Las consecuencias en la política y las elecciones, debido al caso Petro

Enero 19, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País Bogotá
Las consecuencias en la política y las elecciones, debido al caso Petro

Gustavo Petro, alcalde de Bogotá.

Para los analistas, el presidente Juan Manuel Santos tiene en sus manos una decisión que le menguaría apoyo para la reelección. Campañas al Congreso también sufrirán un ‘coletazo’.

El fallo que emitió la Procuraduría General de la Nación de destitución e inhabilidad por 15 años para ejercer cargos públicos al alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, tendría un efecto ‘dominó’ con la política nacional y las campañas al Congreso y la Presidencia de la República, que ya tomaron vuelo.Si bien hay divergencias en la visión que tienen los analistas, es claro que cualquiera que sea la suerte de Petro frente a este episodio disciplinario tendrá secuelas en el ámbito político nacional, ya que el esquema, como venía andando antes del fallo proferido y ratificado en segunda instancia, se rompió como un espejo y no permite una reparación.Es así, según analistas, que la injerencia de ese fallo tendrá repercusiones directas en la reelección presidencial y las campañas al Congreso, debido a que la polarización de la opinión pública gira en torno a los sucesos que han dividido a los sectores entre los que están al lado del Alcalde Mayor y los que están en contra.Santos, el decreto y la reelecciónUn primer escenario de este fenómeno es la campaña presidencial y la reelección que pretende el Jefe de Estado, debido a que Santos tiene la responsabilidad de emitir el decreto que ratifica la decisión de la Procuraduría y convocar elecciones, en la eventualidad que los recursos que se han instaurado para tumbar la sentencia disciplinaria no prosperen.Antonio Navarro, del movimiento Progresistas, dice que el Presidente tiene una dificultad en sus manos más “cuando el mismo Petro le ha entregado la responsabilidad de su suerte, lo que podrá afectarlo en su imagen” cualquiera que sea la decisión que tome.Sobre el papel que desempeñará el Presidente, el analista José Vicente Sánchez enfatiza que “Santos no se puede abstraer de su responsabilidad. Lo único que tiene que hacer es cumplir con el mandato de la Constitución y la ley, que lo colocan únicamente como un instrumento de trámite”.Agrega que para minimizar el efecto, el Jefe de Estado debe saber explicar su situación a los colombianos. Pero, además, el analista considera que el Presidente no tiene de qué preocuparse porque “ninguno de los que votó por Petro en las elecciones del 2010 lo va a hacer hoy por Santos, entonces no tiene ninguna pérdida electoral”.En otro ángulo, el representante del Polo, Germán Navas Talero, asegura que Santos no tendría tantos problemas si fuera un estadista, ya que argumenta que “la ley lo faculta a que él acepte la destitución que profirió el Procurador y no conceder la pérdida de los derechos políticos que es a lo que se refieren los tratados internacionales y por lo que aboga la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (Cidh)”.Anota que si el Presidente lo hace de esa manera no saldrá damnificado, de otra forma sí.Por su parte, el representante verde, Alfonso Prada, no le ve una salida fácil a la situación que afronta el Jefe de Estado.“Cualquier decisión que tome el Presidente, de ratificar o no el fallo, le costará electoralmente y es un efecto del que no se puede salir, siempre habrá descontentos”.El politólogo Ernesto Rengifo coincide y califica la situación como complicada al decir que “Santos tiene que saber que lo que tiene en las manos es una papa caliente que le va a generar pérdidas electorales en la izquierda y otros sectores”.Pero el problema no se queda únicamente en el escenario del Presidente y su reelección, ya que el coletazo de la situación de Petro también tiene consecuencias en las demás campañas a la primera magistratura del Estado.Las críticas por las posiciones ultra conservadoras y de extrema derecha del procurador Alejandro Ordóñez terminan por endosar antipatías en las toldas del Partido Conservador y el uribismo.Rengifo dice que la afectación es para todos, pero especialmente para estas toldas políticas.Y no es para menos, para el caso conservador, si apoyan a Santos terminan trasladando esas inconformidades a la campaña y si tienen candidato propio este correrá una suerte similar.Para el caso del uribismo, la opinión ya acomoda la tolda de Álvaro Uribe Vélez en la arena de Ordóñez, razón por la cual su candidato Óscar Iván Zuluaga tendrá que hacer un trabajo que trate de desvirtuar ese efecto. Además, dicen los analistas, las posibles simpatías que podría lograr de otros sectores, como los verdes, ya no se ven en el camino electoral.Por los lados del Polo también hay líos, ya que desde el momento de la disidencia de Petro hubo traslados hacia Progresistas, que si bien se habían menguado por los malos resultados del Alcalde hoy toman un ambiente de solidaridad, tal y como lo explica Navarro.“La solidaridad hoy está con Petro y eso lo beneficia”, dice el aspirante al Senado.Esto, de inmediato, terminará por menguar apoyos a la candidata del Polo Clara López, que aspiraba seducir a quienes se fueron de las toldas amarillas.La campaña al CongresoOtra consecuencia del efecto dominó del caso Petro se verá en las elecciones al Congreso, ya que, como lo explica Navas Talero “cuando se hace mártir al Alcalde crecen los adeptos y lo que hizo la Procuraduría fue convertirlo en una víctima”.Para Navas es difícil predecir qué va a pasar hasta tanto se decante la situación que existe hoy.La precandidata presidencial del conservatismo, Marta Lucía Ramírez, opina que el mayor problema radica en que “existe un grupo de funcionarios que cuestionan el fallo” pero observa un punto favorable y es que los ciudadanos podrán medir el “talante de quienes aspiran a un cargo de elección popular”.Navarro, entre tanto, reconoce que esto se va a sentir mucho en las elecciones de marzo, “por la cercanía de las mismas” y explica que hoy existe la polarización entre quienes están con Petro y los que no, por lo que cree que eso puede proyectarse a otros sectores políticos.A su turno, el representante Prada no duda en afirmar que “los partidos, Santos y el Procurador, van a perder con este episodio, porque estas actuaciones se van a materializar en la política”.El analista Rengifo tampoco duda en el efecto a las campañas, más cuando el tema de la paz había logrado convocar a la mayoría de fuerzas políticas, “hoy se volvieron a dispersar por cuenta de la posición que han adoptado frente al caso de Gustavo Petro.”No obstante, José Vicente Sánchez piensa lo contrario y descarta que esta situación vaya a afectar las elecciones, ya que considera que la situación es que hay un fallo contra Petro que el Presidente tiene que cumplir, no más.Sin embargo, los analistas coinciden que no habrá partido que se libre de este fenómeno, porque -de todas maneras- ya hay una fractura política en el país.Izquierda: la suerte está echadaOtro fenómeno que divide opiniones tiene que ver con la suerte que correrá la izquierda en el país, en el sentido de si podrá sacar réditos electorales a la situación del alcalde Gustavo Petro o, si por el contrario, saldrá afectada con esta situación.Omer Calderón, de la Unión Patriótica (UP), cree que todo lo que pasa con Petro gira en torno a una campaña de evitar que la izquierda tenga una agenda propia de Gobierno”.Para él es evidente que las herramientas que se utilizan son “jurídicas y mediáticas”, por lo que considera que el papel de la izquierda deberá ser de un alto protagonismo en las elecciones.El representante del Polo, Germán Navas Talero, piensa que la izquierda sí sale fortalecida. Cosa diferente piensa Marta Lucía Ramírez, quien considera que el actual episodio “afecta a todos por igual”, debido a que cree que “nadie puede estar por encima de la ley”.El analista Ernesto Rengifo acomoda la situación de la izquierda a la victimización de Petro, situación que en su criterio “fortalecerá a ese sector político que tiene en bandeja de plata una posición de ascenso”.No obstante, una fuente que prefirió la reserva advierte que la izquierda puede tener más restas que sumas, ya que por un lado los escándalos de Bogotá los sigue afectando y recordó que “Samuel Moreno protagonizó el carrusel de la contratación y ahora Petro es destituido. Eso no puede dejar nada positivo”, y por el otro “su posición no ha sido cerrada en apoyar a Petro, hasta en eso están divididos”.

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