¿La U se debate entre dos amores?

Octubre 25, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País

Los congresistas dicen que la colectividad está en su mejor momento. Pero hay quienes advierten de fisuras e inconformismos, especialmente por la Ley de Víctimas.

“Tres personas pueden guardar un secreto, si dos de ellas están muertas”. Esta máxima del político Benjamin Franklin, tiene la talla perfecta para la situación que se vive en el Partido de la U, en el cual todos niegan la división interna de la colectividad, pero, entre dientes, cuentan las razones de las posibles fisuras.Congresistas de la U, que obviamente prefieren la reserva, cuentan que en el partido hay tendencias e inconformismos marcados, que si bien son vox populi, nadie reconoce o se atreve a sostener.Son cuatro elementos que conjugan la divergencia. El primero, el arribo tempranero del ex presidente Álvaro Uribe, quien llegó a poner condiciones y a analizar la agenda legislativa que presentó su sucesor en la Casa de Nariño, Juan Manuel Santos.Algunos advierten que la llegada de Uribe determinó dos bloques: los que están con él y los que van con Santos.Uribe ya generó el primer distanciamiento de la colectividad con el Gobierno, ya que manifestó su inconformismo -segundo elemento de discordia- con respecto al proyecto de Ley de Víctimas.Las observaciones redundaron en anuncios de reformas a dicha iniciativa, sobre todo la financiación del proyecto y la no responsabilidad de los agentes del Estado como generadores de víctimas.Un tercer elemento, según los congresistas, son los miembros del Partido Liberal, quienes no aceptan la presencia de Uribe y menos sus observaciones al proyecto de víctimas, que ha sido la bandera política de esa colectividad.El último, es el halo de inconformidad por el nombramiento de Germán Vargas Lleras en el Ministerio del Interior y Justicia, ya que para los urbistas ‘pura sangres’, fue uno de los mayores contradictores de ex presidente al final de su mandato.La visión desde la tribunaAlgunos analistas coinciden que las cosas al interior de La U no son como las advierte la opinión pública.El historiador y político, Juan Carlos Flórez, dice que “lo que uno advierte es un partido tensionado que se encuentra entre ser del Gobierno y apoyar a Santos o estar en la oposición y acompañar a Uribe”.“Tengo la sensación de que el ex presidente Uribe extraña el poder y no asume que Santos es el Presidente”, anota Flórez, quien complementa: “Esa viudez de poder del ex mandatario le va a terminar haciendo daño a La U”.Por su parte, el politólogo Fernando Giraldo considera que “creo que es un partido que no tiene sentido estricto, ni ideología por su misma conformación. Se nota sin consistencia”.Dice que la fuerza de La U “está anclada en la gestión y reflexión del poder que tienen en las manos Santos y Uribe”.Hay “dos titanes: Santos con el poder y Uribe influyente político y de la opinión”, quienes “van a terminar por fracturar al partido. Es cuestión de tiempo”, dice.No obstante a las posiciones anteriores, el ex viceministro Rafael Nieto no cree en las posibles fisuras de la U.“Esa es la posición del liberalismo, pero no es la de la opinión pública”, sentencia, al insistir en que “Uribe y Santos se necesitan y a ninguno le conviene un enfrentamiento”.Añade que “no hay nada sustantivo” y va más allá de sus apreciaciones: “No veo divisiones, ni fracturas, ni quiebres, eso es en el Polo”.“No hay división”Pese a lo que se comenta en corrillos y lo que ven algunos analistas, los congresistas insisten en la unidad de su partido.El senador Roy Barreras dice que “no existe ninguna división al interior del Partido. La U es la fuerza mayoritaria en Colombia, ha ganado tres elecciones presidenciales en serie, ganó las elecciones al Congreso”.Sin embargo, coincide en un punto con quienes hablan tras bambalinas. “Hay diferencias en la ley de víctimas, probablemente, en dos temas: La financiación y la vinculación de víctimas de agentes del Estado. Seguramente haya algunos roces”.Asegura, además, que “sectores del liberalismo todavía no superan el pasado y siguen ejerciendo su antiuribismo”.El senador Juan Carlos Vélez insiste en la unidad y agrega que “no he visto ninguna ruptura”. Añade: “Puede que haya posiciones diferentes sobre algún tema en particular, que es lógico en un partido tan grande”.Una mirada distinta la dio la senadora conservadora Liliana Rendón, quien tiene claro que “la gente está muy alerta es a que se respeten los procesos de cada región y que no lleguen personajes (Álvaro Uribe) a tratar de imponer sus candidatos olvidando los procesos regionales. Eso no lo vamos a permitir”.Para el senador Mauricio Lizcano es evidente que la unidad es real y que “lo de la división es un rumor que han ventilado los medios de comunicación”.Lizcano insiste en que “obviamente los congresistas tienen sus ideas, sus opiniones y el partido tiene las propias y las da en el mayor respeto”.A su turno, el presidente del Congreso, Armando Benedetti reconoce que hay diferencias “en algunos temas, como en el de tierras y de víctimas”, pero enfatiza que “no lo dividió Uribe, lo ha dividido la historia de cada uno de los congresistas que han tenido con estos procesos”.Mientras tanto, la senadora Dilian Francisca Toro anota que “no hubo división, lo que ha habido es una reflexión sobre el tema (víctimas)”. Cuenta que “yo estuve con el presidente Uribe cuando se habló del tema de las víctimas y se hizo una reflexión de qué cosas podían afectar al Estado, los recursos, pero nunca pensando en afectar la agenda”.Entre Uribe y SantosEn el Partido de la U muchos advierten que no hay tendencias uribistas o santistas. Sin embargo, se conoció que hay vertientes de quienes están más con Uribe que con Santos. Así, se pudo establecer que los uribistas serían Juan Lozano, Roy Barreras, Dilian Francisca Toro, Armando Benedetti, entre otros.Mientras los que estarían al lado de Santos serían Manuel Enríquez, Carlos Ferro, Jorge Eduardo Gechem, Aurelio Iragorri y José David Name, entre otros.

CONTINÚA LEYENDO
Publicidad
VER COMENTARIOS
Publicidad