¿Hay más Uribe que uribismo en la política?

¿Hay más Uribe que uribismo en la política?

Diciembre 18, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País

El reacomodo de las fuerzas políticas en el país, como lo advirtió en reciente entrevista con este medio el ministro del Interior, Germán Vargas Lleras, tiene al uribismo en un escenario complicado, en el que debe redoblar esfuerzos para evitar diluirse.

El reacomodo de las fuerzas políticas en el país, como lo advirtió en reciente entrevista con este medio el ministro del Interior, Germán Vargas Lleras, tiene al uribismo en un escenario complicado, en el que debe redoblar esfuerzos para evitar diluirse.Así lo consideran diversos sectores de opinión, que están convencidos que una eventual reagrupación del Partido Liberal y de Cambio Radical podría generar una verdadera diáspora de antiguos liberales que hoy militan en el Partido de la U hacia su colectividad original.Sin embargo, esos mismos sectores tienen claro que el uribismo aún está vivo y se sustenta como fuerza política en el enorme impacto mediático y popular que preserva el ex presidente Álvaro Uribe Vélez, quien desde las redes sociales del ciberespacio, conferencias, entrevistas, asistencia a diversos actos y reuniones con sus amigos mantiene una presencia muy activa.Lo cierto es que ya se comienzan a dar movimientos políticos estratégicos, que pretenden lograr buenos réditos en las elecciones de octubre del año entrante, que serán determinantes para marcar el futuro tanto del uribismo como de las demás corrientes políticas del país.La que se encuentra más adelantada es la unión que están consolidando los partidos Cambio Radical y Liberal, los cuales, incluso, ya celebraron un acto conjunto el pasado miércoles para despedir el año.Si bien el representante Simón Gaviria advirtió que ese certamen no implica la consolidación de un acuerdo interpartidista, es evidente que ya el camino está labrado para este propósito.Adicionalmente, con la aprobación de la reglamentación de la Reforma Política, que da vía libre a las consultas interpartidistas y la fusión de colectividades, este acuerdo entre Cambio Radical y liberales toma más fuerza.Estos movimientos, según los analistas, tienen al uribismo en una encrucijada. Pero hay quienes piensan que contrario a esta percepción, esta fuerza que encabeza el ex presidente se mantiene viva en el escenario y puede ser determinante en el proceso electoral que se avecina.Y, el uribismo ahíAlgunos sectores políticos y analistas consideraron que el uribismo no ha entrado en una etapa de declive.Entre quienes así lo consideran está el senador de la U, Carlos Ferro, quien dice estar seguro de que “no hay un declive del uribismo”.Ferro asegura que el partido en el que milita tiene claro “que él (Uribe) es el fundador. Lo que pasa es que se están estableciendo reconocimientos de las labores que él desarrolló en su momento”.Para Ferro es evidente que en el interior de la colectividad hay “muchas tendencias” y por esta razón reiteró que “en ese sentido permanecerá una fuerte corriente uribista, que indiscutiblemente jugará un papel importante en el país”.Al hacer alusión al proceso comicial del año entrante, el Senador apuntó que “en las elecciones se va a ver un fortalecimiento para el Partido de la U, pero indudablemente habrá unos candidatos con una gran connotación uribista que jugarán un papel preponderante en las regiones”.Por su parte, el senador conservador, Efraín Cepeda, manifiesta que “hay amigos del ex presidente Uribe y del presidente Santos y muchos amigos de Uribe y Santos a la vez” y comentó que el papel del ex mandatario no es el de gobernar como en el pasado sino que adelanta una labor de orientación.Aseguró que “me dicen que el expresidente no ha descartado ser candidato a la Alcaldía de Bogotá. Y si lo es, desde ya pronostico un triunfo arrollador”.Complementó argumentando que “aquí toca hablar de partidos. La U, el Partido Conservador, que son cercanos a Uribe”. El ex precandidato presidencial liberal, Alfonso Gómez Méndez, ve la situación desde otra perspectiva y afirma que a Uribe “por lo menos se le ven muchos enemigos calientes y muchos amigos tibios”, dijo con una sonrisa.Gómez Méndez manifestó que no piensa que el uribismo vaya en declive o que esté cerca de una desaparición, ya que, a su criterio, “hay uribismo por ahí camuflado en todas partes, porque las cosas no cambian tan de la noche a la mañana”.En referencia a la migración de muchos uribistas al santismo, el ex Fiscal aseguró que es “un redimensionamiento del mapa político del país y que se muestra, como en tantas épocas de nuestra historia, como un claro oportunismo”.A su turno, el ex procurador General, Jaime Bernal Cuéllar, aclaró que “en estos momentos las fuerzas políticas apuntan a solucionar los problemas difíciles del país y se reacomodan a unas salidas complejas”.Por lo anterior, consideró que “esas fuerzas no se han acabado, es la dinámica de la política. Cada una está en su propio escenario y así hay que mirarlas”.Bernal Cuéllar dejó claro que “la proximidad de las elecciones va a ser un pulso y el anuncio del ex presidente Uribe de que apoyará este proceso, terminará por medir las fuerzas en las regiones”.Para el director del Partido Liberal, Rafael Pardo, es evidente que el uribismo “es una fuerza aún importante”. Sin embargo, manifestó que “lo que pasa es que uno observa que muchos miembros de la coalición tienen el dilema de si están con el anterior gobierno o con éste”.Enfatizó que “las elecciones regionales tienen una dinámica distinta, por lo que no creo que sea el escenario para determinar la fuerza del uribismo”.Recalcó que “el uribismo tenía sentido cuando Uribe era presidente. Hoy hay otro gobierno, otra coalición y prioridades. Cada vez son menos los uribistas”, pero se cuestionó “¿cómo diferenciar entre santistas y urbistas?, eso es un problema de ellos”.Más Uribe que uribismoA diferencia de quienes ven al uribismo como una fuerza política, existen sectores que se identifican más con la figura expresidencial y lo tienen en la punta de la pirámide de una tendencia política.“Uribe, más que un ex presidente, es un líder histórico, combatiente de la democracia, que no abandona sus ideas”, dijo el senador de la U, Roy Barreras, quien cree que “no sorprendería verlo recorriendo el país apoyando a otros líderes”.Por su parte, el ex embajador en Suráfrica, Carlos Moreno de Caro, uno de los seguidores más fieles que tuvo el exmandatario en sus Consejos Comunales de Gobierno, aseguró que “hablar de Álvaro Uribe como ex presidente es decir que es consistente con su forma de actuar y de pensar, es consecuente, combatiente no pide tregua y tampoco las otorga”.Moreno enfatizó que “él no es de aguas tibias, es frío o caliente, pero no tibio y eso se lo demuestra a los colombianos”.Agregó que “no es fariseo y no dora la píldora, dice las cosas de frente, como lo viene haciendo, porque le preocupa el país y todo lo que dice tiene razón, tiene un sentido”.Pero existen sectores que sí ven al uribismo en un declive, al considerar que se han conjugado muchos elementos entre la conformación del nuevo gobierno y el reacomodo de las fuerzas políticas que afectan directamente a los seguidores del ex presidente.Entre quienes así piensan está el senador del Polo Democrático, Luis Carlos Avellaneda, quien asegura que “el Uribismo es un modelo retardatario, muy cerrado”.Al traer a colación el actual esquema gubernamental, el congresista de izquierda advirtió que “el presidente Juan Manuel Santos se encamina por una ruta que coincide con Uribe en el eje del neoliberalismo, pero es una persona más de centro, no de ultraderecha. Santos es más respetuoso de las formas más democráticas”.Y añadió: “Yo sí creo que el uribismo se encuentra en una curva descendente, hay una expresión muy popular que dice ‘a Rey muerto, Rey puesto’. Creo que el uribismo está en decadencia, ideológicamente es decadente”.Avellaneda sustentó lo anterior manifestando que “es bueno para el país que el presidente Santos se desmarque de Uribe en el tema de las relaciones internacionales, tierras, víctimas y trato a la oposición. Y también es positivo que el ‘uribesantismo’ no sea una expresión única sino que separados le den riqueza al panorama político del país”.Por su parte, el analista político Fernando Giraldo tiene claro que hay muchos movimientos que se están generando y que pueden ir en contra de los intereses que busca el uribismo a futuro.“En este momento Cambio Radical y el Partido Liberal están en conversaciones para la unidad. Esa es una necesidad que tiene Cambio Radical y Germán Vargas Lleras para evitar un revés en las elecciones regionales que puede afectar sus intenciones a la Presidencia”, dijo.Argumentó que “por esas mismas razones es que algunos sectores de la U van a hacer unidad con los liberales después de las elecciones del año entrante, porque saben que son muy fuertes y que tienen las mayorías en el Congreso”.Anotó que “creo que la suerte del uribismo dependerá de cómo les vaya en esos comicios, porque si bien la dirigencia de la U vería con buenos ojos una alianza con los liberales, el ex presidente Uribe no”.Por ello, aseguró que “así, el uribismo tiende al debilitamiento, porque si se analiza el tema de la seguridad democrática no es tan prioritario como antes. Además, Germán Vargas Lleras está haciendo una buena tarea de unificar las fuerzas y logró sacar adelante una agenda importante en el Congreso, lo que hace que el uribismo retroceda”.“De ahí el interés del ex presidente Uribe de tener buenos resultados en ese certamen electoral, porque es su propio capital el que está en juego, más cuando se sabe que va a tener la presión de la unidad liberal”, concluyó.

VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad