En cuestión de sexualidad, los hombres también tienen sus temores

Mayo 12, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
En cuestión de sexualidad, los hombres también tienen sus temores

“Una cosa es aprender el arte de hacer el amor y otra es taponar la ignorancia erótica con artificios de mercadeo que incrementan las angustias del macho”, dice Lucio David González, psiquiatra y máster en psicoanálisis.

Por el tamaño, por la erección, por la duración. En fin, muchos hombres sienten la presión de tener que ser súper héroes de ficción en la cama.

El legendario urólogo colombiano Alonso Acuña Cañas, primero en hacer un estudio serio de medición del tamaño del pene de los colombianos (estudio antropométrico), confesaba que se sorprendía al recibir en consulta a hombres muy angustiados por la talla de su miembro. Muchos creían que su tamaño era demasiado pequeño para satisfacer a una mujer y Acuña debía explicarles, con estudio en mano, que simplemente estaban dentro del promedio colombiano: 14 cms. de largo en erección. Y que tener uno o dos centímetros menos no estaba mal. Otros especialistas confiesan que han recibido la consulta de hombres que creían que necesitaban cirugías de alargamiento de pene, o que se creían impotentes por no poder prolongar una erección por horas como -pensaban ellos- era su deber. Otros más creían que debían usar Viagra “por si acaso”, sin dar la oportunidad a que el cuerpo reaccionara por sus propios medios a la excitación. Y había quienes creían que sufrían eyaculación precoz pues solo podían durar 30 minutos dentro de su pareja antes de terminar. La desinformación y la distorsión sobre el rol masculino en el sexo son los grandes causantes de estos temores infundados. Es que entre el bombardeo publicitario, el cine, la televisión y las revistas masculinas que venden ejemplares con promesas como “Cómo hacerla desmayar de placer”, “15 pasos para durar horas y horas”, “Encuentre su punto G o muera en el intento”, “Cómo lograr en 3 semanas el abdomen que ellas quieren”, es difícil saber qué es cierto y qué no. Para la muestra, los hombres que se sorprenden cuando la mujer ya está cansada de tanto ajetreo y quieren que ellos terminen pronto. “Pero yo leí que les gustaba hacerlo por horas...”, dirán confundidos, y ellas replicarán que eso no aplica cuando acaban de dormir tres hijos y deben madrugar a trabajar. Pero una cosa es la teoría y otra, muy distinta, la realidad. A las mujeres muchas veces les satisfacen más las palabras dulces, los besos y abrazos que una faena de 7 horas con 30 posiciones y 17 juguetes sexuales. Muchos hombres, desinformados y en busca de un maestro discreto y prudente que nunca deje en evidencia sus vacíos de educación sexual, echan mano de la pornografía.“El cine porno, la ficción y las revistas son hechas por el varón para el varón. Le permiten fantasear con lo que no puede hacer en la vida real. Además, sienten cosas en su ser que les indica que todavía están despiertos, que están siempre dispuestos para el ataque erótico, que son capaces de todo. Es como un gimnasio que los reafirma”, explica el psiquiatra y máster en psicoanálisis Lucio David González. Y ahí empieza la cadena de errores que conduce al fracaso. “Es un error creer que todo lo que pasa en las películas pornográficas es verdad”, explica el actor porno español Nacho Vidal en el e-book ‘Los secretos sexuales de Nacho Vidal. Conversaciones con Simón Posada’. Aquí, los principales miedos sexuales de los hombres:Temores bien machos. Fernando Calero de la Pava, sicólogo clínico y sexólogo explica que existe un temor común en los hombres: el miedo al desempeño. “Temen mucho a situaciones como la falta de erección, que erecten y su potencia no sea la mejor, no tener control de su eyaculación o que el tamaño de su pene no colme las expectativas de la mujer”. ¿Cómo me veo?: Al igual que las mujeres, ellos también se preocupan por cómo lucen. “Hay algunos que se acomplejan porque siendo atractivos se sienten mal al desnudarse. Les da miedo lucir fofos, que las mujeres se burlen de ellos o que su olor sea muy fuerte”, cuenta Calero de la Pava. El fantasma de 'El gran hermano': Sobre el tamaño, hay fantasías extremas: “Tengo miedo de que de pronto mi pene se achique tanto que desaparezca”, dijo un hombre con una pareja sexual exigente. “Estas angustias los lleva a buscar cirugías, a tomar Viagra por si acaso o a quitarse la grasa de alrededor del pene para que parezca que lo tienen más grande”, cuenta Lucio David González, psiquiatra y máster en psicoanálisis.Fuera de lugar: Temen que un tercero se meta en su cama y sea el responsable del placer de su mujer. Esta situación, en opinión de González: “Lo lleva a preguntarse qué tan hombre es. Es una de las heridas más fuertes que puede tener un hombre pues ellos prefieren fracasar en los negocios y no en la humillación de la infidelidad”.A que te pillo ratón...: Ser descubierto en una infidelidad genera una sensación ambivalente. “No quiere que lo pillen pero a la vez deja pistas para que lo pillen. Esto se traduce como ‘yo soy tan macho que deseo a otras y gozo con ellas pero no las amo’. Esta es su demostración para tranquilizarse y sentir que todavía tiene poder”, concluye González.Leyes del éxito¡Nunca lo haga! Entre los principales errores que comenten los hombres, y que según Nacho Vidal echan al traste con una relación están:Penetrar a la mujer sin que ella lo pida.Pedirle que haga sexo oral. Creer que todo lo que pasa en las películas pornográficas es verdad. Preguntarle si le ha gustado el sexo. Oler mal.Alardear de los bienes materiales. Intentar tener sexo en las dos primeras citas. Hacerla reír con payasadas. No hablar antes, durante y después del sexo. Lo que debes saber La eyaculación precoz es cuando el hombre, muy excitado, presenta salida de semen sin haber penetrado a la mujer. También cuando logra penetrar y a los pocos instantes todo finaliza. Generalmente, los adolescentes suelen ser precoces e irán aprendiendo el arte de la prolongación.La impotencia puede darse en cualquier época de la vida. Es más, alguna vez todos los hombre han tenido alguna impotencia normal. Pero este hecho aislado puede ser el origen de un trauma, dependiendo de su personalidad y de su entorno de aprendizaje erótico, familiar y social.

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