“La cultura no es más la ‘Cenicienta’” ministra de Cultura Mariana Garcés

Noviembre 25, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Margarita Vidal | El País
“La cultura no es más  la ‘Cenicienta’” ministra de Cultura Mariana Garcés

Mariana Garcés, ministra de Cultura.

Ya con proyección Nacional, se desempeña como Ministra de Cultura del presidente Juan Manuel Santos, desde hace más de dos años, llevando la batuta de una ambiciosa política cultural que abarca la música, la danza, el teatro, el cine, entre otros.

Lleva 30 años viviendo y trabajando por y para la cultura. Primero en su Cali raizal, como Directora de Proartes, Directora de Telepacífico, Secretaria de Cultura y Turismo, Directora Ejecutiva de la Orquesta Filarmónica y Directora del Festival Internacional de Arte. Antes, fue asistente de Amparo Sinisterra de Carvajal en Colcultura. Ya con proyección Nacional, se desempeña como Ministra de Cultura del presidente Juan Manuel Santos, desde hace más de dos años, llevando la batuta de una ambiciosa política cultural que abarca la música, la danza, el teatro, el cine, lectura y escritura, primera infancia, institutos como el Caro y Cuervo y de Antropología, red nacional de bibliotecas, publicaciones, apoyo a procesos y actividades culturales en todo el país, museos, casas de cultura, salvaguarda del patrimonio material e inmaterial, formación artística, igualdad de oportunidades culturales para discapacitados, fortalecimiento de las culturas étnicas, festivales, carnavales, ferias y fiestas tradicionales, apoyo a artistas, creadores, gestores e investigadores, becas, profesionalización de artistas, fortalecimiento a las radios comunitarias y públicas y la televisión cultural, revitalización de centros históricos, repatriación de bienes arqueológicos, emprendimiento cultural, investigación, leyes como la relativa a tesoros sumergidos, y decenas de otros proyectos que no enumero aquí, por falta de espacio. Para lograr esto no sólo ha empeñado su conocimiento del tema y su inquebrantable tesón para lograr metas, sino que consiguió casi doblar el presupuesto inicial que le había asignado el Ministerio de Hacienda. Basta entrar a la página web de su Ministerio para entender lo que se logra con conocimiento, visión, fijación de prioridades, y mucha, muchísima entrega.¿Cómo va la calidad del aprendizaje musical en el país?Estamos en la Junta Directiva de la Fundación Batuta y le entregamos recursos. A través del Plan Nacional de Música para la Convivencia trabajamos por la excelencia en la enseñanza musical. Tenemos 600 escuelas de música y le apostamos a un prototipo en Cali, con una escuela en la Comuna 21, para que funcione igual a lo que antiguamente se conocía como Conservatorio. Hay que volver a las escuelas de música donde los niños tengan espacio durante el día para aprender música y para que, al llegar al nivel superior, ya hayan cursado muchos años, porque no es posible que un muchacho empiece a tocar un instrumento a los 18 años.A propósito de comunas, muchas en Cali presentan problemas porque los jóvenes no tienen espacios de recreación, ¿cómo encauzarles el ocio?La oferta complementaria al sistema educativo en materia cultural es vital. Así como el deporte juega un papel muy importante en esas comunidades, también lo juega la cultura. Hoy en día tenemos una biblioteca pública por cada municipio de Colombia y en Cali hayun total de 60.¿Cómo cooperan los gobiernos territoriales?Le hacemos una apuesta grande a la infraestructura cultural en el país, pero debemos garantizar un compromiso mayor de los entes territoriales para pagos de maestros en teatro, danza, música, e incluso bibliotecarios. Es necesario también que esos nombramientos se despoliticen y que correspondan a un perfil. ¿Es una aspiración o está funcionando?Está funcionando pero es desigual. Por ejemplo Cali tiene 7 proyectos de enseñanza musical en estratos populares y bibliotecas en todas las comunas. 500 escuelas de danza funcionan en Cali, en especial de salsa. En Cartagena el Colegio del Cuerpo y en Medellín la oferta es muy grande. Las bibliotecas han sido un detonador y allí este gobierno ha trabajado muy duro en su fortalecimiento y en la promoción de lectura.¿Cómo está funcionando el tema tecnológico?Bastante bien. Tenemos una meta en común con los Ministerios de Educación y de las TICS: duplicar en 2014 el índice de lectura en Colombia que ha empeorado, pues antes estábamos en 2, y en el 2005, que fue la última encuesta, bajó a 1.6. El Ministerio de Educación trabaja en bibliotecas escolares y lectura en el aula. Nosotros, en bibliotecas públicas y lectura en el hogar y, conjuntamente, a través de la Mesa Intersectorial de Primera infancia. El Ministro de las Tics tiene convenios con Educación y Cultura para llevar la tecnología a la biblioteca pública. También está la donación de la Fundación Bill Gates, exclusivamente para tecnología. ¿Cuáles son las siete Líneas Estratégicas planteadas por usted?La primera y por encima de todas: lectura y escritura, a la que hemos destinado muchísimos recursos. La segunda es la apropiación social del patrimonio material e inmaterial. El patrimonio no es solamente un tema de protección a los inmuebles: proteger el patrimonio inmaterial también es crucial. A través de un trabajo muy fuerte con la Unesco, hemos hecho certificar y reconocer muchas manifestaciones culturales del país.También le apuesta duro al Cine.Sí, es otra línea estratégica importante. La política de fortalecimiento a las producciones y la Segunda Ley del Cine para que Colombia se ofrezca como el lugar ideal para el rodaje de películas de carácter nacional e internacional, han dinamizado mucho el sector, que pasó de producir una o dos películas al año a 16, con un mercado internacional importante. ¿Cali continúa la tradición de su ‘Caliwood’?Claro, es un tema muy importante para la ciudad. Entre los grandes realizadores del país hay muchos caleños y lo mismo entre los actores.¿Quién sembró esa semilla?La Universidad del Valle como centro de formación y por su tradición en documentales. Otros fueron Carlos Mayolo, Luis Ospina, Eduardo Carvajal y, por encima de todo, el escritor y guionista Andrés Caicedo – hoy un ícono y autor de culto- con su Ojo al Cine y los Cineclubes. Después llegaron nuevas generaciones a la televisión, de manera que la ciudad ha tenido una importante relación con la imagen. Cali viene realizando un festival internacional de cine que tiene un comité curatorial, un comité directivo y en la dirección artística está Luis Ospina, que tiene visión, contactos y posibilidades de llevarlo muy lejos. También está el eje de Primera Infancia. Es tema transversal al Ministerio, con la dotación de 240 títulos para cada una de las 1.400 bibliotecas públicas en Primera Infancia, para los Centros de Atención Integral a la Primera Infancia, para 23.000 hogares del ICBF, el año pasado, y para 19.000 este año. El año entrante cumpliremos la meta de dotar con libros y proyectos para Primera Infancia la totalidad de los 49.000 hogares que tiene el Icbf. Otra línea estratégica es el Emprendimiento Cultural.¿En qué consiste?En privilegiar por encima de todo el proyecto creativo para que organizaciones culturales entren en una formalidad que les permita ser más exitosos en su quehacer creativo, con planes de mejoramiento continuo, presupuesto y orientación para acceder a recursos públicos y privados. Esa actividad debe aportar al hecho creativo y también a la economía del país, para que la gente pueda vivir del arte. ¿Qué es Plan Nacional de Cultura?Como el Ministerio y las comunidades solos no llegamos con tanta eficiencia y eficacia a los objetivos trazados, un Sistema Nacional de Cultura muy claro permite que todos puedan cooperar e interactuar para un objetivo común, sobre todo con las entidades territoriales y con la comunidad cultural de cada una de las regiones. Viene funcionando a través de unos consejos. Se ponen sobre la mesa las reglas del juego de cómo acceder a recursos, con capacitación a través de la Dirección de Fomento Regional del Ministerio, para que los proyectos puedan ser formulados por la red. Si yo pongo un peso, las regiones ponen otro y trabajamos muy coordinadamente bajo una priorización de proyectos. Algún crítico dijo que el Ministerio de Cultura se convirtió en un “comodín para cumplir obligaciones de género”, en vista de que van seis mujeres sucesivas en el cargo. Y concluye que muchos hablaron del riesgo de que este ministerio se convirtiera en un adorno, pero que resultó algo peor: “un adorno barato”, porque su presupuesto es muy enteco. ¿Qué dice?Primero, que incrementamos el presupuesto en un 80%, y ya no es tan menor como afirma. En cuanto al género, creo qua lo importante es nombrar buenos ministros, independientemente de que sean hombres o mujeres. Aquí hemos superado todas las metas propuestas con un equipo mixto, y yo no estaba esperando en mi casa a que alguien me llamara para ‘cumplir una cuota’. Llevo 30 años trabajando por el sector cultural, de manera que aunque sus críticas sean respetables, no las comparto. ¿Cómo va el proyecto de ley para tesoros sumergidos?Ese proyecto busca promover una política pública para todo lo que tiene que ver con las especies sumergidas en todas las aguas territoriales de Colombia. Va mucho más allá de los galeones, porque el peor escenario hoy, es no tener ley en un mundo que, como el actual, dificulta la protección del patrimonio cultural de toda índole. Se argumenta que el proyecto permitirá vender patrimonio cultural sumergido.Eso no es cierto. Permite que sea objeto de comercio aquello que en esencia alguna vez lo fue, o se usó como objeto de intercambio. Por ejemplo: monedas, bajo el criterio de repetición, porque hay gran cantidad, de la misma denominación, seriadas y repetidas. Un grupo de estas monedas pueden ser conservadas en un museo y el resto sería objeto de comercio. Lo mismo lingotes de plata y oro, piedras preciosas que no han sufrido ninguna transformación, así como materiales orgánicos, vegetales o minerales, como perlas preciosas, corales y aquellos elementos que hayan sido objeto de transformación industrial, como rieles del ferrocarril. Está muy definido en la ley qué es lo que puede ser ahora objeto de comercio, porque ya lo fue anteriormente. Todo lo que sea piezas únicas harán parte del patrimonio cultural.También critican que el proyecto de ley plantea contratos con empresas de rescate, pagándoles el 50% de lo que encuentren y que no sea considerado patrimonio. ¿Eso es así?Sí. El proyecto considera esa forma de contratación a través de licitación pública, con empresas idóneas, bajo unas mismas características. Colombia ha mejorado mucho a través de Dimar, pero no está suficientemente capacitada porque es una labor técnica, altamente sofisticada y especializada. Bajo condiciones de absoluta transparencia eso se podrá hacer. ¿Cómo remunerar al contratista elegido? Con parte de lo que está hundido y que se considere que no es patrimonio cultural de la nación. ¿En qué paró todo el tema del Galeón San José?Hay un fallo de la Corte Suprema de Justicia que le da unos derechos a la Sea Search Armada que son los demandantes. Después de ese fallo nos han puesto otra demanda por US$17.5 millones que ganamos en primera instancia y que está siendo atendida desde el punto de vista legal, tanto por la oficina jurídica de Presidencia como por la Cancillería, porque ellos apelaron y hoy estamos en el trámite de Segunda Instancia.¿Han sido saqueados esos hundimientos? Es posible que ante la ausencia de legislación muchos de esos hundimientos hayan sido saqueados y muchísima gente afirma que parte de esos tesoros proveniente de los galeones, son objeto de venta ilegal en ciudades como Cartagena, o en anticuarios, y eso es precisamente, lo que quiere evitar el proyecto. La posición del gobierno ha sido muy estudiada por la Comisión de Especies Náufragas, el presidente Santos ha liderado el tema y nosotros lo hemos mirado con expertos a la luz de la Constitución y de los fallos de la Corte. No es un tema fácil, pero esperamos explicarlo suficientemente bien en el Congreso.¿Le han dado duro allí?Sí, algunos dicen que el proyecto “no parece de un Ministro de Cultura”, pero lo que yo digo es que estamos actuando con convencimiento. El proyecto ha acogido muchísimas modificaciones por parte de los ponentes y seguimos abiertos a un debate claro y transparente. Otro tema: ¿Usted sí le ha ‘metido el hombro’ al Museo de La Tertulia?Sí, el museo acaba de culminar un proyecto en artes plásticas estupendo y ha logrado exhibir su colección -una de las más importantes de América Latina- en sus cuatro salas completamente remodeladas. Hoy, recorrer el museo es tener la posibilidad de ver un excelente diseño museográfico y estar en contacto con su colección. ¿Cómo surgió la nueva colección de Cocina Colombiana? Definimos una política pública para incentivar la cocina tradicional. Un grupo de reconocida trayectoria trabajó en su formulación desde la Dirección de Patrimonio. Abarca desde las diversos regiones y lo que en ellas se cultiva, hasta los utensilios para preparar los alimentos y las culturas que hay en torno a la mesa. No es sólo recoger unos recetarios, sino mirar la cocina desde sus aspectos antropológicos e históricos, que tienen mucho que ver con la naturaleza, con el clima, con lo que da la tierra y recuperar investigaciones sobre temas muy diversos. Saldrá al público en diciembre. A usted le habían apropiado inicialmente un presupuesto anual de 100 mil millones de pesos y logró subirlo a 180 mil millones. Me imagino que ‘apercolló’ al Ministro Echeverry Echeverry, cómo lo logró?(Risa) ¡No tuve que apercollarlo! era un compromiso del presidente Santos con la Cultura. Haber logrado un incremento del 80% en el presupuesto es muy significativo para el sector. Es muy buen signo para Colombia que para este gobierno la cultura no sea un tema accesorio, ni sea más la famosa ‘Cenicienta’. Eso se logra con políticas claras, con proyectos exitosos y con eficacia en la ejecución. Es un ministerio bien ponderado, y eso en las decisiones de Hacienda pesa.

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