Juan Manuel Santos, entre el azar y la estrategia

Noviembre 13, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Juan Manuel Santos, entre el azar y la estrategia

Juan Manuel Santos, presidente de Colombia.

Analistas dividen opiniones sobre si el éxito del Presidente es producto de la suerte o de un plan de Gobierno diseñado y aplicado con su equipo que ya arroja resultados.

Al gobierno del presidente Juan Manuel Santos la suerte le sonríe. En sus quince meses en la Casa de Nariño son más los resultados positivos que ha obtenido que los negativos que podrían ‘empañar’ su gestión en la jefatura del Estado. Pero, ¿se trata de suerte o de una estrategia definida que está dando frutos? Pregunta que dividió la opinión de los analistas, quienes -en algunos casos- dicen que puede haber una combinación de estas dos cosas.Las diferencias entre suerte y estrategia son abismales, debido a que la primera -según las definiciones de diccionarios- es una organización de sucesos afortunados y desafortunados que puede tener diferentes interpretaciones de acuerdo a la superstición del individuo; mientras que la estrategia es la planificación sistemática de acciones que se proyectan para lograr un fin determinado.Es por eso que los analistas consultados por este diario tienen miradas divergentes sobre los resultados presidenciales y algunos los acomodan al campo de la suerte, mientras que otros advierten que se trata de una labor planificada que ya ha comenzado a dar sus frutos.La suerte del apostadorDe Juan Manuel Santos se dice que es un apostador desde niño. Quizás las cicatrices que le quedaron desde sus 7 años de edad, cuando por ganar los $10 que ofreció su padre, Enrique Santos Castillo, al mejor invento que presentaran sus hijos, terminó en llamas por un tarro de pólvora. O, también, por lo que recientemente dijo su primo, el ex vicepresidente de la República Francisco Santos, quien al criticarlo por el proyecto hotelero del Tayrona dijo -a través de Twitter- que “le salió mal esta mano al presidente pokerista. Que en vez de asumir el error y enmendarlo, quiso ensuciar a otros”.Pero cualquiera que sea la razón de sus éxitos, de acuerdo con lo que han expresado los analistas, la realidad es que hoy por hoy en cada uno de sus logros se conjuga mucho trabajo estratégico, un buen componente de riesgo y, por supuesto, una dosis de suerte.El analista y constitucionalista Juan Manuel Charry, quien se autodeclara como un hombre escéptico, está convencido de que los logros obtenidos por el Primer Mandatario son el resultado de una buena planificación. “Algunas cosas saldrán bien y otras le podrán salir mal, pero en la medida en que se planea, los resultados tienen que ser buenos”.“No es producto del azar el restablecimiento de las relaciones con Ecuador y Venezuela, o la Presidencia de la Unasur, o el papel preponderante de Colombia en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Todas son situaciones que se manejaron dentro de un plan estratégico; eso lo veo claro”, aseguró Charry.De hecho, el primer gran logro de Santos fue el manejo de las relaciones internacionales y reposicionar a Colombia en el concierto regional y mundial, luego de las maltrechas relaciones diplomáticas y comerciales que dejó el gobierno del ex presidente Álvaro Uribe.Destaca también el ex ministro y analista Camilo González Posso los resultados obtenidos por las Fuerzas Armadas en la lucha contra de las Farc, los cuales considera que han sido planes muy elaborados y que distan mucho de “golpes de suerte”.“Esas son estrategias que vienen de atrás, eso lleva mucho tiempo.. y esa estrategia militar puede seguir dando resultados porque este Gobierno abatió dos jefes guerrilleros en el transcurso de un año”, aseguró González Posso.Precisamente, si hay algo en lo que Santos ha dado muestras de trabajo y planeación, ha sido en su estrategia militar. Y no de ahora, sino desde que estuvo como Ministro de Defensa en el gobierno anterior, donde fue el artífice de los más duros golpes contra las Farc y las bandas criminales, lo que a la postre lo catapultaron al primer cargo del país.Entre esas credenciales están las bajas de importantes hombres del Secretariado y la comandancia de las Farc como ‘Raúl Reyes’, ‘Martín Caballero y alias ‘JJ’, al igual que importantes capturas de jefes de las bandas criminales como ‘Don Diego’, ‘Don Mario’ y los mellizos Mejía Múnera.De ahí que en concordancia con los analistas anteriores, el ex congresista Carlos Alonso Lucio desestime también la hipótesis de la suerte en este Gobierno.“Todo es fruto de la planeación. En logros tan importantes no cabe la suerte o el azar. Hay que reconocerle el trabajo al presidente Santos, él está intentando hacer las cosas bien y está teniendo unos resultados claros y ciertos”, dijo Lucio, al insistir que “en materia de gobernabilidad, la suerte no tiene espacio”.Para el senador Carlos Fernando Motoa, de Cambio Radical, el Jefe del Estado es un hombre trabajador que planea y organiza por lo que “sus resultados no son producto de elementos aleatorios o que dependan de situaciones externas”, a lo que se suma el buen equipo que conformó de Gobierno y “cuando uno se rodea bien, los resultados tienen que darse”.“El TLC con Estados Unidos no fue ratificado porque el Congreso de ese país haya cambiado de opinión, sino porque hubo logros del Gobierno de Colombia, porque hubo unos avances en materia laboral, en materia de protección a los sindicalistas que posibilitaron que el Legislativo de ese país viera el compromiso de Colombia y eso permitió avanzar en el tema”, destacó el senador Motoa.La suerte ha hecho lo suyoNo obstante ser un hombre trabajador y de estrategias, y de ser un gran conocedor de la problemática nacional, también hay quienes consideran que para el éxito de este o cualquier otro proyecto debe haber una dosis de suerte.Así lo considera la ex senadora liberal Cecilia López, quien asegura que si bien todo lo que le ha ocurrido a Santos se basa en procesos, también cree que “ha tenido sus momentos en que le salen las cosas. Y ahí puede existir algo de suerte”.El analista político Álvaro Forero Tascón reconoce que los réditos pueden ser la mezcla del azar y la estrategia, que se traducen en los “buenos resultados que ha tenido en lo económico, lo político y lo internacional” y detalla un elemento más: el saber arriesgar.“Una de las fortalezas del presidente Juan Manuel Santos es que ha sabido combinar la estrategia política con la de comunicación, y esa mezcla, en su conjunto, lo que demuestra es que el Primer Mandatario ha arriesgado, ha apostado y por fortuna las cosas le han salido bien”.El secretario de la Confederación General de Trabajadores (CGT), Julio Roberto Gómez, cree que a la hora de gobernar la suerte “es muy relativa” y que en materia de desarrollo, “nada es fruto del azar”.“Yo diría que la suerte radica en que el país se encuentra hoy en un río de petróleo, en montañas de carbón, con yacimientos de oro, el níquel en Montelíbano. Desde esa perspectiva, tenemos la suerte en el país de tener tantas riquezas, pero le corresponde al Presidente ver cómo esa riqueza llega a la totalidad de los colombianos, porque nunca tuvimos tanta riqueza con tanta pobreza”, dijo Gómez.El contexto no se planificaPero independientemente de lo estadista o estratega que sea el Mandatario de los colombianos, hay cosas que definitivamente no se pueden planificar, como el momento interno político o el contexto internacional.En este punto habría que retomar las palabras del senador Armando Benedetti, de la U, quien en una entrevista reciente indicó que “es obvio que Santos no tiene estrella, sino supernova” y sustentó esta afirmación argumentando que “cuando como nunca antes estaba caliente el tema entre Uribe y Santos, pasa lo de Cano y eso políticamente revitaliza al Presidente”.La mención del senador Benedetti hace referencia a las declaraciones del ex presidente Álvaro Uribe, quien hace más de una semana criticó vía Twitter el gobierno de Santos y aseguró que las tropas se encontraban con la moral muy abajo.Sin embargo, no terminaba de expandirse el eco de sus palabras cuando el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, anunciaba el más importante golpe militar contra las Farc en toda su historia de lucha armada: la baja en combate de su jefe máximo ‘Alfonso Cano’ en zona rural de Suárez, en el departamento del Cauca.Pero no ha sido esta la única vez que en un momento difícil de su administración confluyen, para su beneficio, los resultados y la suerte. A finales de septiembre del 2010, cuando algunos críticos y analistas aseguraban que en los días que llevaba al frente del Gobierno, Santos había mermado la capacidad militar y estaba permitiendo un fortalecimiento del grupo guerrillero en regiones como el suroccidente del país, y ya pedían la cabeza del entonces ministro de Defensa, Rodrigo Rivera, las Fuerzas Militares anunciaron al país la muerte en la región de La Macarena de Víctor Julio Suárez, alias ‘Mono Jojoy’, en un bombardeo de las tropas. Incluso, en el tema del mejoramiento de las relaciones internacionales también hay quienes creen que fue crucial el momento político que vivía la región y el mérito de Santos fue saber leer ese contexto y sacar el mejor provecho de la situación que vivía América Latina. De alguna manera esto mismo lo señala el ex ministro González Posso al hacer referencia al TLC con Estados Unidos, donde significó que su aprobación tuvo mucho qué ver con la crisis que padece el país del norte y la expectativa que existe por la generación de empleo que se puede dar con los tratados que autorizó el Congreso estadounidense con otros Estados.“Lo que uno encuentra es que Santos se ha visto favorecido por las circunstancias políticas, pero por supuesto existe, desde algún punto de vista, algo de suerte. Es indudable que Santos tiene estrella”, reconoce González Posso.Lo que parece estar claro es que a Santos lo acompaña una buena estrella, pero que esta en si misma no basta para obtener los resultados que está mostrando. A la suerte hay que ayudarla es algo que parece tener claro un gobernante que planifica cada uno de sus movimientos.

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