"Falta de rentabilidad es culpable de crisis del agro": presidente de la SAC

Septiembre 01, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Alfredo García S., Reportero de El País.

Presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia, SAC, Rafael Mejía.

El presidente de la SAC, Rafael Mejía, dice que Colombia no tiene política agraria de Estado. El impacto de los TLC no es significativo, sostiene.

El paro agrícola que tiene en vilo hace dos semanas al país, tiene varias causas. Las principales son la falta de rentabilidad, los altos costos de producción y un mercado de precios nada competitivo.Esta tesis, según el presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia, SAC, Rafael Mejía, la ratifican los propios campesinos.Muchas versiones se tejen sobre las razones del paro agrícola. ¿Cuál es la realidad de esta crisis del campo?La Sociedad de Agricultores de Colombia realiza hace diez años una encuesta para conocer esa realidad. La última que se entregó la semana pasada consultó a 2680 agricultores de 25 departamentos, que tienen cultivos transitorios y permanentes, incluidos pequeños, medianos y grandes. Y hubo tres conclusiones dramáticas: Los precios de venta son el factor más desfavorable de la producción agrícola y pecuaria. En el 2012 el 31 % de los productores dijo que esa era la razón, y en el 2013 se pasó al 42 %. En segundo lugar, el costo de los insumos (agroquímicos, fertilizantes, abonos, fungicidas), es otro factor que golpea los costos totales del sector. El 26 % de los encuestados así lo respondió. Y en tercer lugar –y por primera vez en cinco años— vemos que la opinión de los productores es de un pesimismo sin precedentes. El 27 % dijo que su situación fue mala en el 2012 y en el 2013 se saltó al 43 %. Ese incremento demuestra que su situación económica es muy complicada. Ahí está el diagnóstico.En otras palabras, la una suma de todos esos factores son los que tienen en dificultades al sector...Sí. Es una suma de los Tratados de Libre Comercio, de la disminución en los precios de venta, los altos costos de producción y el impacto del contrabando. Por ejemplo, en el caso de la úrea, que es uno de los insumos básicos del agro, su costo pesa un 30 % en los costos del campo. En el caso de los Tratados de Libre Comercio, TLC, ¿cuál es el impacto real sobre el agro?Cuando usted mira el total de lo importado frente al total de la producción nacional esos productos no significan más del 3%. Estamos procesando las últimas cifras de la producción total del campo, pero ese impacto no es tan significativo. La oferta de alimentos de Colombia es de unas 30 millones de toneladas al año, de las cuales el 85 % es agrícola y el 15 % pecuaria. A ello hay que agregar que el desperdicio por pérdidas de manejo, entre lo que entra y sale de las centrales de abastecimiento, oscila entre el 28 % y el 30 %.¿Fracasó, entonces, toda la política agrícola de los últimos gobiernos?En Colombia no hay política agraria de Estado. No hay estrategias ni de corto ni de largo plazo. Un ejemplo, de ello es que la política de biocombustibles en el actual gobierno ha cambiado frente a otras épocas. Los cultivos de caña y de palma de aceite son permanentes y usted no puede estar entrando y saliendo de esas siembras.Se dice que la estrategia de la administración Santos está basada solo en subsidios, y más ahora cuando hay y protestas. ¿Comparte ese criterio?Hemos dicho que debe haber una política agrícola para un país pobre como el nuestro donde entren pequeños, medianos y grandes productores. Se deben tener en cuenta no solo los subsidios individuales, sino los bienes públicos, más una relación interministerial, que no está funcionando. Hay que tener mejores carreteras secundarias y terciarias, puertos y aduanas, y muchas de esas cosas dependen de varios ministerios a saber, Hacienda, Transporte, Medio Ambiente y Defensa. El Ministro de Agricultura está muy solo en este proceso.¿Eso significa que al actual Gobierno le quedó grande el tema agrícola?Aquí hay que distinguir los entornos macroeconómicos porque si usted toma el valor agregado agropecuario este en promedio ha crecido el 2,5 %. Pero si se analizan las áreas cosechadas las mismas aumentaron 2,5 %, mientras la producción lo hizo en 2,7 %. La producción pecuaria ha crecido en 3,5 % y el valor de las importaciones lo ha hecho en 20,7 % y en volumen el 4 %.Esas cifras se ven positivas, entonces, ¿qué explica ese descontento?Aquí el punto es que no hay una claridad de parte de muchos personajes del Gobierno en qué es rentabilidad, productividad y cómo es la competitividad y la sostenibilidad de la economía agrícola del país.Entonces no es rentable ser agricultor en Colombia...Lo importante no es lo que yo crea, sino que los mismos agricultores así lo piensan. El 43 % de los que encuestamos consideró que su situación era muy mala. El problema es que individualmente la rentabilidad enfrentada a precios que comienzan a bajar y costos a subir, es lo que afecta al campo. Precisamente para reducir la pobreza campesina es preciso que haya una rentabilidad alta porque si no se tienen claro los conceptos y sus implicaciones, se pueden tomar decisiones equivocadas sobre la economía agrícola del país. La violencia económica es el resultado de la falta de rentabilidad.A propósito de la pobreza, muchos colombianos han salido de ella, pero todo apunta que lo mismo no pasa en el campo. ¿Cuál es la verdad?Eso hay que dividirlo en pobreza y pobreza extrema. Ambas se han reducido en Colombia, pero el problema es que la brecha entre pobreza urbana y la rural en el periodo 2002-2012 se incrementó. Estaba en el 16,2 %y hoy es del 18,4 %. Es decir, que la pobreza rural ha crecido más frente a la urbana.¿Teniendo en cuenta que el paro ha causado muchos perjuicios, ello le podría costar la cabeza al actual ministro Francisco Estupiñán?La SAC, como cuerpo consultivo del Gobierno, ha respaldado al Ministro desde su posesión. Nosotros no buscamos criticar sino plantear soluciones. No queremos ser parte del problema sino de la solución. En las negociaciones con los promotores del paro, el Ministro de Comercio e Industria debió estar participando en ellas, porque él firmó los TLC y la industria es la que maneja los fertilizantes. ¿El ministro Estupiñán se quedó solo? Él no puede prometer carreteras ni educación. Lo han dejado muy solo.

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