Este es el país que va a recibir el próximo Presidente de Colombia

Junio 15, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Este es el país que va a recibir el próximo Presidente de Colombia

Casa de Nariño, sede del Gobierno de Colombia.

Quien vaya a dirigir los destinos de Colombia a partir del próximo 7 de agosto, debe propender el mejoramiento de la economía, reformar el sistema judicial y buscar la reconciliación de un país político polarizado.

Una economía por dinamizarseAunque los indicadores muestran que la economía nacional viene creciendo, el economista Eduardo Sarmiento considera que el nuevo mandatario deberá tratar de superar “ese pobre desempeño” porque las cosas pudieron salir mucho mejor. “La falla de la economía en los últimos años es que la única locomotora que funcionó, con todo y sus reparos, fue la de la minería, que se ha debilitado, y la producción petrolera disminuyó”.Datos oficiales señalan que la agricultura en Colombia solo creció en los últimos diez años alrededor de 1,6 %, frente al 4,7 % del total del sector productivo del país. De hecho, la insatisfacción de los agricultores obedece a la pobreza en la zona rural que, según el Dane, fue del 46% en el 2012.En materia de empleo, pese a que Colombia registra una de las tasas de desocupación e informalidad más baja de los últimos años, creen los analistas que persiste la inequidad porque el aumento del ingreso per cápita es alrededor de un 3 %, que se lo lleva el capital, mientras que en términos reales crecen muchísimo menos los salarios.A saldar las deudas socialesPara el exministro Camilo González existe un sentimiento o una percepción en la mayoría de los colombianos de que el Estado tiene una deuda social muy grande con las comunidades menos favorecidas en materia de salud, educación, y vivienda.Aunque vivienda es el ítem que más ha avanzado, estimativos del Dane y del Gobierno Nacional para el 2012 señalan que el déficit habitacional en Colombia es de 554.087 hogares.En materia de salud el propio ministro, Alejandro Gaviria, reconoció que el sector está “quebrado” y la deuda con las clínicas y hospitales del país supera los $15 billones.En educación, los últimos resultados de las pruebas Pisa, en los que estudiantes del país ocuparon los últimos lugares a nivel mundial, desnudador la precariedad del sistema educativo en Colombia y la necesidad de hacer una reforma profunda; así como se hace urgente los planes de saneamiento básico en varias zonas del país.El país político polarizadoSin duda el primer llamado que deberá hacer quien sea elegido hoy como el mandatario de los colombianos a partir del próximo 7 de agosto, será a una reconciliación nacional de un país político que ha terminado dividido y muy polarizado tras estos cuatro meses de campaña, en los que hubo una intensa guerra sucia que propició posturas de odios y amores entre las líneas uribistas y los seguidores del santismo.Una relación que debe propender, dicen los consultados, también las buenas relaciones en el Congreso de la República, donde la participación de los diferentes partidos se ha dividido en torno a los apoyos de los congresistas que llegan con Uribe y quienes estarán del lado de la Unidad Nacional.“En medio de esa polarización ha quedado también en duda la imparcialidad de organismos como la Procuraduría y la Fiscalía, quienes claramente obraron en favor de algunos de los candidatos”, dijo el analista Diego Luis Sánchez.A mejorar indicadores en seguridadNo son pocos los retos a los que en materia de seguridad deberá hacerle frente quien sea elegido hoy como Presidente para los próximos cuatro años.Los temas sensibles en materia urbana, de acuerdo con los analistas consultados, será la lucha contra el microtráfico, combatir el atraco callejero y el fleteo, y acabar con el flagelo de la extorsión a los comerciantes y transportadores en todo el país.Solo por el flagelo de la extorsión, en el 2013 las autoridades reconocieron que los colombianos debieron pagar alrededor de dos billones de pesos, mientras el microtráfico, solo en la capital del país, se estima que movió cerca de $300.000 millones.Igualmente, deberá hacerle frente a los grupos armados ilegales y las bandas criminales que se han diseminado por todo el país y que hoy suman cerca de cinco mil hombres.La JusticiaEn materia de justicia, quien dirija los destinos de Colombia en los próximos cuatro años recibe un sistema penitenciario con una grave crisis y un país urgido de realizar una reforma profunda al sistema judicial.Igualmente, se hace urgente reformar las leyes penales para evitar el colapso en el funcionamiento del sistema y revisar minuciosamente un sistema penal acusatorio que tras diez años de operabilidad ha mostrado que es insuficiente.Así lo aseguró el exfiscal general de la Nación Francisco José Sintura, al lamentar que hayan pasado tantos años sin una reforma estructural a la justicia y se haya apelado a simples paliativos como lo son las leyes de descongestión.“Tenemos un sistema penal que fracasó desde sus orígenes porque los procesos se están demorando hasta dos años y medio. A todo eso se suma, entre otros, la politización de las cortes por los mecanismos de elección de los magistrados y los llamados choques de trenes son las diferencias de los grupos políticos que gobiernan cada corte y los intereses que defienden”, dijo Sintura.Relación con vecinosSi bien Colombia está viviendo una suerte de luna de miel con los países vecinos y en las relaciones con la región y con el mundo, esa línea diplomática se mantendrá si Santos es reelegido, dicen los especialistas, y seguramente presentará cambios si es Zuluaga quien llega a la Casa de Nariño en los siguientes cuatro años.Santos ha privilegiado las buenas relaciones con los cinco países con los que compartimos frontera, independientemente de la línea ideológica de cada uno de ellos. Entre tanto Zuluaga se ha pronunciado en la misma línea del expresidente Uribe, quien mantuvo una relación tormentosa con Venezuela y Ecuador.“El presidente Santos ha mantenido una línea extraña y ambigua, pero hasta ahora eficaz, que le ha permitido a los países vecinos tener una especie de doble cara con respecto a Colombia. Entre tanto exigiría de sus vecinos una postura más sensata en materia de cooperación”, aseguró el internacionalista Enrique Serrano.Pero el gran reto para el nuevo mandatario será darle manejo al fallo de La Haya que afectó la frontera marítima con Nicaragua.

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