Familiares de desaparecidos en edificio Space esperan un milagro

Octubre 19, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Rodrigo Martínez | El Colombiano
Familiares de desaparecidos en edificio Space esperan un milagro

La decisión de demoler la torre 5 del edificio Space se tomó después de que se estableciera que existe un riesgo inminente de colapso.

Ya se cumple una semana desde que la torre 6 del edificio Space colapsó. Sin embargo, aún hay esperanzas de encontrar sobrevivientes.

Con oraciones y mensajes de aliento a los socorristas, familiares de los diez hombres desparecidos entre los escombros de la torres seis del complejo Space, en El Poblado, se aferran a las esperanzas de vida, aunque hoy se cumple una semana de la tragedia. Altares improvisados, afiches con las fotos de sus seres queridos y velas encendidas en las noches, son las evidencias de la presencia, en los alrededores del complejo, de familiares y amigos que no se sienten derrotados por la muerte. Debajo de las carpas asignadas por la Alcaldía y la Cruz Roja, turnan las amanecidas, acompañados por sicólogos, para no perderse detalles de las labores de los socorristas, que sin descanso se enfrentan a una montaña de toneladas de escombros y a un edificio, la torre 5, que amenaza con caer. "Dios, confiamos en tu misericordia y compasión sin límite, míranos con tu favor y aumenta la esperanza dentro de nosotros para que, entre nuestras ansiedades no desesperemos sino que, con gran confianza, nos conformemos con tu santa voluntad, por Nuestro Señor Jesucristo". Esta es la oración que Ángela Alvarán eleva al cielo por su esposo Diego de J. Hernández. Llama la atención en estas carpas la solidaridad de vecinos del barrio Robledo Aures para con la familia de Ricardo Andrés Castañeda y James Arango, a quienes consideran no solo unos excelentes obreros sino líderes deportivos de este sector del noroccidente de Medellín. Padres, hermanos y primos, no dejan de recordarlos e, incluso, los retan a que si salen con vida se tienen que enfrentar en un "picadito" (un partido de fútbol) en el barrio para darle gracias a Dios por el milagro. Cada losa que retiran las máquinas, todo escombro que remueven los socorristas y toda marcación de los perros, acercan a estas familias al final de un drama que esperan, se convierta en un milagro.

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