Este es Ferleyn Espinosa, el hombre que 'tumbó' a Viviane Morales

Marzo 01, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Colprensa
Este es Ferleyn Espinosa, el hombre que 'tumbó'  a Viviane Morales

Ferleyn Espinosa, estudiante de Derecho que 'tumbó' a Viviane Morales.

Espinosa se graduó de bachiller a los 28 años y como estudiante de Derecho logró que se anulara la elección de Morales como Fiscal General de la Nación.

Era medio día en Bogotá, hacía frío. En una mesa, sin mantel, de un restaurante del centro de la ciudad Ferleyn Espinosa Benavides esperaba el desayuno. “No he podido comer nada” dijo. Y era evidente, porque ayer fue el hombre más asediado por los medios: había logrado ‘tumbar’ de su cargo a la fiscal General de la Nación, Viviane Morales.Su rostro mantenía un semblante tranquilo, sin triunfalismos. Nada revelaba que el de esa mesa era el estudiante de Derecho de la Corporación Universitaria Republicana que había logrado anular el acto administrativo de la Corte Suprema de Justicia, gracias a la demanda que instauró en contra de este proceso y que contó con 15 votos positivos y 9 negativos de los magistrados del Consejo de Estado. Como lo hizo durante toda la mañana, Espinosa relató la osadía. “Esto no nació al poco tiempo de la elección de la Fiscal”, aclaró al complementar que la idea surgió “después que se devolviera la terna para Fiscal presentada por el expresidente Uribe y empecé a ver cómo se daba un debate en el que se presentaban otras aristas y pensé en la demanda”.A sus 34 años, Espinosa se encuentra preparando su tesis de grado de abogado, que se enfoca en el Estado Social de Derecho. Pero aún debe una materia: derecho comercial.Trata de justificar este déficit académico al asegurar que le toca trabajar como dependiente en una oficina de abogados cercana a la sede de la Procuraduría General, donde se dedica a ser el ‘patinador’ de los ya titulados. “Fue un descuido, fue culpa mía, pero es que uno no tiene mucho tiempo para la familia”, comenta sonriendo, al decir que es casado y que tiene tres hijos.La vida profesional le llegó tarde. Se graduó de bachiller a los 28 años del colegio Distrital Venecia y trabajó como soldador, oficio que dista mucho de esas leyes y la Constitución que hoy empuña para forjar la tesis que le significará, a finales de este año, el grado de abogado, gracias al apoyo de su esposa y a la media beca que tiene en la institución en la que estudia.Pero la cruzada que emprendió Espinosa era difícil, por lo que requirió de asesoría. Lo ayudaron “el doctor Miguel Antonio Cuesta Monroy y otras personas, profesores de la Universidad. Y familiares míos también son abogados, como mi tío Hernando Benavides, y estuve hablando con amigos del centro de estudios. Todos me colaboraron con su grano de arena”.Es en este punto cuando se comienzan a aclarar las aguas, ya que se especuló que detrás de esta demanda había intereses políticos. “No represento a nadie, soy apolítico”, dice Espinosa mientras toma un sorbo de su desayuno. Cuando se le cuestiona sobre los rumores de que el exasesor presidencial José Obdulio Gaviria estaría detrás de esto, soltó una sonora risa y enfatizó que “no tengo el privilegio de conocerlo”.Luego, en tono jocoso, anotó que “también me han dicho que soy abogado de los Nule, de paramilitares, de la guerrilla y no tengo el privilegio de conocer al expresidente Uribe todavía”, pero dejó claro que “sería bueno ser el abogado de los Nule, por el beneficio económico, pero no tengo nadie detrás”.El estudiante descarta estar a la sombra de su tío Hernando, quien fue defensor de paramilitares como Salvatore Mancuso y que demandó la extradición. Aclaró que su familiar “hace mucho tiempo no lleva procesos de esta clase”, pero recalcó que no había hecho alusión a su tío porque “no quería que se dijera que estaba a la sombra de él”. “Se me burlaron”Espinosa aborrece las corbatas, pero ayer tenía su mejor pinta. Manifestó la satisfacción por el fallo, pero recordó que fue motivo de burlas.“En principio se burlaban de la demanda cuando la exponía ante algunas personas. Incluso, hubo un catedrático que me dijo que esa demanda no tenía ni pies ni cabeza”, contó este hombre que apenas supera el 1,60 metros de estatura.Luego de un silencio y otro sorbo, Espinosa reconoció que “la verdad pensé que no iba a ser admitida, pero a pesar de todo mire dónde vamos”. Destacó la decisión del Consejo de Estado al indicar que “si se fallaba de otra forma, la dañada iba ser la Constitución y esto sería precedente para otras decisiones”. Luego advirtió que “puede que la Fiscal sea buena, pero ella únicamente la tenemos en un periodo limitado de tiempo, la Constitución es para siempre”. El desayuno se agotó, al igual que Espinosa. Se levantó y con paso cansino salió. Recorrió el centro de Bogotá a la Universidad. No iba para clase, sólo haría presencia. Quería dormir, descansar, porque el de ayer fue el día más agitado para este estudiante de Derecho que sacó del búnker a la fiscal Morales.

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