Este es el oscuro panorama de los partidos 'pequeños' en Colombia

Marzo 08, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País Bogotá
Este es el oscuro panorama de los partidos 'pequeños' en Colombia

Las elecciones al Congreso del año entrante se muestran como la principal prueba de fuego para los partidos minoritarios que están en riesgo de desaparecer.

Sectores políticos dicen que estos colectivos no la tienen fácil para las elecciones del 2014 y pueden desaparecer.

En momentos en que comenzó la cuenta regresiva para las elecciones al Congreso del 2014, los partidos ‘pequeños’ emprenden una cruzada para evitar su extinción, todo por cuenta de las nuevas reglas de juego electorales que aprobó el Legislativo hace apenas dos años.El panorama, para algunos analistas, no es el mejor, debido a que colectividades como el Mira, el Partido Verde y el Polo Democrático Alternativo no tendrían ‘chance’ de ocupar curules en el Congreso, debido a que para el año entrante el umbral electoral pasará del 2 al 3 % y las posibilidades de coaliciones son mínimas, así como la fragmentación que se evidencia en cada una de estas toldas.A esto se suma que la posibilidad que este año el denominado transfuguismo fuera permitido por una sola vez, no tuvo eco en el Congreso por orden del mismo presidente Juan Manuel Santos en la agonía del 2012.Pero la situación parece agudizarse, ya que el Jefe de Estado días atrás lanzó una sentencia letal para estas colectividades. “No vamos a hacer ningún tipo de presentación de reforma política en este último año, porque eso es cambiar las reglas de juego en la mitad del partido”, dijo Santos, lo que de inmediato generó la reacción de diferentes sectores políticos.Esto fue calificado por el presidente del Congreso, Roy Barreras, como un “error” y añadió que las minorías políticas requieren de esta reforma, por lo que propuso que se debe abrir el debate para “la escisión, que les permita crear un nuevo partido con una disidencia o involucrarse con partidos más grandes”.Algo parecido expresó la senadora Verde, Gilma Jiménez, quien manifestó que el Primer Mandatario “no puede desechar tan rápido la oportunidad de una reforma”, tanto que en su propio criterio la situación se estaría extendiendo a los eventuales resultados del proceso de paz. Con esa decisión “le estaría cerrando la puerta a una reinserción política de las Farc”, concluyó la congresista. Este escenario de pocas probabilidades es visto con pesimismo por algunos sectores de opinión, quienes advierten que de no haber una salida legislativa a esta situación las colectividades minoritarias estarán condenadas a su desaparición.En este sentido se pronunció el analista Rafael Nieto, quien no duda en decir que estas colectividades “la van a tener difícil en las próximas elecciones” y explicó que todo está focalizado “a los grandes partidos, que es lesivo para la democracia”.Para Camilo González Posso la situación es similar y argumentó que “con un umbral tan alto los pequeños partidos van a resultar damnificados”.Al hablar de las eventuales coaliciones que podrían hacer estas colectividades, González Posso advirtió que “estas no benefician a todos los que conforman estas alianzas y supone la desaparición de algunas colectividades que hagan parte de las mismas”.Aseguró que este fenómeno se evidencia porque la “ley es muy estricta” y sentenció que como están las cosas, en el 2014 “vamos solamente por dos grandes partidos: la Unidad Nacional del Gobierno y la oposición del uribismo”, lo que a su juicio se traduce en que “todo va a caminar entre la centro-derecha y la derecha, mientras que los demás van a quedar barridos”.Es por eso que el analista comentó que el Gobierno deberá buscar alternativas que puedan garantizar que estos grupos minoritarios no terminen en su desaparición. Para ello, aseguró que el Ejecutivo se tendrá que emplear a fondo otorgando “acciones desproporcionadas como más financiamiento y mejores accesos a los medios de comunicación”, con lo cual, explicó, se lograría una especie de equilibrio con las grandes fuerzas que cuentan con las maquinarias y los recursos para poder hacer sus campañas sin ningún tipo de obstáculos.El reto del MiraCon solo tres senadores y una representante a la Cámara, el Movimiento Mira está en el foco de atención de las colectividades que podría expirar en el 2014. Este partido también presenta fisuras en su interior, debido a que está dividido entre quienes acompañan a la senadora Alexandra Moreno y los que están con su colega de bancada Carlos Baena, presidente de la colectividad.Moreno dijo que lo que existe “son diferencias de criterios, pero eso es sano en un partido” e insistió en que lo importante es que “el trabajo en las bases sigue igual”.Aseguró que cuando se implementó el umbral ellos lo superaron sin problemas, por lo que dice que la nueva votación mínima para obtener curul en el Senado “es un reto más”.Por su parte, Baena criticó este techo de votos, al argumentar que “a la larga, le va a hacer daño a la democracia del país porque vamos a volver al bipartidismo”.Los riesgos del PoloA pesar que la presidenta del Polo, Clara López, insistió en que su partido está “en un proceso de reorganización y búsqueda de alianzas”, algunos sectores argumentan que hay amenazas que pueden poner en riesgo la subsistencia del colectivo.López enfatizó que no es bueno cambiar las reglas de juego en pleno año pre-electoral, pero se mostró confiada en que “el Polo logrará, mínimo, diez senadores”.Para los analistas es claro que el mismo proceso de paz jugaría en contra de los intereses del Polo, debido a que de haber un resultado positivo, la Marcha Patriótica terminaría acaparando un amplio sector de este Partido.Otro elemento en contra es la división de la colectividad con el retiro de los senadores Camilo Romero, Luis Carlos Avellaneda y Jorge Guevara, quienes terminaron en las toldas del alcalde Gustavo Petro, quien ya había abandonado las filas amarillas.La otrora ola verdeDel partido fuerte de Antanas Mockus, Enrique Peñalosa y Luis Eduardo Garzón es muy poco lo que sobrevive, según los estimativos de los analistas, quienes advierten que esta colectividad perdió su rumbo hace mucho tiempo.Para Rafael Nieto es claro que la salida de Garzón al Gobierno y las renuncias de Peñalosa y Mockus fragmentó esa colectividad que “ya no tiene perfil, ni propuestas, ni líderes”.Sin embargo, el senador Iván Name aseguró que su partido tiene la suficiente organización “para afrontar los retos que se avecinan”. No obstante, dijo que la legislación lo que busca fortalecer “es el bipartidismo”.Alfonso Prada, vocero de la colectividad, cree que por la vía legislativa se afectan a las minorías, pero advirtió que su partido no tendrá problemas para superar el umbral.Uno de los que habló a regañadientes del partido fue Mockus, quien dijo que hubo una “construcción valiosa en su momento”, que se afectó “con la toma de control del partido por los congresistas y la aceptación del apoyo que dio Álvaro Uribe en su momento”.Los demás escenarios en otras toldasCon un umbral más alto, sin la posibilidad de un transfuguismo o escisión, algunos movimientos minoritarios comenzaron a trabajar para obtener un espacio democrático durante las elecciones de 2014.El analista Rafael Nieto dice que el movimiento Pido la Palabra terminará “drenando a miembros de otras colectividades, especialmente del Verde” y la coyuntura afectará los intereses de ese partido. Pero Cecilia López, miembro de Pido la Palabra, dijo que la idea es consolidar “un proyecto político” para poder ser “una alternativa en las elecciones del año entrante”.En este grupo está Antonio Navarro, quien lidera el movimiento Progresistas de Gustavo Petro. De hecho, se dice que el exgobernador de Nariño sería el eslabón para una convergencia de las dos fuerzas que terminarían “en una amplia coalición”, como lo dijo Navarro. Eso permitiría mejores resultados.El senador Camilo Romero no se refiere a Progresistas como un movimiento solitario. “Hablamos del grupo Nueva Ciudadanía, que por ahora trabaja con el Polo y los Progresistas para buscar la figura de la revocatoria del Congreso”, dijo.Según analistas, esta coalición dependerá de cómo avance el mandato de Petro en Bogotá.

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