En una caja de ahorros, niños del Chocó guardan los sueños de un futuro mejor

Noviembre 17, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Zulma Lucía Cuervo Plazas | Reportera de El País
En una caja  de ahorros, niños del Chocó guardan los sueños de un futuro mejor

Pequeños ahorradores. Desde los ocho años se puede pertenecer a un grupo de ahorro organizado por la Fundación Plan, entidad que trabaja en el Chocó con diferentes estrategias que buscan reducir el nivel de vulnerabilidad de los quibdoseños.

La Fundación Plan adelanta programa para enseñar la importancia de ahorrar a niños de Quibdó-

Es un sábado en la mañana en el barrio Villa España, en Quibdó. David cumple un compromiso, verse con 16 amigos. La cita no es para jugar fútbol o para contarse cómo les fue en el colegio en esa semana. El propósito de la hora de reunión es hacer el aporte quincenal al grupo de ahorro que conformó con Lina, Juan, Luis, Liliana y otros doce jóvenes.David abre la sesión, pide que abran la caja de ahorros, cuyas llaves están en manos de Liliana, Tatiana y Mónica. Lina (la registradora del grupo) inicia el llamado de cada uno de los asociados, quienes deben primero hacer el aporte al Fondo Social, que les servirá para pagar las celebraciones de los cumpleaños o para ayudarse en caso de una emergencia, como una enfermedad o la muerte de un familiar. Cada uno de los 17 entrega $1000, para muchos podría ser poco, pero para estos adolescentes significa un gran esfuerzo.Villa España es un barrio subnormal en el norte de Quibdó. Mucha de la gente que vive allí llegó desplazada del campo chocoano, que también se ha visto afectado por la incursión de grupos armados ilegales, que en este departamento están especialmente interesados en la explotación del oro que emana de los ríos del Pacífico colombiano y de las rutas de salida de estupefacientes. Sus calles no están pavimentadas, tampoco llega el acueducto y para obtener el agua llenan tinas gracias a las lluvias constantes. De la solidaridad se pasa al ahorro personal. Y como si estuvieran en el mercado de valores, cada uno se apresta a comprar acciones que llenarán la bolsa roja del Fondo de Préstamos de los Adolescentes en Prosperidad (nombre que fue dado al grupo). Lina nuevamente llama a lista. David, como presidente, es el primero en aportar: compra cinco acciones. Cada una vale $3000. Los billetes van a parar a la tasa de ahorros que guarda el dinero antes de contarse e ir a la bolsa roja del fondo de préstamos. Lina sella el aporte en la libreta, como una especie de consignación bancaria. Así van pasando cada uno de los asociados, algunos solo tienen para una acción, otros adquieren 2 o 3, pero todos hacen su ahorro, que en un año verán incrementado cuando el dinero empiece a prestarse entre los mismos miembros del grupo. ¿De dónde sale el dinero? De muchos lados, contestan ellos. David los ganó lavando motos en sus tiempos libres. Lina y Juan venden dulces en el colegio. Luis guarda de lo que le dan sus padres para el recreo. Todos hacen un esfuerzo. La idea, dice Mario Vallejo, director de la Fundación Plan en el departamento del Chocó, es que conozcan el valor del ahorro y unidos a este, el de la solidaridad, el compañerismo y la organización.El ahorro se hace durante un año y varios ya le tienen destino al dinero. Léider lo usará como parte del financiamiento de la matrícula de la universidad, Idelisa para pagar algunas obligaciones de la casa y David espera comprar un celular de última tecnología. ***La región Pacífico es hoy la que menos ahorra en Colombia, según una investigación de la compañía Old Mutual, liderada por el ex director del Departamento Nacional de Planeación, Mauricio Santamaría.El estudio indica que el 72,3 % de los hogares urbanos del Pacífico colombiano ahorran poco. La razón es que sus ingresos solo les alcanzan para subsistir. La más reciente encuesta de ingresos y gastos de los hogares hecha por el Dane indica que la ciudad cuyos habitantes tienen menores ingresos es Quibdó.Aún así, gracias a la labor de la Fundación Plan, se han creado grupos de ahorro y crédito local (entre niños, adolescentes y adultos) en ciudades como Itsmina, Quibdó, Tadó, Certegui, Atrato/Yuto, Condoto y LLoró.El programa inició a finales del 2008 y ha llegado a 16.200 personas en situación de pobreza y vulnerabilidad, agrupadas en 1079 grupos de ahorro en departamentos como Boyacá, Cauca, Cundinamarca, Nariño, Antioquia, Sucre, Bolívar, y Valle. El 24 % de la población ahorradora es menor de edad y el 72 % son mujeres. “Dentro de nuestro enfoque comunitario nos centramos en la niñez para fortalecerlos en el tema de la seguridad económica de sus familias”, explica Vallejo.La metodología de grupos de ahorros viene de otros proyectos reconocidos en el mundo que trabajan con microfinanzas comunitarias, que se han ejecutado en Asia y África.***Una hora más tarde se reúnen en la misma caseta comunal de Villa España los más pequeños. Son 19 niños entre los 8 y 12 años que conformaron el grupo Niños y Niñas Ahorradores. Con la misma metodología hacen su aporte al fondo de solidaridad y al fondo de préstamos (aunque entre los más pequeños no se permiten los créditos como en los grupos de adolescentes y adultos).Los varoncitos del grupo ya tienen decidido que cuando reciban lo ahorrado irán directo al almacén deportivo a comprar los guayos para poder rendir mejor en los entrenamientos de la escuela de fútbol a la que asisten. Sus sueños se centran en ser como Jackson Martínez, quien hoy brilla en la Selección Colombia como delantero.Es así como en medio de las dificultades de una tierra rica en oro y en injusticia social, quibdoseños de todas las edades ponen en una caja de ahorro los sueños de un mejor futuro.*Nombres de los niños fueron cambiados a petición de la fundación.

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