“Farc sí están comprometidas a desmontarse”, Antonio Caballero

Marzo 03, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Entrevista Al alimón | de Aura LucÍa Mera y Beatriz López
“Farc sí están comprometidas  a  desmontarse”, Antonio Caballero

Antonio Caballero, escritor colombiano.

El escritor y periodista Antonio Caballero dice que la violencia en el país es por ausencia de justicia. “Derecha de Uribe es arcaica”.

Compartiendo una terrine de ave con higos, y saboreando el vino tinto reserva de la casa, un rissotto de verduras salteadas y pescado acompañado de papas criollas, se inicia el diálogo. Sí. Antonio Caballero acude puntual a la cita. Pero ¿con cuál de los Antonios queremos hablar: con el periodista, el escritor, el caricaturista, el taurino o con el hijo de Eduardo Caballero?Empezamos con el periodista serio, analítico, de revista Semana, que a veces nos deja en el túnel sin ver una luz de esperanza, sin salida “...no soy pesimista de oficio, ni negativo, simplemente real... Ahora estoy positivamente, firmemente apoyando el proceso de paz”.Los periodistas no somos jueces¿Pertenece a la generación de los escépticos, que considera inútil la labor del periodismo independiente en un país donde la impunidad hace parte de su genética?No. Me parece una tarea necesaria, aunque los resultados no se puedan probar. Pero, además, los periodistas no somos jueces, sino testigos.¿Cuántos ministros, congresistas o altos o funcionarios del Estado ha tumbado con su poderosa pluma?Ninguno. No se trata de eso.¿Hay libertad de prensa en Colombia?Sí. Con las limitaciones, claro, que imponen los dueños de los periódicos o de las cadenas de radio o televisión. Pero entonces lo que hay que decir se dice en otro periódico, en otro sitio. Aquí los que dicen que no se puede decir todo es porque no tienen nada que decir.¿Hubo mordaza a la prensa en la época de Uribe?No. Hubo insultos a la prensa por parte del presidente y de sus gentes, amenazas, señalamientos que ponían a uno u otro periodista en peligro de muerte. Nada que no existiera antes. Pero ¿mordaza? No. Amedrentamiento.Diálogo de paz¿Cree que Santos firme la paz en La Habana?La paz, no creo. No es posible. Este país es necesariamente violento por la ausencia de justicia. Pero que se firme allá el desmonte de la guerrilla, eso sí. Desmonte en los dos sentidos posibles de la palabra: que se baje del monte, y que se desmantele la fuerza político-militar. Quedarán los bandidos, los narcos, todo eso. No sé si lograrán respeto y apertura a la participación en política, o si sucederá lo mismo que con la Unión Patriótica. Eso no se puede vaticinar. Pero estoy convencido de la seriedad del proceso.¿Por qué las Farc no han evolucionado en su discurso? ¿Qué diferencias hay entre el proceso de hoy y el de Tlaxcala, el Caguán y las palomas de Belisario Betancur?Las Farc no han evolucionado en su discurso porque la realidad del país no ha cambiado.Además del Ejercito, los terratenientes y algunos empresarios, ¿qué otros sectores de la derecha colombiana no estarían interesados en un acuerdo de paz?No “otros sectores”: todos los sectores. Más de medio país.Uribe, Santos y el SocialismoTambién queremos conversar con Antonio, el político, con el escritor o con el caricaturista, que con sus trazos logra comunicar con un humor ácido y filudo lo que no diría en mil palabras.Su ceño, casi siempre adusto, que lo rotula como un hombre serio, casi asocial, tímido, neura, desaparece y su cara se transforma cuando permite que una sonrisa llena de picardía y unos ojos chispeantes de humor salgan a flote. Del fumador de Pielroja y tomador insaciable de tinto, no queda ni el recuerdo. Es el momento, de volver a disparar:¿Uribe sigue teniendo vigencia? ¿Cuajará su Centro Democrático?Sí, pero no. Es decir: Uribe tiene vigencia porque representa a la derecha colombiana. La cual, repito, es más de medio país. Pero no creo que cuaje su aparato electorero, el Centro Democrático, porque no tiene electoreros por dentro. Se han ido del lado de quien tiene el poder, que es Juan Manuel Santos. ¿Santos y Uribe son la misma cosa?No exactamente. Los dos son de derecha, pero de dos modalidades distintas de la derecha. Uribe es la derecha arcaica, rural, violenta. Santos es la derecha modernizante, internacionalmente presentable. “Derecha civilizada”, se llama ahora. Pero este es un tema demasiado largo para una entrevista de preguntas y respuestas. ¿Cree en las encuestas?Son el resultado de unas mil llamadas telefónicas, que no tienen nada que ver con los que realmente pueden opinar de un gobierno, como el de Santos, por ejemplo. Jamás llaman a los que no tienen teléfono, que sí podrían tener mucho qué decir. ¿Usted todavía sigue creyendo en la utopía de un socialismo para América Latina?¿Si yo “todavía sigo creyendo”? ¿De dónde sacan ustedes que alguna vez he creído? ¿Y por qué lo llaman “utopía”, como si de entrada fueran ustedes quienes no creyeran en eso? El socialismo no es una propuesta filosófica, social, política y económica que tenga adscripciones geográficas, en mi opinión. En eso discrepo de, digamos, Stalin, que pretendió edificar “el socialismo en un solo país”, con resultados catastróficos para el mundo entero. ¿Qué piensa de Chávez? ¿Y de Correa? ¿Y de Cristina Kirchner? ¿Tienen algún futuro sus banderas socialistas del siglo XXl? ¿Nuestro continente está condenado a producir dictadorzuelos, sean de derecha o de izquierda?Ver la respuesta anterior.El arte y los torosEl ambiente está caldeado, mientras Antonio termina de paladear el vino, color sangre de toro, nos metemos en el terreno taurino, con el autor de ‘Toreros, toros y público’, donde cuenta cómo se enamoró del arte del toreo:“Los toros me parecían entretenidos, bellos, pero en fin, nada del otro mundo... La verdadera revelación, en el sentido religioso de la palabra la tuve a finales del verano de 1983 en la Plaza del Puerto de Santa María en Cádiz. Fue durante una corrida mediocre en la que el gitano Rafael de Paula, toreó de capote a un toro de Osborne. No hubo casi nada, y no duró ni medio minuto: tres verónicas y cuatro medias verónicas, el toro se desmayó como en los versos de Rilke: “Si un ángel, de pronto, me estrechara contra su corazón, ¿no me desvanecería bajo su existencia demasiado fuerte? Porque lo bello no es más que ese grado de lo terrible que todavía podemos soportar...”. “Fue entonces cuando me di cuenta sin que nadie me hubiera puesto en guardia, de haber presenciado el fundamento del arte. No de arte de los toros. Del arte”. El hijo de Eduardo Caballero CalderónAntonio, desde su nacimiento, está inmerso en el mundo de los libros, de los cuentos, de la pintura, del pensamiento. Recuerda a su padre, el escritor y pensador, Eduardo Caballero Calderón, como un papá “que no era abrazador ni expresaba su cariño, pero nos hacía dibujos y nos contaba historias”. Como cuenta Felipe López en el libro-entrevista que le hace Juan Carlos Iragorri...”los papás de antes no eran tocones...las mamás se dedicaban al papá y los papás a sus cosas”.“Me encantaba pintar, pero nunca fui bueno con los colores y los matices, con el manejo de los pinceles, pero mi pasión por el dibujo sigue intacta. Dibujo toros, toreros, cosas que me llaman la atención, no los he plasmado en libros, ni he publicado nada de esto, porque no sé moverme en esos mundos de las ediciones. Casi podría decir que me refugio en una pereza de moverme hacia el exterior”.Pocos amigos, pero esos son los de siempre. “Tengo más amigas que amigos”. Una hija veinteañera con su primera esposa...recuerdos con su segunda mujer, una española fina, inteligente, que al final no pudo con Colombia “ni con mis gustos”. “Ahora estoy de novio. ¿Fama de perro? pues sí. Lo reconozco, pero cada vez menos”.Crece la izquierdaNo podíamos dejar pasar el momento de “jalarle la lengua” sobre un tema que él domina como pocos. ¿Cómo ve usted el declive de la izquierda colombiana?Son ustedes las que ponen en la pregunta la palabra “declive”. Supongo que la sacan de las peleas internas de lo que llaman “izquierda”. Pero no me parece a mí que haya un declive. En términos de organizaciones sociales, e incluso en términos electorales, y a pesar de esas peleas internas, lo que ha habido en Colombia en los últimos 20 o 30 años es un crecimiento de la izquierda. Por eso la derecha manda matar a la gente de izquierda: empieza a tener miedo.***Una entrevista a Antonio Caballero podría ser infinita...Son tantos personajes en uno. Y todos tan definidos. Hombre lleno de, a lo mejor, nostalgias. Seco, a veces duro de forma, pero lleno de ternura y risas interiores...a lo mejor sueña en colores, divirtiéndose con personajes salidos de su imaginación...a lo mejor agarrado tercamente de poder vivir en una Colombia más justa y libre...libre de tanto personaje nefasto, de tanto enredo político...una Colombia amplia, donde quepamos todos y nadie excluya a nadie.

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