analista Enrique Serrano subraya que: “Se ha dicho que desde la derecha no es posible plantear lo social, por eso Santos enarbola las banderas de la Tercera Vía, intentando representar una nueva derecha que quiere acercarse a temas de índole social como la salud, la educación y el trabajo”.Serrano también considera que entre el estilo Uribe y el estilo Santos hay una gran diferencia. “El cambio es notorio y el nuevo gobernante es un nombre más dialogante y menos “frentero” que Álvaro Uribe Vélez. En una entrevista Santos dijo: “Yo no soy Uribe. Y si los colombianos están cansados de un determinado estilo de gobernar, en eso pueden quedarse tranquilos, porque yo tengo el mío propio”.El columnista Juan Manuel Ospina afirma que el Presidente entrante no cambiará el fondo de la Política de Seguridad Democrática, pero sí la forma. “Con Santos habrá una transición al post uribismo. El nuevo Presidente tiene identidad propia; fue un aliado de Álvaro Uribe, pero no es su criatura”, sostiene.Santos ha dado claras muestras de que su gobierno manejara sus relaciones con la clase política de una forma muy distinta a como lo hizo el presidente Uribe. Según el representante a la Cámara Simón Gaviria, la nueva administración cuenta con un amplio respaldo que “le va a permitir concretar consensos para sacar adelante las grandes reformas en sectores como la salud, y emprender un diálogo amistoso con instituciones como las cortes”. Una prueba de ese carácter conciliador es el nombramiento vicepresidencial de Angelino Garzón.Empero, Santos ha anunciado que los acercamientos de su gobierno con el Legislativo serán de carácter institucional y que no hará ‘política al menudeo’. En líneas generales, todo parece indicar que el talante del nuevo Gobierno será más conciliador. Tal asunto está por verse dentro del avance de la Unidad Nacional tras los malos resultados del Polo en las elecciones legislativas y la ambigüedad del Partido Verde.En materia de política exterior la tendencia del gobierno entrante parece ser dejar de lado las polémicas, en especial con los vecinos, apoyándose en el trabajo diplomático. El nombramiento de María Ángela Holguín, ex embajadora en Venezuela, como nueva Canciller va en esa dirección.Para el presidente del Senado, Armando Benedetti, la situación es simple: “Santos jugará a pasar a la historia y por eso volverá a los canales diplomáticos con los vecinos, después de los fracasos que ha tenido la Cancillería en este tema. Santos no será un hombre de peleas”.En el tema social, Santos también procurará diferenciarse de Uribe. El académico Serrano considera que “Santos ha dado muestras de que quiere superar los señalamientos que lo asocian con el neoliberalismo y el egoísmo político económico, pues tiene claro que ningún gobierno puede consolidarse sin garantizar bienestar social”.Y con el nombramiento de Germán Vargas Lleras como Ministro del Interior y de Justicia, se puede advertir un marcado interés del nuevo mandatario de los colombianos por retornar al respeto y a la independencia de los demás poderes del Estado.

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