La historia que hay detrás de la película 'En Coma'

Mayo 02, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Alberto Posso Gómez, especial para El País

El cerebro, alma y nervio de ‘En coma’, Juan David Restrepo, habla en exclusiva para El País, a pocos días del estreno de su ópera prima, para muchos una de las películas más elaboradas en cuanto a producción, de la historia reciente del cine nacional.

Está muy nervioso y cuando no está grabando, desfoga la tensión del momento en largas jornadas de gimnasia y máquinas. Hace trece años, luego del protagonismo que le dio su primera actuación en el cine en ‘La virgen de los sicarios’ de Barbet Schroeder, Juan David Restrepo tuvo la idea de hacer un cortometraje con una historia que le salió del alma.Hoy, está por asistir al parto de su bebé, en formato de largometraje y con una soberbia puesta en escena que incluye lujosos detalles de producción y efectos especiales.‘En coma’ se convirtió en película, gracias a todos los que creyeron en este paisa empecinado por abrirse un espacio en el arte fílmico de nuestro país.Y lo está logrando. El País lo acompañó al estreno mundial de la cinta en el reciente Festival de Cartagena, y luego a la fiesta, donde le robaron el portátil.Ahora en Bogotá, en un descanso de su rutina atlética, hablamos muy personalmente.¿Qué siente de vivir el momento que tanto ha esperado?Nervios, de lo que va a decir la crítica, de la taquilla, también una gran felicidad al ver que culminó ese ciclo. Fueron trece años de sufrimiento, pasión, entrega y ya es necesario que este bebé nazca para volver a estar tranquilo (risas).¿Cómo nació esta película?‘En coma’ nació como una gran necesidad de exorcizar muchas cosas que se vivieron, se pensaron, se vieron y se escucharon en Medellín. Anécdotas de mis amigos, de gente cercana, fueron compiladas en esta historia, entonces tiene mucho drama, estábamos pasando por una mépoca tan fuerte y había una necesidad de contarle al mundo: “miren lo que ocurre”. Pero por encima de todo está lo más importante que es el amor, y que por amor se puede morir, se puede hacer lo que sea, pero siempre y cuando el motor principal sea el amor. Quería contar esa historia de una manera que se sintiera como una historia de amor enmarcada por un contexto dramático. El solo hecho de terminar una relación ya es dramático para ambas partes.¿Cómo fue que ‘En coma’ dio el salto para convertirse en una producción tan elaborada técnicamente?Primero que todo, logré acompañarme de mucho talento tanto humano como tecnológico, todas estas personas hicieron que la factura de la película creciera mucho porque primero era un guión muy sencillo, una historia muy urbana y popular. Cuando empezaron a integrarse personas como Iván Quiñónes, el director de fotografía; también productores, directores de arte de una gran experiencia. Me brindaron e hicieron posible que el proyecto agarrara un precio impresionante. Nosotros íbamos con actores naturales, que ya estábamos preparando, pero luego llegaron actores profesionales y esto también nos ayudó a crecer. Después en la postproducción, una película normalmente tiene tres meses para hacerla, nosotros tuvimos la gran ventaja de estar año y medio. Pudimos cuidar muchos temas como los efectos especiales, el color, el ‘look’ de la película, qué intensidad iba a tener, el sonido, la música incidental. La banda sonora es bastante larga, tenemos más de 20 composiciones exclusivas para la película. La escena de la persecución automovilística es muy impresionante. ¿Qué hay detrás de esa producción para que se parezca tanto a una película de Hollywood?Para esa escena estuvimos trabajando cuatro días intensos de 4 de la tarde a 6 de la mañana. Dormimos muy poco, había grúas, despliegues de luces iluminando cuatro o cinco cuadras para poder hacer ese despliegue. Helicópteros en escena, metidos en el barrio, explosiones con armamento muy pesado, impactos y rompimiento en el piso. Fue una gran parafernalia lo que se logró hacer gracias a Dios, y con el efectista, para que llegara a hacerse realidad.¿Por qué seleccionaron al barrio Antioquia y cómo fue la aventura de convertirse casi en miembros del mismo barrio?La aventura comenzó cuando estábamos buscando la locación precisa para hacer la película. Yo quería un barrio popular pero que no se viera pobre. Soy de los que digo “a la mierda no hay que echarle más mierda”. Quería un barrio popular pero hermoso, por eso en la película no vas a ver basura en la calle, un poste sucio, una fachada sucia, fue lo que más cuidamos. La iluminación de todas las casas que estuviera impecable. En cada casa se puso el alumbrado desde octubre para poder darle ese ambiente de Navidad al barrio. Fue muy hermoso para nosotros.Fuera de eso, encontramos a estos muchachos tan hermosos y nos acogieron de una manera impresionante. Eran muchachos que se mantenían en una esquina y de repente durante año y medio entrenaban actuación cinco horas al día. Me decían: “Estamos es perdiendo plata”, entonces yo les decía: “Entonces yo también estoy perdiendo porque estoy dando clases y a mí me pagan las clases”:Empezamos a hacer esa llave y entendieron que el arte suplía muchas necesidades. Amaron el arte e incluso varios de ellos trabajaron luego en ‘Rosario Tijeras’, la serie. Algunos ya cambiaron su sueño: ahora quieren ser realizadores, dirigir videos musicales.Una de las cosas que me dijeron fue: “Parce, hay algo que no tenemos con qué pagarle, y es que los niños del barrio ahora quieren ser como ustedes”.Se trata de un niño que a la edad de ocho años, lo primero que está pidiendo es una cámara para empezar a grabar sus cortos, antes que un arma o un videojuego. Eso me pone muy feliz.¿Cómo lograron llevar a estos muchachos a Cartagena?Yo los llamé y los invité, pero no teníamos los recursos. Ellos hicieron una vaca en el barrio para ir al Festival y poder acompañarnos.Nota del redactor: Uno de los jóvenes que actúa en la película es parapléjico. En FICCI 2011 se le vio en silla de ruedas, pero muy feliz.La película abre con una peligrosa escena de Ómar e Ilana en lo alto de una cruz…Este Cristo queda en Robledo, es uno de los monumentos más altos que hay en Medellín, al que yo solía acudir en momentos de desesperación, donde me sentía más cerquita de Dios. Liliana y yo estábamos muy cuidados por la gente de efectos especiales, teníamos arnés de seguridad, protección abajo, colchones. Pero había riesgos adicionales, era que al frente hay una guerra entre dos barrios. Si tú miras el Cristo ves que está totalmente perforado de disparos de fusil. El susto que teníamos nosotros era que al ver la iluminación que había en el Cristo empezaran a disparar para bajarnos. Esa sí era la preocupación. Gracias a Dios todo el mundo colaboró, todo Medellín, así fueran enemigos, y trabajaron en pro de un proyecto que les llenó el corazón.Hay una historia de amor real al interior de la historia de amor de la película. ¿Cómo fue el encuentro con Liliana?Hace nueve años estaba haciendo casting para mi película, cuando apenas era un cortometraje. Ella llegó a la Escuela de Actuación buscando otra cosa, Expresión Corporal o Modelaje, porque ella era cantante. La miré y de una me enamoré. Le ofrecí una beca, empezó a estudiar conmigo y a los quince días ya estábamos saliendo, al mes empezamos a vivir juntos.¿Cómo fue la situación delicada con Liliana por la escena en que un adulto mayor le toca los senos?Esa escena casi me cuesta el matrimonio. Ella no entendía por qué le debía tocar los senos si la cámara estaba en la espalda y la acción no se vería. Yo le explicaba que yo creía en el poder de la espalda en la actuación, y le mostraba una escena de Chaplin, en la que él llora de espaldas a la cámara viendo la foto de una novia que se le fue. Cuando él se voltea, nos damos cuenta que no estaba llorando sino revolviendo una coctelera. Eso es actuación, la espalda actúa, no sólo los ojos o la voz. Yo puse la cámara detrás y le dije al tipo: “tócala”. Ella se emberracó y dijo que ni por el berraco, que eso no podía ser así. Pero así fue y esta es la hora en que todavía me dice: “Yo hubiera actuado la espalda”. Yo le digo: “No lo hubieras logrado”.¿Y cómo fue la reconciliación?Pues en otra escena parecida a esa pero ya conmigo (risas). ¿Y la bebé fue el resultado?No, la bebé la gestamos cuando terminó ‘Rosario Tijeras’, tres años después de terminada la película. Decidimos que ya era un momento bacano para tener a nuestra bebita, que también hace parte de ‘En coma’. Es muy protagónica porque la mayoría de sonidos incidentales de la película son fluidos del estómago de Liliana y del corazón de Luna, tomados con equipos de sonido de las ecografías 3D y 4D.¿Cuáles de sus actores se destacan?Creo que muchos, Alejandro Buitrago hace dos personajes opuestos, el de yunkie punkero y el de una súper diva. Cuando me llegó vestido de liguero, montado en su película, quedé totalmente impresionado. Era la mujer más hermosa de la película. También Liliana me sorprendió, porque era su primer trabajo, un papel muy fuerte con escenas muy fuertes, la cuidamos mucho para que no cayera en el melodrama. Marlon Moreno también me sorprendió, no necesitaba ni hablar, y lo vemos totalmente diferente a todo lo que ha hecho. No se sabía qué era, si hombre, mujer, dios, diablo. Julián Román también me sorprendió porque nunca lo había visto de personaje urbano. Juan Pablo Raba y la tensión interna que tiene su personaje. La descomposición física que traduce. En cuanto a Natalia París, todo el mundo iba a la película a poder criticarla, cuando la veían malvestida, llevada del putas, y la ven gritando, actuando, se dan cuenta que no hay nada que criticar.‘En coma’ es una coproducción con Venezuela…Hay dos cosas venezolanas. Cuando fui a Venezuela a estudiar y a grabar unas películas, conocí a Gabriela Caballero, hija del escritor y gran realizador Néstor Caballero. Le compartí mi historia y ella quiso participar en la escritura. Me quedé seis meses en Venezuela y trabajamos mucho el guión, que tiene muchas cosas que viví allá. Cuando regresé a Colombia seguimos compartiendo muchas cosas por Internet. Además, Henry Rivero (codirector), fue alguien que llegó poco antes de empezar el rodaje, y le puso mucho empeño al proyecto.Va a haber gente que diga: ¡Otra película de narco y pornomiseria!Le diría que no tiene nada que ver. Cuidamos mucho eso. El lenguaje, en la película vas a escuchar 10 groserías a lo sumo, porque fueron reemplazadas por el argot paisa. Cambiamos muchas cosas para no “ensuciar”, lo que te decía de no echarle más mierda a la mierda. No vas a ver calles ni personajes sucios, que te generen tristeza. Cuidamos mucho la estética de la película, las actuaciones fueron investigadas. La película habla es del amor, enmarcada por un contexto dramático y tiene dos escenas de acción.¿Cuáles son sus nuevas actividades en televisión?Estoy en Fox con un proyecto para RCN que se llama ‘La mariposa’, donde hago un detective de la DEA, ya del otro lado de la ley (su personaje en ‘En coma’, es el de jefe de una banda de sicarios). Estoy en la preproducción de mi nueva película que se llama ‘El lago’, una investigación que llevo haciendo cuatro años. En Cartagena tuve el percance de que en la fiesta de ‘En coma’, me robaron el computador donde tenía todos mis guiones y la investigación. Me dejaron muy cojo porque necesito dejar de trabajar al menos dos meses para lograr recuperarme y generar el guión. Estamos en la preproducción, en la consecución de recursos, actores, locaciones y mejorar el guión.¿Tendrá de nuevo apoyo de RCN Cine?En el momento no sabemos, yo quiero hacer esta película independiente, con inversión privada, y ya cuando la tenga realizada, ahí sí buscar apoyo de un canal. ¿Cómo se ve en un futuro inmediato, actor o director?Me encantan las dos. Soy feliz escribiendo, dirigiendo y actuando. Esas tres cosas son mi vida y se pueden complementar. En los videos musicales que dirijo soy el chofer o el barman, siempre me gusta tener una participación actoral.

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