Intoxicación en festival de Cartagena prende alertas sobre abuso de psicoactivos

Enero 08, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co | Colprensa y El Colombiano

Toxicólogos hablan de las consecuencias que trae el consumo excesivo de sustancias como LSD, éxtasis y metanfetaminas.

Más de 100 personas intoxicadas en el Summerland de Cartagena el pasado fin de semana dan cuenta una vez más del estigma, para algunos, o de la "moda", para otros, en este tipo de fiestas electrónicas. En ellas, el abuso de sustancias psicoactivas y las sobredosis son conductas frecuentes. "Las fiestas electrónicas se caracterizan por el consumo de sustancias como LSD, pastillas –éxtasis y metanfetaminas-, licor y energizantes", advierte Hugo Gallego, toxicólogo de la Clínica Las Américas. Y es que no menos grave que el abuso de estas sustancias está la mezcla de ellas y sus consecuencias cuando hay excesos. Combinar unas y otras depende en gran medida de la sensación que quiera experimentar la persona. "Por lo general, comienzan con bajas dosis de LSD para alterar la percepción del ambiente y agudizar los sentidos. A medida que avanza la fiesta ingieren pastillas para sentirse más despiertos y con mayor energía, estas últimas sensaciones son provocadas por las metanfetaminas", indica Gallego. Falsas hierbas aromáticas Así se ofrece actualmente el spice, una sustancia con efectos similares a la marihuana pero un poco más intensos y que provocan locuacidad, trastornos de la percepción temporo-espacial, risa y hambre. Según Ubier Gómez Calzada, toxicólogo del Hospital Universitario San Vicente Fundación, el spice es vendido como hierbas aromáticas para el baño bajo el nombre de K2, exclusive mint, nature organic, zen ultra y otras denominaciones. "En exceso, el spice puede ocasionar trastornos neurológicos, fallas hepáticas, daños renales y dificultad respiratoria", indica Gómez. El abuso de las metanfetaminas puede ocasionar convulsiones, estado de coma e, incluso, llevar a la muerte. En el caso del LSD, una alteración psiquiátrica permanente y desarrollar conductas que pongan en peligro la integridad física, pues se pierde la capacidad de percibir la peligrosidad del entorno. Los síntomas Cada sustancia desarrolla unos síntomas diferentes. En el caso del LSD se agudizan los sentidos, hay sequedad de la boca y taquicardia. Cuando ocurre un bad trip, es decir, un mal viaje como se conoce entre los jóvenes, los síntomas ascienden al pánico y hasta la automutilación. Las metanfetaminas, por su condición estimulante, generan temblor, agitación y aumento de la temperatura corporal, "ocasionando un golpe de calor y como consecuencia el desmayo. La mezcla tanto del LSD como de las anfetaminas produce un cuadro alucinatorio por sobre estimulación del cerebro", concluye Gallego.

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