La diplomacia no fue uno de los fuertes de Uribe

La diplomacia no fue uno de los fuertes de Uribe

Julio 27, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País

Expertos consultados por El País coinciden en que en los últimos ocho años no se logró diseñar una política exterior sólida, y que en la Cancillería primaron los intereses políticos a los diplomáticos.

Si algún aspecto de la administración del presidente Álvaro Uribe Vélez fue cuestionado a lo largo de sus ocho años de mandato, ese fue el manejo que le dio el Ejecutivo a las relaciones exteriores.Uribe, reconocido internacionalmente por su liderazgo y posiciones firmes en los momentos más difíciles, tuvo como mayor logro en política exterior haber consolidado al país como el principal aliado estratégico del Gobierno norteamericano en la región.El Mandatario colombiano recogió los esfuerzos iniciados por su antecesor Andrés Pastrana Arango quien recompuso la agenda con la Casa Blanca luego del escándalo del Proceso 8.000 y puso en marcha el Plan Colombia gracias a su excelente relación con miembros de los partidos Demócrata y Republicano. En su primer mandato se constituyó en el principal socio de la administración Bush, al punto de que en tres oportunidades fue invitado personal al rancho privado del Presidente de Estados Unidos, lo que demuestra la importancia que para los intereses norteamericanos representaban Uribe y Colombia.Esa cercanía quedó ratificada en el acuerdo militar que le permite al Pentágono utilizar siete bases militares colombianas. Pero no sucedió igual con el Tratado de Libre Comercio que negociaron las dos naciones y que fue ratificado por el Congreso y la Corte Constitucional de Colombia sin que haya ocurrido lo mismo por el Congreso de ese país. “Con Uribe se consolidó la confianza institucional, la confianza inversionista y la seriedad de una política de Estado tendiente a preservar la seguridad hemisférica en la lucha contra el terrorismo: hoy somos un nuevo país con mucha esperanza y con mucha credibilidad”, sostiene el ex senador Manuel Ramiro Velásquez, experto en política exterior.Sin embargo, otros analistas estiman que justamente la que fuera la principal fortaleza colombiana en materia internacional -su cercanía a EE.UU.- se constituyó también en su principal debilidad.“No puede decirse que el Gobierno haya tenido un buen manejo de las relaciones internacionales cuando lo que hizo fue alinearse de manera incondicional con la política del gobierno Bush. Eso generó y sigue generando muchas tensiones con nuestros vecinos andinos”, advierte el catedrático Alejo Vargas Velásquez.En ese sentido, el ex vicecanciller Diego Cardona Cardona asegura que “la mayor carencia de la política exterior del presidente Uribe fue abandonar a América Latina para congraciarse con Estados Unidos”.En parte, explica el ex diplomático y consultor de la ONU, ello obedeció a dos razones: “Uribe no supo escoger personas idóneas para dirigir la Cancillería, por eso no hubo un manejo profesional de la política exterior”.La otra es que, según Cardona y Vargas Velásquez, la estrategia del Mandatario fue proyectar en las relaciones internacionales la política interna de seguridad democrática.“Eso, sin duda, afectó la política exterior del país y las relaciones económicas con vecinos como Venezuela y Ecuador”, apunta el ex Vicecanciller. Pocos logros, muchas críticasExpertos consultados por El País dicen que fueron más los errores en ocho años de administración, que los verdaderos avances en las relaciones internacionales.Para el ex canciller Augusto Ramírez Ocampo, es “destacable” la gestión realizada por la ex ministra Carolina Barco. “Ella se encargó de abrir las puertas para el ingreso de Colombia a los mercados de la Cuenca del Pacífico y de posicionar al país en lugares tan importantes como India y China, política que después ampliaron sus sucesores”, señala.El ex senador Velásquez Arroyave reconoce que fue en este Gobierno que “logramos avanzar de manera significa tiva” en la consolidación de varios tratados comerciales: con Estados Unidos -pendiente de ratificación del Congreso norteamericano-, Canadá, Chile, Centroamérica y la Unión Europea. Igualmente, en los Tratados que buscan evitar la doble tributación a ciudadanos colombianos como los suscritos con Suiza y España, y los que extienden los beneficios pensionales a los nacionales residentes en Chile y España.“La del presidente Uribe fue una política exterior exitosa”, afirma el ex presidente de la Comisión de Asuntos Internacionales del Congreso.Percepción que no es compartida por el internacionalista de la Universidad del Rosario Ricardo Abello, quien considera el balance de Uribe en materia de política internacional “absolutamente pobre”.El experto subraya el “fracaso” de la relación con los vecinos, en especial con dos socios comerciales estratégicos como Venezuela y Ecuador, y lo que llama “necedad” del presidente Uribe al insistir ante el mundo de que en Colombia no existe un conflicto armado interno sino una amenaza terrorista. “Eso nos restó ayuda de organismos internacionales y de otros Estados”, sentencia.A su turno, el ex canciller Ramírez Ocampo cuestiona “el inútil cierre de varias embajadas de importancia en El Caribe y Asia, so pretexto de ahorro económico. Fue un error grave, ahora el nuevo gobierno deberá reabrirlas”.Ramírez Ocampo coincide con el ex vicecanciller Cardona en que a pesar del fortalecimiento de la Carrera Diplomática “la Cancillería colombiana sigue siendo un cargo efímero: los altos cargos y la designación de algunos embajadores responden criterios políticos”.Tres grandes logros1. Confianza inversionista: Una de las prioridades del actual Gobierno fue la seguridad interna del país en términos de orden público, así como la seguridad jurídica. Esto permitió restablecer la confianza inversionista y la revitalización económica, y aumentar la inversión extranjera a US$9 mil millones al cierre del año pasado.2. Tratados comerciales: Durante la administración de Álvaro Uribe no se concretó el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, pese a que el Congreso colombiano lo ratificó. Pero se alcanzaron acuerdos comerciales con Canadá, Chile, Centroamérica y la Unión Europea, y tratados económicos con Suiza y España.3. Nueva agenda con E.U. Los primeros pasos se dieron en la administración de Andrés Pastrana, pero la gestión de la ex cancillera y hoy embajadora en Washington Carolina Barco logró ‘desnarcotizar’ las relaciones con estados Unidos y darle mayor prioridad a temas como la lucha contra el terrorismo y el comercio.Cuenca del Pacífico, prioridad para el ValleLa región del Valle del Cauca y en general el Pacífico Colombiano también se han visto afectados de una u otra manera por el manejo que le ha dado el Gobierno Nacional al tema de las relaciones exteriores.Para los expertos, es claro que la posición geográfica de nuestro país y particularmente la del Valle, que tiene a Buenaventura como el principal puerto marítimo por donde ingresa al país más del 60% de todas las importaciones, debió ser aprovechada con más ambición en términos de comercio internacional.En ese sentido, dicen que los distintos Gobiernos anteriores al actual tardaron mucho en afianzar sus vínculos comerciales con los países de la llamada Cuenca del Pacífico.De hecho, hace apenas cinco años que Colombia pidió formalmente ingresar al foro Cooperación Económica de Asia Pacífico -Apec-, “mientras que otras naciones como Perú, Chile, Brasil y México ya lo hicieron, nos ganaron. Es que desafortunadamente para Colombia la Apec no ha tenido toda la importancia que se merece un mercado tan ambicioso como ese, porque las relaciones internacionales se han manejado de una manera muy local”, considera la ex senadora Cecilia López Montaño, experta en comercio internacional. Según la experta, el “desprecio de la actual administración por la globalización económica”, ha impedido que Colombia explore nuevas posibilidades comerciales, pero confía en el Gobierno entrante.“Se sabe que el presidente Juan Manuel Santos es mucho más globalizado y va a tener una muy buena cancillera: María Ángela Holguín, que es una persona que conoce de diplomacia y tiene una visión mucho más profunda de las Relaciones Exteriores y comercial mundial”, agrega. A su turno, el ex vicecanciller Diego Cardona reitera que la Cuenca del Pacífico “debe ser la prioridad” del gobierno Santos.“El Valle del Cauca debe afianzar y profundizar sus relaciones comerciales con Estados Unidos, con Europa, e insertarse en la Cuenca del Pacífico porque el comercio Transpacífico es superior al comercio Transatlántico desde hace seis o siete años. En todo ese proceso una región como el Valle del Cauca jugará un papel fundamental”.Los dos expertos, no obstante, coinciden en que para facilitar esa transición es necesario mejorar la infraestructura vial y portuaria del suroccidente colombiano para adecuar la región a los nuevos retos comerciales. Claro, dicen, que la misma prioridad debe ser para los demás puertos del país.

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