“Es mucha la corrupción que nos queda para seguir destapando”: Santos

“Es mucha la corrupción que nos queda para seguir destapando”: Santos

Julio 19, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co | Colprensa
“Es mucha la corrupción que nos queda para   seguir destapando”: Santos

Juan Manuel Santos, presidente de Colombia.

Lea la completa entrevista en la que el mandatario de los colombianos reconoce aciertos y errores de su primer año de Gobierno. Además, asegura que “Si logro hacer todo lo que quiero en cuatro años, no aspiraría a la reelección", afirmó.

Juan Manuel Santos está a menos de tres semanas de completar el primero de sus cuatro años como Presidente de la República. Esa primera parte de Gobierno se fue en una maratónica sucesión de esfuerzos legislativos, todos exitosos; anuncios sorpresivos en asuntos tan delicados como las relaciones con los países vecinos o la corrupción en sectores claves de la vida nacional; un timonazo en la forma de relacionarse con los partidos políticos, y una permanente obsesión por transmitir la idea del buen gobierno.El Mandatario está satisfecho con los resultados de estos primeros doce meses, aunque reconoce que las cosas no marchan bien en el control del orden público y siente impaciencia por la lentitud con la que avanzan los planes de infraestructura y por lo difícil, justamente, que ha sido propagar su idea del buen gobierno.Tras lograr casi un milagro legislativo con la aprobación de la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras, esta semana promulgó otra reforma que él considera tan o más importante que esa: la que modifica el manejo de las regalías, que puede convertirse en el motor de desarrollo de las regiones del país. Sobre ese cambio constitucional y los demás principales frentes de trabajo de su administración, Santos Calderón habló con Colprensa.Esta semana promulgó la reforma constitucional al manejo de las regalías. ¿Si de la Ley de Víctimas dijo que era histórica, cómo califica esta nueva reforma?Esta reforma es igual o más histórica que la de Víctimas, por el impacto que va a tener en el largo plazo en el país, por su impacto social para cerrar las brechas y porque significa que las regiones por fin van a tener recursos para hacer megaproyectos y para que despeguen su desarrollo.Usted dice que a las regiones les llegará una avalancha de recursos por esta reforma. ¿Cómo espera que se comporten los mandatarios, si ante la necesidad de recuperar al país del desastre invernal se ve que faltan quienes presenten proyectos bien armados?Lo que necesitamos es diseñar esquemas de buen gobierno; por ejemplo, estamos estimulando a los departamentos a que se unan como región para hacer megaproyectos, esa es la mejor manera de manejar esos recursos, aunque, por supuesto, habrá también recursos para hacer obras pequeñas. Lo que queremos es que desde ya los alcaldes y gobernadores comiencen a pensar y estructurar los proyectos, porque de eso depende que queden bien o que se queden por la mitad del camino, que resultan ser las obras más costosas.Este cambio en el manejo de las regalías se da a meses de la elección de nuevos alcaldes y gobernadores. ¿Es posible que los actuales gobernantes dejen proyectos amarrados?Sin duda alguna. Los estoy estimulando a que si hacen con seriedad su trabajo, pueden dejar su semilla sembrada y el próximo alcalde o gobernador le hará seguimiento y ejecución al proyecto. Si se ponen las pilas los gobernantes actuales, pueden dejar amarrados muchos proyectos y muy buenos para sus regiones.Le hemos escuchado pedir con vehemencia que la gente elija bien a sus nuevos alcaldes, ¿qué acción está realizando el Gobierno para que así se haga?Hacer lo que estamos haciendo, estimulando a la gente para que no se deje engañar, para que mire bien a quién quiere elegir. Por nuestro lado estamos colaborando con los partidos para que cualquier información que tengamos se la entreguemos oportunamente, pero lo fundamental es que los partidos actúen con responsabilidad.Usted se acerca a su primer año de gobierno y para muchos ha resultado una sorpresa la forma como ha asumido esa tarea. ¿Considera que es acertado ese análisis que habla de un cambio desconcertante en el estilo de gobierno?No, porque lo que estoy es cumpliendo lo que prometí en la campaña. Si alguien lee mi discurso de posesión y ve lo que hemos estado haciendo durante estos doce meses, comprobará que lo que estoy haciendo es cumpliendo lo prometido. Lo que pasa es que mucha gente no se esperaba que pudiéramos lograr algo tan importante para el país como mantener la Unidad Nacional y mucha gente no se imaginaba que íbamos a poder arreglar y mejorar las relaciones con nuestros vecinos. En esos sentidos sí hay algo de sorpresa, pero eso hace parte de la política que desde el comienzo hemos puesto en marcha.¿Cuál ha sido el secreto para mantener esa Unidad Nacional?Lo primero que hay que hacer es tratar a todos por igual, tener diálogo permanente, atender a las personas y hacer un gobierno y tomar iniciativas que convoquen a la gente.¿Y cuál ha sido el secreto para mantener las relaciones internacionales estables, especialmente con Hugo Chávez?Al presidente Chávez, desde el primer día le dije que para tener unas buenas relaciones teníamos que respetarnos y no llevar ningún reclamo que tuviéramos a declaraciones públicas, sino hacerlos en privado; eso se ha cumplido al pie de la letra y fíjese que en doce meses no hemos tenido ningún problema.Pero supongo que sí ha habido reclamos privados…Pues ha habido, más que reclamos, diferencias en aspectos que son normales en la relación entre dos países, pero siempre los hemos solucionado por los canales naturales.En Colombia es costumbre ver cómo los presidentes empiezan a lucir agotados a poco tiempo de estar gobernando. ¿Cómo se siente al llegar a ese primer año, tras cumplir un tren exigente de trabajo?Me siento contento, tranquilo, aunque a veces preocupado porque el tiempo pasa y hay cosas que hubiera querido que avanzaran más. En ese sentido sí soy impaciente, porque he sido un obsesionado del buen gobierno desde que inicié en la vida pública y a veces siento que ese concepto del buen gobierno no avanza con la rapidez que uno quisiera. Pero en general estoy muy tranquilo, con una gran familia que me ha apoyado en todo y sintiendo que no hay mejor satisfacción que la del servicio público.¿Qué cosas en concreto lo molestan y lo tienen impaciente?Por ejemplo la infraestructura, aunque entiendo que hay razones, porque para que los proyectos queden bien hay que estructurarlos bien y eso se demora, además de que el invierno nos desvió en buena parte de lo debíamos haber hecho desde el primer día. También me impacientan algunas actividades en materia de seguridad, porque no hemos sido del todo efectivos en la aplicación de la política integral de seguridad ciudadana y hechos que no se presentaban antes ahora se están presentando, pero en términos generales creo que vamos bien.Es claro que un tema que no está dando los resultados esperados es el de la seguridad; muchas voces hablan, incluso, de un deterioro sensible. ¿Qué ha pasado para llegar a esa situación?Hay voces que tienen razón cuando dicen que en ciertas zonas del país ha vuelto a aparecer la extorsión, o cuando dicen que en ciertas ciudades y zonas del país se ha deteriorado la seguridad ciudadana, eso nadie lo puede negar y soy el primero en reconocerlo. Pero esas son, muchas veces manifestaciones de políticas exitosas; por ejemplo, la extorsión ha reaparecido en ciertos puntos, porque hemos golpeado muy duro las fuentes de financiación de los delincuentes, que han tenido que acudir a esa salida. Lo importante es decirle al país que estamos en permanente revisión de la política de seguridad y ahí no vamos a bajar la guardia, tanto en seguridad democrática, como en seguridad ciudadana.¿Esa permanente revisión qué les indica sobre lo que se debe cambiar para mejorar la seguridad en el país?Por ejemplo, la forma en que operan las Fuerzas Armadas frente a la nueva modalidad de las Farc de lanzar artefactos explosivos y salir corriendo para causar el mayor daño mediático posible; porque lo que hacen es lanzarlo y llamar a decir que hubo una explosión en tal parte, lo que da la sensación que las cosas son peores de lo que realmente son. Eso lo digo sin querer negar que el número de ataques se ha incrementado y que hay que ser más efectivos para evitarlos.A propósito de ese tipo de hechos, a usted se le fue la mano al anunciar que iban a destruir casas en el Cauca, desde donde ataca la guerrilla…No, nunca quise decir que iba a destruir las casas ahí in situ cuando estuvieran atacando a la Fuerza Pública. Creí que eso se caía de su propio peso sin tener que explicarlo, pero como vi que mucha gente reaccionó, pues salí a explicarlo en una carta que dice que ni más faltaba que fuéramos a destruir casas donde hubiera gente inocente manipulada. Lo que sí debemos hacer es destruir las casas en donde sabemos de antemano, por inteligencia, que son de la guerrilla y que las usa para atacar a las autoridades y a la población civil. Esa es una obligación constitucional.Además de ese deterioro en seguridad, hay preocupación por el crecimiento de la minería ilegal, sobre la que usted mismo ha alertado. ¿El tamaño de ese ilícito da para hablar de una mafia?Es una mafia muy consolidada, muy peligrosa y que tiene una suma de efectos negativos, porque se roba las regalías, se roba los recursos, destruye nuestro medio ambiente, además del efecto colateral de financiar grupos ilegales, incluyendo a la guerrilla.¿Cómo opera esa mafia?Ahí hay parte de influencia de las bandas criminales, parte que es de la propia guerrilla. Lo que pasa es que como les hemos dado tan duro en materia de narcotráfico, les hemos agarrado corredores, destruido laboratorios e incautado cocaína, han trasladado su poder mafioso para tratar de apoderarse de la minería ilegal, como otra manera de encontrar recursos.Otra bandera de su trabajo actual es la lucha en tantos frentes contra la corrupción. El país le reconoce esa tarea, pero también hay un sentimiento de que ese es un problema que algún día tiene que dejar de existir…Es mucha la corrupción que hay en este país y es mucha la corrupción que nos queda para seguir destapando. Ahí no vamos a disminuir la intensidad del trabajo que estamos haciendo. En la campaña prometí que iba a crear un grupo de élite, ya lo tengo trabajando y lo estamos dirigiendo a los puntos donde sabemos que está concentrada la corrupción. Eso no es algo que se puede acabar de la noche a la mañana, sino que requiere un trabajo sistemático y de inteligencia. Seguiremos dándoles a los corruptos donde más les duele y con algo muy importante: les seguiremos quitando la plata, para que no hagan lo que muchos dicen: ‘Me voy un año a la cárcel y salgo a disfrutar el dinero’ ; no señores, vamos a perseguirles los bienes también.¿Hay nuevos sectores en los que se destaparán escándalos?Varios. No puedo decir cuáles, porque inmediatamente se van a prevenir y a borrar la información, como ha pasado muchas veces.Luego de doce meses de trabajo, ¿se aproxima un cambio en su gabinete?Las reformas del gabinete ni se anuncian ni se ratifican por la prensa, de manera que no voy a responder a eso, porque sería muy contraproducente.Ese gabinete destacó por los grandes nombres que usted convocó y acaba de ratificarlo así con la designación de Esguerra en Justicia. ¿En caso de haber cambios, de dónde sacará más pesos pesados?Hay mucha gente muy buena y dispuesta a servirle al país. Dicen que parte del éxito de mi carrera pública ha sido el criterio con que escojo a mis colaboradores y eso es cierto, porque sin tanta gente buena que me ha ayudado, creo que no hubiera llegado hasta acá.Hoy se instala una nueva legislatura en el Congreso. Después de un paquete de proyectos tan grueso como el que acaba de pasar, ¿cuáles son las banderas de trabajo para el resto del año?Primero la reforma a la Justicia, que es prioritaria. Otros temas importantes son la reglamentación de la reforma a las regalías, que es clave porque va a determinar la forma como se van a invertir esos recursos cuantiosos; todavía estamos estudiando si posiblemente presentamos una reforma tributaria, pero que va a ser sui generis, porque será para bajar tarifas y disminuir el papeleo y la evasión; está la reforma a la Ley 30, de educación superior; la reforma a la convivencia ciudadana, que toca a todo el mundo en su diario vivir y que es necesaria desde hace mucho tiempo, porque tenemos un Código de Policía de 30 ó 40 años; habrá una reforma a la bancarización y hay muchas otras iniciativas, como una ley del cine que será un impulso para que se haga cine en Colombia. También tenemos que hacer muchos decretos dentro de las facultades que nos dio el Congreso para crear los nuevos ministerios y reorganizar el Estado y vamos a impulsar un plan de información en línea del Gobierno Nacional.¿En qué consiste ese plan de información?Cuando dijimos que íbamos a gobernar en una urna de cristal, eso no era carreta, era una realidad; en unas semanas ya va a estar funcionando lo que anunciamos hace algunos meses, para que cada colombiano pueda verificar todas las transacciones del Gobierno Central, casi que en tiempo real y ese es un implemento de vigilancia y control que va a tener la ciudadanía a su disposición.Con el Gobierno pasa como con la Selección Colombia, con la que la gente pasa muy rápido del amor eterno al reproche. Usted hizo un primer año muy aplaudido, ¿cómo mantendrá ese ritmo para el segundo y el tercero?Afortunadamente lo que hemos hecho en este Gobierno es sembrar para después recoger. Hay muchas cifras que están mostrando que lo que sembramos al comienzo ya está dando cosecha, incluso en forma prematura. También hemos tenido suerte en algunos aspectos, como con el precio del café, que estando cerca a los tres dólares tiene un gran impacto, porque beneficia directamente a los cultivadores e irriga al resto de la economía. Lo más tranquilizador es que hemos puesto en marcha las reformas que se necesitaban para cosechar mejor después.Hasta ahora usted no ha hablado sobre aspirar a un segundo mandato, pero como la reelección presidencial está en la Constitución, es inevitable plantear en algún momento la pregunta sobre si volverá a presentarse…Lo que he dicho y repetido con toda sinceridad es que me gustaría hacer todo lo que quiero hacer en cuatro años y creo que eso es posible. Si logro hacerlo todo en cuatro años, no aspiraría a la reelección, porque creo que la renovación de los dirigentes es saludable para la democracia, pero en este momento no puedo darle una respuesta certera, porque eso dependerá de cuánto pudiéramos haber avanzado de acá a dos años y medio.¿Cuándo podremos hacer esa pregunta?Diría que a finales del 2013.Antes, usted aceptó que lo tiene impaciente el lento despegue de la infraestructura. En ese sector, ¿cuáles son las tres grandes obras que quisiera dejarle al país?Colombia necesita acabar lo comenzado, necesita crear la infraestructura para que toda la altillanura se vuelva realmente una despensa y tenemos la posibilidad de hacerlo; quiero hacer realmente navegable el río Magdalena y necesitamos mejorar las infraestructuras portuarias y aeroportuarias.¿Qué mensaje adicional les envía a las regiones del país al acercarse al fin del primer año de Gobierno?El mundo entero nos está señalando como una democracia ejemplar, porque el país está produciendo resultados. Eso tenemos que mantenerlo y fortalecerlo, porque es lo que hace que una sociedad y un país realmente puedan dar el salto hacia el desarrollo. Además, tenemos que ayudar a mantener el optimismo, que es como el sol para las plantas, si no está no crecen.

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