La desigualdad sigue presente en la educación colombiana

La desigualdad sigue presente en la educación colombiana

Junio 02, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Mailyn Castro | Reportera de Colprensa
La desigualdad sigue presente en la educación colombiana

Según la investigación, la ampliación de la cobertura en educación básica ha permitido bajar los índices de analfabetismo que registraba el país.

Un estudio de las universidades del Rosario y Los Andes reveló que, pese a que la calidad y la cobertura han aumentado, persiste la brecha entre los colegios públicos y privados y los rurales y los urbanos.

Buenas y malas noticias para Colombia, en cuanto a la educación. Aunque la calidad y la cobertura parecen haber aumentado en los últimos tres años, las brechas entre los estudiantes que pertenecen a instituciones públicas o privadas y aquellos que se ubican en las zonas rural o urbana continúan creciendo, siendo el Occidente la zona donde la desigualdad se hace más fuerte. Estas diferencias se han conocido a partir de los resultados de las Pruebas Saber, que se aplican a estudiantes de los grados tercero, quinto, noveno y once, las cuales han dejado ver que quienes asisten a los colegios públicos son los que presentan los puntajes más bajos.No obstante, datos del Ministerio de Educación demuestran que el país está ampliando su cobertura en educación básica y media, lo que ha permitido disminuir los preocupantes índices de analfabetismo que hacen de Colombia, después de Haití, la nación más desigual en términos socioeconómicos. Según el estudio ‘Calidad de la educación básica y media en Colombia: diagnóstico y propuestas’, realizado por investigadores de las universidades del Rosario y los Andes, así como la Escuela de Educación en Harvard, esta brecha puede deberse a factores como las inequidades socioeconómicas y de asistencia y cuidado a la primera infancia, la jornada escolar, la baja calidad de los docentes en formación y el conflicto armado. No satisfactorios Hace poco más de tres años el país registró resultados preocupantes en el Programa Internacional de Evaluaciones para Alumnos, Pisa, una prueba realizada a jóvenes de 15 años de edad de 65 naciones, con el fin de determinar sus conocimientos en matemáticas, ciencias y lenguaje. El estudio indica que los muchachos examinados tuvieron un desempeño deficiente, como lo corroboraron las Pruebas Saber de 2009, presentadas por alumnos de quinto y noveno grado. A partir del año pasado estos exámenes son obligatorios para quienes cursan dichos años y los de tercero.De acuerdo con Mónica Figueroa, directora de Calidad del Mineducación, actualmente se trabaja en desarrollar un Estatuto Único Docente que permita realizarles una mejor evaluación que busque calidad y garantice su nivel de enseñanza y, según su desempeño, generar una política de estímulos con la intención de reajustar sus salarios. “No quiere decir que porque a mí me den un estímulo, que podría ser una platica más, yo me vaya a esforzar más. Si esto se convierte en una política integral profesional, puede tener sentido y, para los docentes, generar cambios y mejores expectativas en sus carreras”, indicó Darío Maldonado, de la Universidad del Rosario. Este interés de estar al tanto del nivel profesional de los profesores en Colombia surgió luego de que algunos estudios demostraran que los chicos con los puntajes más bajos en las Pruebas Saber 11 fueron los que ingresaron a las licenciaturas. “Algo que parece preocupante es que a las carreras de docentes no entran los estudiantes de Icfes más altos y que estos profesionales tampoco salen muy calificados. Es por esto que las evaluaciones que se les hacen a los maestros, bajo el Decreto 1278, son necesarias, lo que pasa es que los rectores no las están haciendo bien”, señaló Maldonado.Para mejorar la calidadLa investigación arrojó recomendaciones que, de seguirse, permitirían mejorar la calidad de la educación colombiana. La primera dicta que es necesario lograr una mayor oferta a nivel preescolar en todas las zonas y mejorar aprendizajes en áreas fundamentales para la vida como el lenguaje y las matemáticas, lo cual se ha ido logrando gracias a programas gubernamentales como el Plan Nacional de Lectura y Escritura. Asimismo, es prudente ampliar la jornada escolar permitiendo que los menores empleen mejor su tiempo y se fortalezcan en áreas como música y deportes. “La jornada única puede ser importante, porque coger a un niño que pasa toda la tarde o la mañana en la calle y llevarlo a una institución para que sea atendido por adultos que conocen el proceso educativo puede ser una forma de resolver algunos de los rezagos con los que esos niños vienen por culpa de sus condiciones socioeconómicas”, aclaró Maldonado.Continuar con los diálogos de paz constituye un avance fundamental en la educación, ya que debido al conflicto armado se han registrado altos índices de deserción escolar, puesto que por los altos niveles de estrés y miedo que se generan en la población los menores pierden motivación para continuar en el colegio.¿Son necesarias?La eterna discusión sobre qué tan necesarias y efectivas resultan ser las Pruebas Saber, antes conocidas como el examen del Icfes, sigue abierta. Mientras algunos estudiantes alegan que no aportan nada para su vida práctica, los colegios y las entidades del Estado las defienden, puesto que son un mecanismo de medición que permite ver cómo avanza el país en materia de calidad educativa. “Las pruebas son necesarias y fundamentales, son la única forma de medir si los estudiantes están aprendiendo lo que tienen que aprender, adquiriendo las competencias que tienen que tener y la única forma de ver si estamos preparándolos para el mundo de hoy. Ellas también nos permiten ver dónde están las inequidades y dónde hay que entrar a hacer correctivos para asegurar una calidad de la educación que también sea equitativa”, explicó Maldonado. Afirmó que aunque no tienen una incidencia directa en el aprendizaje de los alumnos, las pruebas “pueden ser información importante para el colegio, para que mire dónde hay falencias y cómo puede mejorar y hacer esfuerzos, mientras que a los padres les permite vincularse con los colegios. Las Pruebas Saber 11 tienen otra connotación porque de ellas dependen los procesos de admisión a la educación superior, pero es hasta ahí”.Para David Montealegre, rector del Colegio Técnico República de Guatemala, en Bogotá, “las pruebas que se aplican en tercero, quinto y noveno, al no ser un hecho de conocimiento social, mantienen la información en un nivel técnico y no tienen una incidencia directa. Pero en términos generales, para el país es muy bueno, así sea parcial el conocimiento que se mide, referencia el desarrollo de las regiones, las ciudades y lo rural, así como lo privado y lo público con respecto a lo que los niños deben aprender”.Jornada única ya se implementaSegún Alba Martínez, directora de Evaluación de Calidad de la Secretaría de Educación de Bogotá, en 33 colegios de la capital ya se implementa una jornada única, donde los alumnos reciben 40 horas semanales de clases. El objetivo para el 2014 es que al menos cien instituciones locales se acojan al plan y se aproveche en otros colegios a nivel nacional, sin sacrificar la cobertura.“La jornada única riñe mucho con el tema de cobertura y las oportunidades de implementarse en el país. Más instituciones podrían solucionar este problema, pero eso tiene un costo enorme, la dificultad que se deja ver por cobertura y tiempo de los maestros para trabajar. El tiempo dedicado al aprendizaje, en condición de cantidad y calidad, es un factor importante”, dijo el rector David Montealegre.

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