La hermana de Miguel Bosé, en diálogo con El País desde Colombiamoda

La hermana de Miguel Bosé, en diálogo con El País desde Colombiamoda

Julio 29, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Paola Guevara I Redacción El País
La hermana de Miguel Bosé, en diálogo con El País desde Colombiamoda

Paola Dominguín tiene muchos vínculos con Colombia, que serán reforzados con sus diseños.

La diseñadora lanzará una línea de productos para el hogar en alianza con el Éxito. El País habló con ella.

Su sencillez es tanta que cuesta creer que es hija de dos leyendas, el torero Luis Miguel Dominguín y la actriz y Miss Italia, Lucía Bosé. Es que a Paola Dominguín la fama le es natural, pues al fin y al cabo es hermana de Miguel Bosé y tuvo como padrino de bautizo a Pablo Picasso.Pues bien, esta mujer que fue bailarina y modelo de Valentino, Armani, Gaultier, Calvin Klein, entre otros; que practica esgrima y funambulismo (caminar por la cuerda) y que estudió en la escuela de Marcel Marceau en París, encontró nueva vocación en el diseño desde 2005. Ahora, para refrendar los lazos que ella y su familia tienen con Colombia, anuncia una alianza con el Grupo Éxito, que la llevará a lanzar en noviembre una línea de artículos para casa, que incluyen ropa de cama y objetos de uso cotidiano.Paola asegura que los diseños de sus sábanas, sus tazas y sus toallas parten de dos inventos suyos: una rara especie de animal y una especie aún más rara de planta: “Imaginé un animal nuevo: un pájaro-caracol, que cuando joven iba lento y era feliz, pero un día sintió que era hora de dar el siguiente paso en su vida, desarrolló alas y aprendió a volar”. El segundo invento es una flor-roca: “Es una roca con forma de flor; tiene la suavidad y la gracia de las mujeres, pero es fuerte como una roca. No se deja vencer por la vida y cuando encuentra a alguien que quiere hacerle zancadilla brinca sobre ella, gira y le devuelve una canción”, dice mientras sus ojos aceitunados brillan y pide otra limonada de coco, de la que es adicta desde que la probó en Colombia.Estas dos criaturas imaginarias son el eje de su colección, que prepara para lanzar a finales de este año: “Detrás del diseño hay historias. Creo que la gente puede identificarse con el pájaro-caracol porque todos sentimos la necesidad de evolucionar y ser libres, y también queremos unir la belleza de la flor con la fortaleza de la roca para que el mundo no nos haga daño”, explica. Y adelanta que los colores serán alegres y cálidos, y predominarán el verde lima y el azul marino.La española dice que no le molesta que la gente siempre quiera saber sobre su pasado y su familia, porque al fin y al cabo ella es fruto de esas raíces. Confiesa que cuando ella y sus hermanos eran niños, su lugar preferido de la casa era el baño, pues era el único lugar en que podían estar a solas con su madre, en medio de su intensa vida social: “No podía ser en la cocina, porque ella no cocinaba, sino en el baño mientras se maquillaba, se peinaba y se perfumaba. Allí era toda nuestra”. Sostiene que la casa es el refugio en donde se repone del desgaste del mundo: “La casa es el nido y en ella todo tiene significado. Al jardín me escapo cuando quiero estar a solas conmigo misma… pero llega mi esposo y yo le digo ‘déjame’, y él me responde ‘nunca te voy a dejar’, ese es el amor”, confiesa esta mujer sensible que hace unos diez años sintió que había perdido su capacidad de asombro y decidió reinventarse a través del diseño. “La casa refleja nuestra esencia. Yo, cuando era joven, estaba atada a los muebles de la abuela, los objetos heredados o los recuerdos de tiempos lejanos y sentí que mi casa debía estar rodeada de esos lazos con el pasado. Ahora, cada vez voy más liviana en este viaje por la vida, y mi casa y mi visión de la vida son cada vez más sencillas”, afirma esta diseñadora que ahora vive en el campo, frente al mar. Lo primero que Paola conoció de Colombia fue el Amazonas; se sintió fascinada con Villa de Leyva, que, según ella, “huele a España”, va cada vez que puede a Cartagena y ahora está en Medellín. Asegura que su próximo paso será Cali: “Mi padre decía que las caleñas son extraordinarias. Donde quiera que miro veo colombianas femeninas, fuertes, profundas y con los pies bien puestos sobre la tierra. Mucho he oído sobre la mezcla de culturas de Cali y su gastronomía. Ese será mi siguiente paso para seguir enamorándome de Colombia”, promete.

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