Javier Cáceres, de adalid de la corrupción a procesado

Javier Cáceres, de adalid de la corrupción a procesado

Septiembre 15, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Colprensa
Javier Cáceres, de adalid de la corrupción a procesado

Javier Cáceres, expresidente del Congreso y condenado por parapolítica.

Controvertido pero amado, destacado pero reprochado, así es el popular senador cartagenero Javier Cáceres, quien durante sus 28 años de vida en la política ha logrado despertar amores y odios.

Controvertido pero amado, destacado pero reprochado, así es el popular senador cartagenero Javier Cáceres, quien durante sus 28 años de vida en la política ha logrado despertar amores y odios. Desde sus inicios en el ámbito público, se posicionó como una de las figuras más destacadas de la costa Norte. Nacido en Cartagena el 26 de enero de 1958, en San Francisco, uno de los barrios más pobres y donde se convirtió en el “abanderado” de las soluciones a las necesidades de su comunidad. Así lo describe su hija, la diputada de Bolívar Luz Estela Cáceres.“Ha sido ampliamente conocido por su transparencia. Él es un hombre destacado aquí en Bolívar y en todo el país”, dice Luz Estela, quien afirma que más de un cartagenero “conoce de sus bondades” .En su adolescencia y debido a la difícil situación económica de su familia fue monaguillo de las iglesias del centro de Cartagena, embolador en Maicao y hasta boxeador. Sin embargo, fue como guía turístico en La Heroica en 1975, donde logró su mayor reconocimiento. Su facilidad para hablar y su amplio sentido del humor, lo llevaron a incursionar con éxito en negocios de turismo, joyería y otros.Así fue como la gente comenzó a saber de Cáceres, por lo que años más tarde llegaría a ser líder barrial. Al tiempo que ocupó la presidencia de la Asociación Latinoamericana de Guías de Turismo.Su trabajo en este sector le permitió graduarse como técnico turístico del Sena y cursar estudios de francés, gestión pública y administración pública.En una de sus primeras entrevistas como senador recordó ese oficio: “Durante año y medio recorrí el país buscando futuro en muchas partes, pero regresé a Cartagena para convertirme en guía turístico, oficio que heredé de mi padre, y para ayudarle a mi mamá”.Si bien fue su liderazgo el que le ayudó a ascender en lo público, políticos locales de la época le tendieron la mano. Uno de sus primeros mentores fue el ex concejal conservador Fernando Marrugo, ‘El Burro’ .Gracias a su trabajo en turismo, su carrera fue en ascenso: fue tres veces concejal de Cartagena (1984-1991) y uno de los inspiradores del Partido Único del Concejo, PUC, que apoyó la elección de varios alcaldes, entre ellos Nicolás Curi, Gabriel García y Alberto Barboza, que están en la lista de los más cuestionados, al igual que otros dirigentes de ese grupo.El periodista cartagenero Carlos Ardila asegura que “él (Cáceres), con sus aliados en Cartagena, representan la forma de hacer política que muchos sectores ciudadanos hemos venido combatiendo” .A pesar de los cuestionamientos, Cáceres siempre salió victorioso. Fue elegido senador para el 1998 a 2002. Identificándose como liberal pastranista, adelantó sonoros debates en los que acusó a funcionarios del Gobierno de entonces por corrupción. Una de sus principales actuaciones fue el escándalo de Dragacol. En ese momento, bajo el lema “Chuzo contra la corrupción”, Cáceres empezó a distinguirse como uno de los congresistas con mayor carácter para enfrentar esos temas.Justamente por su forma de legislar, ‘Chuzo’ –como se le conoce- encontró las puertas abiertas en el Polo y logró repetir en el Senado (2002-2006). Ya con una carrera consolidada como congresista, con el objetivo de llegar al parlamento por tercera vez en el 2006, Cáceres se retiró del Polo para irse del Partido Cambio Radical, colectividad a la que pertenece.

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