¿Es Angelino Garzón la oposición al Gobierno dentro de la casa?

¿Es Angelino Garzón la oposición al Gobierno dentro de la casa?

Julio 29, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
¿Es Angelino Garzón la oposición al Gobierno dentro de la casa?

La fórmula entre el presidente Juan Manuel Santos y su vicepresidente Angelino Garzón ha sido materia de discordias entre los dos; inclusive ya se habla de la eliminación de la figura vicepresidencial de la Constitución de 1991.

Las diferencias entre Angelino Garzón y el presidente Juan Manuel Santos datan de la década de 1990. Algunos sectores acusan a Garzón de opositor y le piden la renuncia.

En la relación entre el presidente Juan Manuel Santos y Angelino Garzón existe un ‘teléfono roto’. A las diferencias de antaño, se suman los rumores de supuestos coqueteos del exgobernador del Valle con la oposición, que terminan por ser desvirtuados por el mismo Jefe de Estado.El último episodio fue el supuesto apoyo de Garzón a la Constituyente, propuesta que nació de las entrañas uribistas y que ya hace fila en el Congreso.Ese respaldo fue revelado por el senador Juan Carlos Vélez, quien dijo que -en diálogo telefónico-, Garzón le manifestó su apoyo a la propuesta, hecho que fue reforzado por el senador Manuel Enríquez, quien como testigo de esa conversación que se dio en el hotel de La Ópera (centro de Bogotá), corroboró la versión de su colega.Esta presunta posición de Garzón fue materia de críticas y acusaciones. Sin embargo, se esperaba una comunicación oficial. El anuncio del Vicepresidente convaleciente de comenzar a enviar correspondencia al Presidente, abrió la expectativa. Pero, en su primera carta, Garzón no se refirió a la Constituyente, sino que habló de la situación del Cauca y de la necesidad de buscar una salida a través del diálogo, además de agradecer la paciencia del Jefe de Estado por sus quebrantos de salud. Pero hubo un giro. En la noche del jueves, el presidente Santos, luego de una visita a Garzón, salió y comentó a los medios que el Vicepresidente “dijo que no apoyaba ninguna Constituyente”.Y, lanzó un espaldarazo: “Lo encontré muy lúcido, muy bien informado. De manera que no debe por qué alguien estar pensando en que tenga que renunciar”.Angelino, ¿incómodo?Los constantes pronunciamientos del Vicepresidente lo han ido acomodando en la orilla de la oposición, tanto que en su momento se dijo que la postulación que le hizo el presidente Santos para la dirección de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) se mostraba como una alternativa para ‘librarse’ de él.Pero no solo ha sido el tema de la candidatura la que ha demostrado que el ‘Vice’ se ha vuelto incómodo. Según Julio Roberto Gómez, presidente de la Confederación General de Trabajadores (CGT), el Vicepresidente se ha mostrado “siempre preocupado por la situación del país y con ello traza una diferencia”.Esto, a juicio de Gómez, ha determinado que el Presidente le quite funciones. “Ya no tiene el manejo de los Derechos Humanos, la equidad de género y como si fuera poco Santos, en plena convalecencia de Garzón, plantea la eliminación de la figura del Vicepresidente”.Esto último se muestra como un ejemplo más de las diferencias, ya que la enfermedad que le sobrevino al Vicepresidente no fue obstáculo para que el Jefe de Estado hablara de acabar con la figura.De hecho, la propuesta de Santos ya se consolidó en un proyecto de acto legislativo que radicó el representante conservador Telésforo Pedraza, quien propone resucitar la figura del Designado.Un ingrediente más fue lo dicho por el presidente del Congreso, Roy Barreras, quien dijo que existía la obligación del Legislativo de evaluar el estado de salud del Vicepresidente.Barreras manifestó que es un mandato constitucional “hacer la evaluación de la situación médica del Vicepresidente para saber si está en plenitud de sus funciones y si puede ejercer el cargo”.En concordancia con esa actitud del escudero santista, el primer vicepresidente del Senado, Guillermo García manifestó que al Vicepresidente se le ha dado un compás de espera como gesto humanitario, pero no descarta que se analice la posibilidad de un relevo en el cargo.La senadora del Mira, Alexandra Moreno, le pidió al Gobierno claridad sobre la suerte del Vicepresidente y enfatizó que “si él está en un mal estado de salud, pues lo más conveniente es que se retire y se dedique a su tratamiento”.Sin embargo, hay quienes tienen una posición opuesta frente al tema. Por ejemplo, Horacio Serpa, cree que este es el momento menos apropiado para hablar de eliminar la figura o de relevar a Garzón.Lo cierto es que Garzón, a pesar de su condición, no guarda silencio y sigue con sus opiniones, que generan reacciones. El presidente del Partido Conservador, Efraín Cepeda, dijo que lo que se evidencia es una aguda división entre Santos y Garzón y aseguró que “el Vicepresidente ha preferido la vía de la oposición”.Juan Manuel Galán, senador liberal, consideró que el país no puede tener un vicepresidente haciendo oposición, por lo que sentenció: “Creo que por el bien del país debería considerar la posibilidad de renunciar a su cargo”.En paralelo, hay quienes advierten que no se pueden desconocer los principios que siempre ha manejado el Vicepresidente, tal y como lo manifestó el politólogo Alejo Vargas, cuando dijo que Garzón es consecuente con él mismo y no cambió su manera de ser por el hecho de haber llegado a la Vicepresidencia.El analista Alfredo Rangel piensa que el Jefe de Estado ha preferido relegar a su ‘Vice’ para evitar que siga opinando pero señala que por ser elegido popularmente, no puede tratarlo como si fuera “un cargo de libre nombramiento y remoción”.Un lío de antañoLa relación entre Santos y Garzón ha estado marcada por constantes diferencias. Los dardos entre Santos y Garzón comenzaron cuando hicieron parte del gabinete del presidente Andrés Pastrana.En la agonía de los 90, Santos, como Ministro de Hacienda y Garzón, en Trabajo, se enfrentaron públicamente por el salario mínimo y la reforma pensional.En esa época Garzón manifestó que “sé lo que es llegar a la escuela solo con una agua de panela en el estómago”, pronunciamiento que fue visto como un gesto populista por sus colegas. Esas críticas no amilanaron a Garzón quien fue más allá y afirmó, en un mensaje directo a Santos, que “todos los ministros estamos en igual condición. Así unos vengan de cuna de oro y otros de cuna pobre”.En esa época fueron llamados al orden por el presidente Pastrana, quien les dijo que los problemas del Gabinete no se ventilaban en público. Conocedor del calado social de Garzón, Santos lo llamó como su fórmula Vicepresidencial. De hecho estaba como Embajador ante las Naciones Unidas en Ginebra por designación de Álvaro Uribe. Se dice que fue el mismo expresidente quien le recomendó al entonces candidato de la U que tuviera en cuenta al exgobernador del Valle.El ‘Vice’ no esperó a posesionarse para comenzar a opinar sobre todo. Incluso, en diciembre del 2010, provocó un giro del Gobierno en el aumento del salario mínimo, cuando declaró que el aumento de 3% era injusto. Luego, en enero del 2011 el Gobierno decretó un reajuste al 4%.El segundo episodio fue con los camioneros y con el entonces ministro de Transporte Germán Cardona, por la entrada en vigencia del decreto que eliminaba los fletes. Hubo una parálisis de dos semanas y al final Garzón firmó un acuerdo. Se levantó el paro.Garzón se enfrentó con el ministro del Interior, Germán Vargas Lleras, por los alcances de la denominada ‘ley de los desmovilizados’, a la que señaló de fomentar la impunidad. Eso le valió el regaño presidencial.Luego, criticó duramente a Planeación Nacional, por producir un documento que afirmaba que quien ganase más de $190 mil o el núcleo familiar de cuatro personas que tenga más de $790.000 no debe ser considerado como pobre. Respecto al papel jugado por Angelino en el Gobierno, el analista Rafael Nieto, dijo que es innegable el papel activo que tiene en este Gobierno, pero subrayó que ha habido excesos y “se ha adentrado en asuntos que no le corresponden”.Pero para el senador del Polo, Jorge Enrique Robledo, las diferencias entre Santos y Garzón son producto de “confrontaciones de compadres, es decir, son cucarachas del mismo calabazo”.

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