“Hemos respondido a los signos de los tiempos”: Directora de El Colombiano

“Hemos respondido a los signos de los tiempos”: Directora de El Colombiano

Febrero 05, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Jeimmy Sierra Fandiño, Colprensa.
“Hemos respondido a los signos de los tiempos”: Directora de El Colombiano

Ana Mercedes Gómez, directora de El Colombiano.

Ana Mercedes Gómez habla de los cien años que cumple este lunes 6 de febrero el periódico. También dio su visión del periodismo regional y de la era digital.

El 6 de febrero de 1912 empezó a escribirse la historia de El Colombiano, el periódico más representativo de Antioquia y uno de los más influyentes del país. Un siglo después, hay orgullo por lo que han construido. Este diario no sólo es un símbolo de periodismo nacional, sino que además se proyecta para responder, como lo ha hecho durante cien años, a los retos del futuro.Defendiendo desde su inicio el derecho a la información y libertad de prensa, este periódico antioqueño se ha transformado con el paso del tiempo. Se ganó un lugar en el corazón de los paisas, sigue estando a la vanguardia y sorprende por la sapiencia con la que se ha ido ajustando a los cambios.Ahora, que celebran sus primeros 100 años, sí, los primeros, porque los planes son seguir informando, por lo menos, durante un siglo más, preparan el mejor de los regalos para sus lectores. Renovarán su imagen y entregará material periodístico de alta calidad, que corresponde a los desafíos que presentan las nuevas tecnologías. Ana Mercedes Gómez es su directora desde el año 1991. Esta antioqueña, que ha luchado por mantener vivo el legado de su padre, el periodista Fernando Gómez Martínez (director fundador del periódico), habló de lo que será esta celebración y del papel que ha jugado El Colombiano en la historia nacional y su paso, desde este lunes, al formato tabloide europeo. ¿Cómo van a celebrar los cien años? Lo mejor de esta celebración serán las publicaciones que vamos a sacar y que le van a quedar a nuestros lectores. Aprovechamos una historia de cien años para sacar varios libros coleccionables, entre ellos la quinta edición de Primeras Páginas y el libro de los cien años de El Colombiano, que lo está escribiendo el gran cronista José Navia. Le vamos a dar una sorpresa muy grande a nuestros lectores que irá dentro del periódico el 6 de febrero. Además vamos a realizar una misa en la Catedral, un brindis entre empleados y una cena de gala. ¿Cómo están viviendo el centenario del periódico? Nos sentimos orgullosos de haber podido llegar a cien años. Hay muchas personas fundamentales que han ayudado a que podamos cumplir tantos. Tenemos mucha gratitud con los directores anteriores, con el grupo humano que hace parte del periódico y con los lectores, que nos han permitido seguir existiendo, porque la razón de ser del periodismo es la comunidad. ¿Cuál ha sido el secreto para mantenerse durante tantos años y convertirse en uno de los periódicos más importantes del país? Hemos tenido una continuidad sin sobresaltos. Sabemos que hay que construir lo nuevo sobre lo antiguo, que no es borrón y cuenta nueva, porque hay cosas que merecen ser conservadas. Tenemos claros los elementos éticos y al mismo tiempo somos flexibles como un bambú. Hemos respondido a los signos de los tiempos. Ícono periodístico ¿Cuál ha sido el mayor aporte de El Colombiano al país? Ha dejado una impronta muy regional siendo a la vez muy global. Nos preocupamos por lo mundial y al mismo tiempo de lo local. Desde El Colombiano se han adelantado campañas importantes hace mucho tiempo. Hemos luchado por Urabá, por la paz integral, la equidad y la igualdad de oportunidades a nivel de las regiones. Y en lo periodístico, ¿cuál ha sido su huella? Nos ganamos un respeto. Tenemos trascendencia nacional. Investigamos y hacemos denuncia, pero no somos jueces. A través de la historia hemos tenido excelentes directores y columnistas, muchas veces con tesis diferentes a la nuestra. En Colombia todos los periódicos son regionales. El Tiempo es fuerte en la meseta cundiboyacense, pero en las regiones cada periódico local es fuerte. Muchas veces El Colombiano ha movido fibras en el país con algunas de sus publicaciones…En altos niveles de poder ponen atención a lo que investiga El Colombiano, a sus editoriales y a lo que escriben nuestros columnistas. Espero que perciban que buscamos el bien común. Nos sentimos orgullosos de ser periodistas, pero sabemos que primero fuimos ciudadanos y que nos debemos a un país. Colombia tiene muchas complejidades, por eso siempre tratamos de poner todas las caras de la moneda. Nuestras páginas de opinión están abiertas para gente de todo el espectro ideológico y respetamos la objeción de conciencia. ¿Cree que el verdadero periodismo se hace desde las regiones? Ese calificativo se lo dejo a las audiencias. Lo que sí puedo decir es que en las regiones se hace un muy buen periodismo en general. El Colombiano se convirtió para los antioqueños en una marca… Ha llegado al corazón de mucha gente. Se volvió un genérico y prácticamente en un sinónimo de periódico. Es una labor de grupo, de equipo y de continuidad. Hay que hacerle un reconocimiento a los directores que hemos tenido y al fundador, Francisco de Paula Pérez, un joven visionario que, siendo universitario, creó el periódico el 6 de febrero de 1912. ¿Cuál ha sido la época más difícil para el periódico? En 1953, cuando el general Rojas Pinilla -en ese tiempo teniente coronel-, cerró El Tiempo y El Espectador y le puso una multa altísima a El Colombiano, que no teníamos cómo pagar. También fue difícil la época de Pablo Escobar y el Cartel de Cali. Los extraditables querían poner comunicados pagos en el periódico. Nunca recibimos los comunicados ni dinero del narcotráfico. Tuvimos muchas amenazas por eso. Ahora, de una manera diferente, vivimos un momento complicado, porque la justicia colombiana está muy politizada. ¿Con qué titular sueña en primera página?Este país lleva demasiados años en guerra. Sueño que mientras yo sea directora de El Colombiano pueda titular ‘Colombia logró la paz integral’. No sólo sería el silenciamiento de los fusiles, sino que haya igualdad de oportunidades y que todos los colombianos podamos vivir con dignidad. ¿Qué noticia no le hubiera gustado registrar? El asesinato de Luis Carlos Galán. Ese día, cuando me enteré de su muerte, bajé la cabeza, quité las manos de la máquina de escribir, me limpié las lágrimas y empecé a organizar el cambio de la primera página. La renovación ¿Cómo ha logrado afianzarse en un país muy centralizado? Tenemos tesis que son válidas para todas las regiones de Colombia. Nos dimos cuenta de que somos ciudadanos del mundo, estamos en una aldea global y ahora más con la tecnología. Hablando de eso, ¿cómo se han adaptado a la era digital? Hay que volver al periodismo de crónica, de contexto y de análisis. Ya no vale la pirámide invertida, ante la inmediatez del Internet. Tenemos que hacer un excelente periodismo escrito para montarlo en cualquier plataforma. Le lucharemos mucho tiempo al papel, aunque en algún momento desaparecerá. Vamos a lograr la integración la redacción del periódico impreso con la redacción del periódico digital. Tenemos que estar totalmente conectados, trabajando las 24 horas del día y los siete días a la semana. Este lunes presentan la imagen renovada de El Colombiano… Estamos felices de tener un nuevo formato (el tabloide). Es un reto grande, porque nos estamos atreviendo a hacer cosas nuevas. Lo hicieron El Times y The Independent, de Londres; El País y ABC, de España; y en Colombia El Espectador y La República. Es un formato ágil y muy limpio. También vamos a tener contenidos distintos y grandes firmas. ¿Cuáles son los retos para los próximos cien años? Seguir respondiendo a los signos de los tiempos. Pensar en escribir no lo que al periodista le gusta sino lo que les atrae a los lectores. Hay que ser muy visuales, porque en esta época es lo que prima. El paso del tiempo nos irá diciendo qué hacer. Hay que tener los radares encendidos para responder a lo que las audiencias necesitan. Después de diez décadas de historia, ¿cuál es la enseñanza que le transmiten a sus periodistas? Que el periodista debe ser humilde. A veces nos falta humildad para decir ‘de este tema no sé’ para pedir explicación y después dárselo a entender a las audiencias. Y cuando nos equivocamos decirlo claramente. A mí no me da miedo rectificar, porque es de humanos errar. Hay que ser humildes, escuchar a los demás y atender las críticas.

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