Habitantes de la zona de frontera se sienten confiados por diálogo entre Santos y Chávez

Agosto 11, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co | Colprensa

La frontera con Venezuela empezó a salir del marasmo en que estuvo sumergida desde hace un año cuando quedaron en el congelador las relaciones, que fueron suspendidas en su totalidad por el presidente Hugo Chávez el 22 de julio del 2010.

Los habitantes de la frontera se levantaron este miércoles optimistas y con el ánimo cambiado, un día después de restablecerse las relaciones diplomáticas entre Colombia y Venezuela.Personas consultadas que hacen vida en los pasos internacionales, se manifestaron a favor del relanzamiento del intercambio comercial binacional, que incide directamente en la actividad que desarrollan a uno y otro lado de la línea fronteriza, sea en el campo formal o informal.Coincidieron en que le creen a los presidentes Juan Manuel Santos y Hugo Rafael Chávez Frías, que en la cumbre de Santa Marta lograron en pocas horas que las aguas volvieran a su curso e hicieron votos porque las buenas relaciones sean permanentes y estables.Tras conocerse la declaración de principios por parte de los presidentes, este miércoles la frontera empezó a salir del marasmo en que estuvo sumergida desde hace un año cuando quedaron en el congelador las relaciones, que fueron suspendidas en su totalidad por el presidente Chávez el 22 de julio del 2010.Se volvieron a ver gandolas llevando productos hacia el otro lado, cuyo ingreso estuvo restringido el tiempo que duró la crisis diplomática.Así mismo, el bolívar tuvo una ligera alza pasando de 0,23 a 0,24 centavos de peso para la compra, lo que es un buen augurio, según los comerciantes que transan en esa moneda.Mariano Díaz Soledad, transportó en la gandola MAC, modelo 86, con capacidad para 32 toneladas, un cargamento de Servilletas con destino a San Cristóbal, la capital del Táchira.Fue el primer viaje que hace desde hace varios meses, tiempo en el que estuvo lejos de la carretera, de sus compañeros del transporte y en el que escasearon los alimentos en su mesa, todo por las diatribas surgidas entre Caracas y Bogotá.Saúl Conteras, pasó con destino a Caracas 700 kilos de cuero curtido para la industria del calzado, en su camión 350, de matrícula venezolana.Explicó que esa materia prima no se podía llevar al país vecino por existir restricciones, pero que ayer le dieron luz verde para poder viajar. Antes de la crisis iba cuatro veces al mes con 3.000 kilos de cuero, pero el negocio se había paralizado hasta nueva orden.

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