"En mi caso, la Corte Suprema de Justicia actuó como un partido político": Andrés Felipe Arias

Noviembre 27, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Jessica Villamil Muñoz | Reportera de El País

El exministro de Agricultura, Andrés Felipe Arias, luego de que le fuera concedida la libertad bajo fianza en EE.UU.

Andrés Felipe Arias, exministro de Agricultura, insiste en su inocencia en el caso AIS, pese a la condena de 18 años que le impuso la corporación. Dice que todo lo que ha hecho en su vida ha sido con “absoluta integridad”.

Andrés Felipe Arias asegura que no ha hecho nada de lo que se pueda arrepentir. Que en su paso por la vida pública trabajó con “absoluta integridad y buscando el bien” del país. Lea también: Exministro Andrés Felipe Arias queda libre bajo fianza en EE.UU.

Ya estuvo 731 días privado de su libertad en la Escuela de Caballería del Cantón Norte de Bogotá y 60 días preso en una cárcel federal de Estados Unidos. Pero están pendientes 17 años de prisión por la condena que le impuso la Corte Suprema de Justicia por los delitos de celebración de contratos sin cumplimiento de requisitos legales y peculado a favor de terceros en el caso de Agro Ingreso Seguro (AIS).

El exministro que aspiraba a seguir el legado del expresidente Álvaro Uribe insiste en su inocencia. En diálogo con El País, desde Estados Unidos donde busca asilo político, aseguró que la Corte “actuó como un partido político” y se ensañó con él por el hecho de haber servido y defendido al Gobierno Uribe.

Hace un poco más de una semana recobró su libertad, ¿A qué se ha dedicado estos días?

A abrazar y consentir a mi esposa y mis hijos. A agradecer a Dios y a tantas personas de Colombia y otros países que nos apoyaron todo el tiempo. También a disfrutar del sol, del viento y de tantos regalos de Dios, tan simples, pero a la vez tan maravillosos, que a veces olvidamos por el trajín diario.

¿Cómo fueron esos días en prisión?

Muy duros. Se siente agonía, impotencia, desesperación, tristeza, melancolía y muchas ganas de llorar. Especialmente en los momentos de encierro, en las noches o cuando te dan malas noticias. En el punto más bajo de desesperación y con la moral vuelta pedazos después de una visita de mi esposa y mis hijos, a quienes me dejaban ver sólo una hora a la semana, tomé la decisión de sobrevivir psicológicamente creando afirmaciones positivas que repetía todo el día : “Confío en Dios, confío en el universo, Cristo es mi maestro y no me deja solo…”. En fin, tantas cosas que pasaron por mi mente. Gracias a todo esto me di cuenta que Dios no pone las cosas en nuestra vida con la intención de hacernos daño o perjudicarnos, sino con el propósito de impulsarnos en nuestro proceso de elevación de nivel de consciencia espiritual. Dios nos lleva al 99.999% de lo que podemos aguantar, todo como parte de nuestro aprendizaje en la Tierra, para luego soltar y permitirnos paz y sosiego.

¿Qué diferencia hay entre ser preso en su país de origen y preso en el extranjero?

Estar privado de la libertad injustamente y separado de las personas que amas es muy difícil, no importa el lugar. Esta última vez sentí mucho dolor y angustia pues nunca entendí por qué sólo podía ver a mi esposa y mis hijos una hora a la semana. O por qué las raciones de comida son tan reducidas, pues conviví con muchas personas que no tienen recursos para complementar su alimentación y aguantan hambre. Pero hay algo que aprendí de todo eso y que hoy valoro mucho, y es haber construido un sentimiento de hermandad con personas tan diferentes en sus creencias, cultura, orígenes, etc., y ver cómo a pesar de esto, nos unía el dolor de soledad y opresión que se siente al estar sin libertad.

¿De qué viven ustedes en Estados Unidos?

De mis ingresos mensuales por consultorías que gracias al cielo he tenido. Sin embargo, en estos meses recibimos también la ayuda de muchísimos amigos pues, como es obvio, yo no podía trabajar.

Usted ya está libre bajo fianza. Dos de las tareas que debe hacer según la justicia estadounidense es pagar esa fianza y presentarse ante las autoridades cuando lo requieran. ¿Cómo hizo para sacar esos cien mil dólares que le exigieron por su libertad?

Mi fianza no requería cien mil dólares como algunos lo han dicho. Mi fianza requería diez mil dólares que ya pagamos gracias a que desde el momento en que se conoció la noticia muchísimos amigos nos llamaron para contribuir con ello. Esos recursos se devuelven al final.

¿Esa donaton lo deja tranquilo, no teme que luego se descubra que detrás de esos dineros hay gente de dudosa procedencia?

La iniciativa de las personas que han ayudado con las donaciones ha sido completamente voluntaria y solidaria y no ha sido algo en lo que nosotros hayamos tenido injerencia. Ahora bien, quienes han donado de manera anónima a través de la campaña virtual que unos amigos míos del colegio lanzaron seguramente nunca los vamos a conocer, pero estoy convencido que lo han hecho desde el fondo de su corazón. Por eso no hay día en que no le pida a Dios que los bendiga a todos. Además, me niego a creer que todavía haya personas que, con intención de seguir haciéndonos daño, acudan a algo que unos amigos impulsaron con la mejor intención y sobre lo cual no tenemos control.

¿Qué pasará con la solicitud de extradición? ¿Qué sigue en el proceso judicial?

La solicitud está suspendida mientras continúa el debate en torno a un Tratado que no existe.

¿Si no le conceden el asilo, qué pasará con usted y su familia?

En este momento tenemos pleno estatus legal en Estados Unidos, permiso para trabajar, identificación, licencia, etc. Pero además nuestro caso de asilo es muy pero muy sólido y yo confío en la justicia y el sistema de protección y refugio de este país.

¿En algún momento, en todos estos años, usted se ha sentido solo?

No niego que he tenido momentos muy, pero muy difíciles, pero hasta en el momento más oscuro de todos me he aferrado a mi Dios, quien nunca me ha abandonado. Pero, además, siempre he contado con mi esposa Catalina, quien es un ángel y al mismo tiempo una guerrera espiritual impresionante.

¿Cuál ha sido el momento más triste o desesperanzador?

Son tantos, pero tantos los momentos de angustia, desesperanza y tristeza los que hemos vivido en los últimos 7 años, que es imposible seleccionar uno solo. Sin embargo, ver a mis hijos abrazados y muertos de pánico en una esquina de la sala de mi casa y a mi esposa llorando, mientras los agentes federales me sacaban con fusiles de asalto, es algo que me marcó mucho. También me marcó mucho el día en que me imputaron cargos en un teatro en Colombia y las barras de aplauso de la Fiscalía celebraban a rabiar el momento en que el Magistrado dictaba mi medida de aseguramiento. Ver a mis padres, a mi hermano y a mi esposa resistir semejante humillación me golpeó duro. Aún así, y cuando vuelven esos recuerdos, me repito a mí mismo que todo eso ya pasó y en mi corazón está perdonado.

Usted dice que no ha cometido ningún delito. ¿Quién cree que ordenó adjudicar los recursos de Agro Ingreso Seguro de la manera como se hizo?

El programa AIS, fue creado para apoyar al productor del campo, tanto al pequeño y mediano como al grande, sin excepciones. Aún así, el 98% de los recursos fue entregado a los pequeños y medianos. De hecho, AIS fue un programa muy bueno para el campo colombiano. Gracias a éste la producción de alimentos y el empleo rural crecieron a niveles que o se veían hacía tiempo. Desafortunadamente, unos particulares cometieron un fraude con el programa y eso manchó todo lo bueno. De todos modos, aquellos que cometieron la trampa lo reconocieron y devolvieron la totalidad de los recursos. Ahora bien, debo resaltar que fue probado en el juicio que no era yo quien seleccionaba o siquiera proponía o recomendaba los beneficiarios. Fue probado, además, que un ingeniero particular del Magdalena fue quien ideó la forma de cometer el fraude al programa y a quien los responsables del fraude le pagaron por idearlo e implementarlo. A esa persona la Fiscalía no le ha hecho nada pues en este proceso todo ha sido al revés. Pero lo más importante es que también fue probado en juicio, con todas las actas de interventoría al programa, que nunca a los funcionarios del Ministerio, y menos al Ministro, se nos advirtió que ese tipo de fraude estaba sucediendo. Tanto así, que la única forma que tuvieron para condenarme fue por unos convenios que firmé con el IICA y que son jurídicamente idénticos a los que firmaron con esa misma entidad todos los Ministros que me antecedieron.

Mientras se adelantaba el proceso acá en Colombia, la Justicia nunca quiso darle la libertad porque decían que usted se iría del país. ¿No cree que les dio la razón al haberse ido antes de conocer la condena?

Me negaban la posibilidad de defenderme en libertad con argumentos tan absurdos como que había riesgo de que saliera a usar Twitter. Pero es importante recordar que siempre me presenté a todas las audiencias en Colombia, incluso a la de medida de aseguramiento en un Teatro con barras bravas de la Fiscalía. Ahora bien, repasemos algunos hechos antes de mi salida del país. La Corte Suprema de Justicia, en medio de la campaña presidencial de 2014, aplazaba y aplazaba el veredicto de mi caso. Ese veredicto debía ser absolutorio como cualquier periodista que haya cubierto mis audiencias se lo puede confirmar. Tanto así que la Procuraduría, la cual ya me había sancionado por los mismos hechos, pidió a la Corte que me absolviera por falta de pruebas y de dolo. Sin embargo, dos días antes de la segunda vuelta presidencial, la misma Corte filtra ilegalmente la noticia de que, aún sin haberse reunido la Sala Penal para emitir el veredicto sobre mi caso, me iban a condenar. Altos funcionarios del gobierno amplificaron la noticia. En ese momento me terminé de convencer, y así me lo ratificaron abogados y personas muy importantes del país, que la Corte estaba actuando como un partido político de la bancada oficialista. Mucho después, cuando salieron los audios de la Corte en donde varios magistrados afirmaban que en los casos de los funcionarios de Uribe había que proceder con criterio político, se comprobó que mi condena, como la de mis compañeros de gobierno, fue totalmente política e injusta. El salvamento de voto de uno de los mismos magistrados ratifica que mi derecho de defensa fue totalmente violado por la Corte. Por ejemplo, ¿usted cree que los casi 18 años de condena en mi caso es algo proporcional y fundamentado en el derecho? En ese orden de ideas, tomé la decisión de proteger mi familia y buscar refugio en otro país al tenor del derecho internacional.

¿Por qué no quiso esperar ni siquiera a conocer el fallo? ¿Siendo un exfuncionario, alguien que quería ser presidente, no cree que dio mal ejemplo?

El mal ejemplo no lo da quien quiere defenderse frente a una injusticia, sino quien aprovecha posiciones de poder en la justicia para cometer una injusticia y vengarse. La Sala Penal Corte Suprema de Justicia de ese entonces procedió como un partido político contra todo lo que tenía que ver con el gobierno que serví y defendí, llevándose por delante la vida de tantas familias, de niños pequeños, y sobre todo de la majestad de la justicia, sólo por vengarse de un Presidente con el cual en su momento se enfrentó.

Usted dice que la justicia está politizada. Sé que son casos diferentes, pero guardadas las proporciones, a la exsenadora Piedad Córdoba también la persiguieron y la Procuraduría la inhabilitó en dos procesos. Sin embargo, después de que ella presentara pruebas en varias instancias fue absuelta. ¿No cree que le faltó luchar un poco más?

La diferencia con la Dra. Piedad Córdoba es que la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia estuvo siempre de su lado. Por eso nunca la privaron de su libertad. En mi caso la Sala Penal actuó como un partido político opositor al gobierno que serví y defendí. Aún así, cada vez que una persona es restaurada y reparada después de una gran injusticia lo celebro en el fondo de mi corazón, sea quien sea. Por lo demás, le aseguro que no hemos dejado ni dejaremos de luchar hasta que la justicia llegue en mi caso. Algún día llegará, así sea en escenarios internacionales. De eso tiene certeza mi corazón.

Usted ha dicho que lo condenaron por haber sido funcionario de Álvaro Uribe. ¿No cree que él se lava las manos con sus exfuncionarios al decir ante cada cosa de la que lo acusan en su Gobierno que no tenía conocimiento? Se lo pregunto porque dicen que él es un hombre que no delega, que siempre prefiere mantener el control. Sin embargo, en este caso, las chuzadas del DAS y en el de los falsos positivos dijo que no tenía conocimiento.

La responsabilidad directa de la injusticia en mi contra es de los Magistrados y Fiscales de la época. El día que la justicia en Colombia realmente empiecen a investigar a fondo y destapar lo que hicieron los Fiscales y Magistrados de la época en contra de nosotros, simplemente para desatar su venganza contra el gobierno en el que trabajé, el país se va a estremecer.

Su esposa Catalina ha dicho que se siente identificada con Lilian Tintori, la esposa del preso político Leopoldo López. Sin embargo, él declarándose inocente se entregó a las autoridades sabiendo que lo iban a condenar y así fue. ¿Usted como ve ese caso?

¿Cómo no va a sentirse Catalina identificada con una mujer que se encuentra separada de su esposo y que como madre ve a sus hijos sin su padre, todo a causa de semejante injusticia? Leopoldo y Lilian son un ejemplo para el mundo y para quienes hemos padecido injusticias. Todos los días mis hijos rezan por su libertad pues, a raíz de lo que nos acaba de pasar, conocieron su historia. En mi caso me sometí a un encarcelamiento ordenado en un teatro, con barras bravas de la Fiscalía y que buscaba debilitarme durante mi defensa. Fue un encarcelamiento en el cual no hubo tortura física pero que se prolongó por dos años injustamente. Después de eso, y ante los hechos que rodearon el veredicto de mi caso, ¿cómo someter a mis hijos a no tener a su padre por 18 años a causa de una Corte politizada y de semejante injusticia? No le quepa duda que el dolor de las familias de los presos es exactamente igual de fuerte, así las causas por las cuales se está preso sean diferentes, y eso es algo que solo sabemos quiénes lo hemos padecido.

¿Se arrepiente de algo?

Todo lo que he hecho en mi vida pública ha sido con absoluta integridad y buscando el bien de mi país. De eso no me puedo arrepentir.

 

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