Guía para padres sobre los problemas digestivos más comunes en los bebés

Guía para padres sobre los problemas digestivos más comunes en los bebés

Junio 22, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Lorena Rosero Suárez | reportera de El País
Guía para padres sobre los problemas digestivos más comunes en los bebés

Es importante vigilar el buen funcionamiento del sistema digestivo en los primeros meses o años de vida, pues esto ayudará al desarrollo mental y físico del bebé.

La digestión en recién nacidos es compleja. Yvan Vandenplas, médico belga, estuvo en Colombia para explicar los problemas más comunes y una técnica que mejorará el diagnóstico de pacientes con estas deficiencias.

Si usted es mamá, papá o ha tenido bebés a su cuidado sabrá la angustia que genera el llanto del pequeño a causa de un cólico gastrointestinal o la incertidumbre que produce el reflujo en un recién nacido que, al sufrir de reflujo, devuelve buena parte del tetero. Sin embargo, situaciones como estas deberían causar menos alarma. “Estos signos ocurren en los primeros meses de vida y hacen parte de un proceso de maduración del sistema digestivo. Aunque es un comportamiento común en el crecimiento de los bebés, causa preocupación e intranquilidad en la vida de los padres”, aseguró Yvan Vandenplas, doctor Ph.D de ciencias médicas de la Universidad Vrije de Bruselas en Bélgica, quien estuvo de visita en Colombia para hablar sobre el diagnóstico de problemas de tolerancia alimenticia en recién nacidos. Entre tanto, según la doctora Maira Sánchez, pediatra gastroenteróloga del Centro Médico Imbanaco, las dolencias gastrointestinales más comunes, y que suelen curarse de formar natural entre los 12 y los 18 meses, son: Disquecia infantil. “Es el llanto durante 10 minutos de un bebé menor de 6 meses, el cual se calma cuando hace evacuación (laxa o suave). Se puede confundir con estreñimiento, pero es un problema de maduración, los bebés están en proceso de aprender a relajar su área genital para dar paso a una evacuación normal”. Cólico. No tiene una causa conocida, puede ser por acumulación de gases o alergia a la proteína de la leche. Por lo general, “se manifiesta con síntomas como pujo (enrojecimiento de su cara), incomodidad, llanto inconsolable, vientre inflamado”. Para mejorar esta condición: cargue al bebé de forma vertical, mézalo suavemente, póngalo boca abajo y sóbele la espalda. Regurgitación o vómito. “Consiste en que el bebé luego de tomar el biberón, vomita cantidades pequeñas de leche con aspecto de leche cortada, debido a la falta de desarrollo y madurez del esófago”. Para prevenir este malestar, ofrezca pequeñas cantidades de comida al bebé en períodos cortos de 2 a 3 horas; luego de alimentarlo manténgalo en posición vertical para evitar que los alimentos se devuelvan; si el bebé va a dormir, acuéstelo de lado para evitar que los alimentos se regresen por las vías respiratorias. En caso de rechazo del alimento, pérdida de peso o talla, usted debe acudir inmediatamente al médico. De igual manera, si el bebé tose con frecuencia, muestra dificultades para respirar, si el vómito es abundante o constante, debe acudir con urgencia. Diarrea. Las deposiciones de los bebés son espumosas y espesas normalmente, pero cuando estas se vuelven líquidas, pueden generar en el pequeño deshidratación, por ello se requiere una supervisión médica. La diarrea es una infección causada por virus o bacterias. Si dicha infección es severa, deberá ser tratada con antibióticos; si es leve, el médico enviará un tratamiento. Estreñimiento. Las deposiciones en los bebés disminuyen y se vuelven mucho más duras y sólidas lo que genera dolor en el bebé. Es aconsejable masajear el abdomen del bebé en círculos, acuéstelo sobre la espalda, sujétele las piernas y muévalas de forma circular, no introduzca objetos que puedan afectar el movimiento normal de los intestinos. Si la molestia continúa debe acudir al médico pediatra. Alergia a la proteína de leche de vaca. Existen datos que indican que del 2 % al 7.5 % de lactantes en el mundo, son diagnosticados con esta deficiencia que causa diarrea, vómito y sangrado en las heces. Sin embargo, para la doctora Diana Mora, pediatra y gastroenteróloga del Hospital La Misericordia de Bogotá, “en Colombia los datos sobre prevalencia e incidencia de los trastornos en lactantes son diversos, debido a que existe un fenómeno de sobrediagnóstico frente a estos síntomas”.Estudio reciente La intolerancia gastrointestinal, siendo un problema tan frecuente, es difícil de diagnosticar por los pediatras y los padres. Por este motivo, se presentó al público el ‘Solucionador de problemas gastrointestinales’ (GPS), una técnica que permitirá diagnosticar correctamente la causa de estos síntomas gastrointestinales comunes entre los lactantes. “Los trastornos alimenticios padecidos por los bebés deterioran la calidad de vida. Estos síntomas no solo afectan al bebé, sino también a la familia. Y eso es lo que pretendemos con esta novedosa guía, llevar tranquilidad a los hogares”, aseguró el experto Vandenplas (en la foto), principal autor del GPS, estudio que se está realizando con el propósito de diagnosticar correctamente a los lactantes.¿En qué consiste? Cada recién nacido es un universo. Por esta razón, su diagnóstico y posible tratamiento es distinto. Lo que puede servirle a un bebé tal vez no le sea útil a otro. “Es ahí donde la técnica se vuelve tan efectiva. El GPS consta de cinco algoritmos diferentes (entiéndase como el conjunto de preguntas) o modelos de consulta que llevan a un diagnóstico preciso, haciendo más fácil el tratamiento para cada pequeño”. “Por medio de estos algoritmos se genera un perfil profundo de cada paciente, dando así recomendaciones precisas en sus cambios nutricionales“, agregó el doctor Gabriel Gómez, director médico de Abbott Nutrition. Algo que pretende evitar la nueva técnica planteada por Vandenplas es realizar cambios bruscos en las fórmulas diagnosticadas por pediatras, debido a que el cambio inadecuado a una fórmula puede agravar los síntomas, generando en el recién nacido problemas de crecimiento y malnutrición. “Los padres quieren que su bebé se sienta mejor lo antes posible, cuando presenta irritabilidad, cólicos y estreñimiento y a menudo no están dispuestos a esperar una mejoría de los síntomas. Esta herramienta puede ayudar a comprender los problemas de alimentación”, enfatizó el doctor Vandenplas.

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