Esas manifestaciones después del sexo

Febrero 19, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Isabel Peláez, reportera de El País
Esas manifestaciones después del sexo

180 hombres se practicaron la vasectomía en los meses de enero y febrero de 2013 en Profamilia-Cali, entidad donde de martes a sábado todos los días se realizan cirugías de este tipo.

Todo lo que debe saber sobre la etapa final de la pasión. ¿Llora? ¿Le da migraña o amnesia? Lea esto.

Las reacciones post-sexo son tan variadas y extremas como las 64 ‘artes’ del Kamasutra. Está la mujer que rompe en llanto sin razón aparente, la que después de un buen sexo destierra a su pareja, el que se queja de migraña, el que tiene un ataque de higiene incontrolable, hasta la que padece amnesia temporal y suelta esa frase que desencanta a cualquiera: “Estuviste muy bien, ¿pero tú quién eres?”.Estudios recientes aseguran que los primeros en caer en brazos de Morfeo no son ellos, son las mujeres, quienes además han mostrado su tendencia a ‘saquear’ neveras, tras una faena amorosa.“Algunos hombres después del coito se van a tomar algo o a ver televisión; otros van directo a la ducha, un hábito saludable, pero que deja a la mujer preguntándose si se siente sucio por haber mantenido relaciones sexuales con ella. Una mujer necesita tiempo para disfrutar la conexión emocional. Para algunas, dos minutos son suficientes; otras necesitan más tiempo”, dice la sexóloga Ruth Westheimer.Sexo extrañoLas lloronas post-sexo son más comunes de lo que se cree. El acto de llorar es una descarga de tensión reprimida, como un orgasmo, que puede ocurrir durante uno o después de él. Las que destierran a su pareja de la cama, después de haber obtenido el máximo placer, no son pocas. Lo hacen porque sienten que han dado mucho de sí mismas, al punto que necesitan alejarse para recuperarse física y emocionalmente. Los dolores de cabeza no son sólo la excusa a la que acuden las amas de casa ante el acoso de sus maridos, además están las ‘jaquecas orgásmicas’. Durante el derroche sexual se dan cambios fisiológicos, como presión arterial alta, que pueden derivar en migraña. Aunque más inusual, se da una condición médica post-sexo: la ‘amnesia global transitoria’, porque la circulación es temporalmente restringida del área hipocampo del cerebro por actividades vigorosas, como el orgasmo.Un estudio científico realizado el mes pasado en las universidades de Michigan y Albright, en Pensilvania, concluyó que la felicidad de una relación puede radicar entre quedarse o no dormido, tras el acto sexual. Según el autor, Daniel Kruger, las mujeres cuyas parejas se duermen quedan con inseguridad y vacío de afecto. Para Chiquinquirá Blandón, directora de la Clínica del Amor, esa sensación sedante post-sexo se explica por la “secreción de endorfinas en el cerebro y la relajación profunda del cuerpo, luego de un estado de tensión muscular y cardio-circulatoria”. No es que los hombres no tengan sentimientos, es que entran en un periodo refractario en el que no pueden volver a excitarse por unos minutos u horas, y a mayor edad, más demora. La sexóloga Pilar Cristóbal concluye que una pareja enamorada querrá alargar la intimidad única que acaba de vivir, manteniendo una proximidad física y emocional. “El orgasmo es una experiencia profundamente solitaria, los amantes se pierden en sus propias sensaciones y se desconectan de la realidad, reencontrarse y volver a sentirse es imprescindible para que la sensación vuelva a ser tan gratificante como al principio”.Qué hacer y qué no, después de...No haga:Criticar la actuación del otro, vanagloriarse de su propia “faena”, buscar excusas para irse, ponerse a hacer gimnasia o a trabajar, encender el televisor sin consultar, prepararse algo de comer sin ofrecerle a su pareja o no esperar un segundo para bañarse. Ni se le ocurra decir: “Cómo, ¿ya está?”, “vístete rápido que estoy apurado/a”, “no llegué al orgasmo”, “con mi ex hacíamos tal cosa”, “con mi ex durábamos más”, “me recordaste a un/a ex”, “me urge ir al baño”, “antes le ponías más ganas”, “¿es tu primera vez, no?”, “la próxima lo hacemos con la luz apagada”, “¿te gustó?”. Es el momento para ser tiernos, hablarse amorosamente y disfrutar plenamente de la piel, porque después del encuentro sexual esta se siente más suave. Las caricias tienen un tono más afectivo. Los labios y las manos parecen cargados de dulzura, de ternura y con esto se afianza el vínculo afectivo, porque ya no es la fase de las endorfinas, orgasmo, sino de la oxitocina, hormona del apego.

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